GUILLERMO TEILLIER: «HAY PARTIDOS DE LA EX CONCERTACIÓN QUE CREEN QUE TODO LO DEMÁS GIRA EN TORNO A ELLOS, Y NO ES ASÍ»
Por: Carlos Jara | Publicado: 13.12.2020 -  El desconcierto Descartando pactar con la ex Concertación de cara a las elecciones de constituyentes, pero manteniendo abierta la puerta a una alianza de segunda vuelta en las elecciones presidenciales, el presidente del Partido Comunista conversó con El Desconcierto sobre el complicado panorama electoral que se le presenta al bloque opositor, …

Por: Carlos Jara | Publicado: 13.12.2020 -  El desconcierto

Descartando pactar con la ex Concertación de cara a las elecciones de constituyentes, pero manteniendo abierta la puerta a una alianza de segunda vuelta en las elecciones presidenciales, el presidente del Partido Comunista conversó con El Desconcierto sobre el complicado panorama electoral que se le presenta al bloque opositor, luego de que el PC y el FA se quedaran fuera del acuerdo al que llegaron los partidos de la ex Concertación en las primarias de gobernadores. Con duras críticas a la DC, y otras igualmente fuertes contra el PS, Teillier lamentó que las conversaciones se sigan dando «a la antigua», con los partidos de la ex Concertación asumiendo una preponderancia sobre otros sectores, a pesar de que, desde su perspectiva, post estallido social se debería conformar un nuevo panorama político y social.

Con elecciones de alcaldes y constituyentes fijadas para el próximo 11 de abril, y las eventuales primarias presidenciales fijadas para el 4 de julio, la «hora de las definiciones» de la oposición se acerca cada vez más.

No obstante, la crisis del Frente Amplio y las alianzas que se han formado al interior del conglomerado, con Chile Digno (PC, Acción Humanista y Federación Regionalista Verde Social) por un lado, y Unidad Constituyente (DC, PS, PR, PPD, PRO y Ciudadanos) por el otro, han ido dando cuenta de un complejo escenario para la unidad del sector que, tras el estallido social, no ha logrado capitalizar el fuerte descontento ciudadano hacia las políticas neoliberales de la derecha.

Fuertes declaraciones del líder de la DC, Fuad Chahín, quien sostuvo el pasado miércoles que el PC era «el partido más conservador y ortodoxo de la extrema izquierda» y que el FA estaría subordinado a él, han contribuido en estos días a generar un clima de tensión en la izquierda, mientras muchos lamentan que los únicos que están contentos con este escenario están precisamente en el oficialismo.

En ese contexto, El Desconcierto conversó con el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, quien considera como «prácticamente imposible» un potencial acuerdo de toda la oposición de cara a las elecciones de constituyentes, aunque recalcó que, de todas maneras, se debe perseguir un acuerdo de este tipo para enfrentar las elecciones presidenciales de 2021″.

«De ninguna manera están cerradas las puertas para lo que viene más adelante que es la elección presidencial «, enfatizó Teillier, lamentando a su vez que, desde su perspectiva, muchas de las divisiones actuales se deben a una reticencia de parte de los partidos de la ex Concertación hacia Daniel Jadue, quien, desde las filas del PC, se perfila como el candidato con mayor adhesión ciudadana de la oposición en las encuestas.

– ¿Cómo explicarle a la población que no está pendiente de cada salida de partido, ni de cada declaración, la falta de unidad de la oposición en un momento post estallido?

Es que en la oposición no todos los partidos son iguales en primer lugar. Tenemos diferencias, matices, y aunque tenemos algunos objetivos comunes, no hemos sido capaces de darle prioridad a ellos. Para mí los objetivos comunes hoy día son lograr unidad de criterios en torno a las materias que deben quedar en una nueva Constitución, y, además, que pongamos de relieve las principales demandas de la población después del estallido social, y eso no ha sido posible. Se han enredado las conversaciones, aunque algunos actos unitarios hemos logrado, como el relativo al 10%, pero en estos otros temas no.

– ¿Por qué no?

Porque no se han dado las condiciones, todavía las discusiones son a la antigua, es decir, hay partidos que parece que tuvieran «mayor jerarquía» en la vida política del país, imponen demasiado sus condiciones a la hora de conversar y eso da paso a que no se llegue a acuerdo. O se toman acuerdos muy rápidamente, por adelantado, que tampoco da tiempo para discutir bien. Y lo otro que también se da, es que muchos de esos acuerdos llevan a cierta decepción, cuando por ejemplo en el Parlamento se discuten materias y una parte de la oposición se descuelga y vota por los partidos de gobierno o con el gobierno y deja descolocado a todo el mundo social, que espera más. Es por eso que no se ha dado hasta ahora, pero eso no quiere decir que no lo podamos lograr.

– De cara a las elecciones de constituyentes y alcaldes, ¿es posible aún que se una toda la oposición?

Desde mi punto de vista, que toda la oposición quepa en una sola lista es casi imposible, somos muchos partidos, es muy difícil. Y además hay que abrirle cupo a los independientes, porque no pasó la ley como nosotros queríamos para que se pudieran manifestar bien los independientes, entonces obligatoriamente hay que abrir las listas creo yo. Y lo más probable, es que se den dos listas de la oposición. Pero eso no quiere decir que no podamos conversar como actores dentro de la Convención Constitucional, que va a ser absolutamente necesario. Y me parece además que de ninguna manera están cerradas las puertas para lo que viene más adelante que es la elección presidencial, y creo que ahí sí tendremos que hacer un esfuerzo entre todos para llegar a un acuerdo.

En una presidencial yo creo que hay que recoger todas las vertientes opositoras, porque de lo contrario todo el proceso constituyente que va a seguir después, va a quedar todo en manos de la derecha. Y nos parece que el pueblo quiere cambiar, y en ese momento habrá que dar un salto de calidad en nuestras relaciones, con todos los partidos políticos.

– Cuando habla de ‘partidos que parecen tener cierta jerarquía’, ¿hablamos de la DC y el PS, ¿no?

Claro, y de todo ese conjunto de partidos de la ex Concertación, que creen que todo lo demás gira en torno a ellos, y no es así. Porque si fuera así estaríamos obligados a pactar con ellos. Yo siento que con el estallido surge otro polo, otra convergencia política, que está muy relacionada con los movimientos sociales, y que representa en cierto sentido algo nuevo, un conjunto de partidos que no le teme a lo que pueda hacer por ejemplo la presencia del pueblo organizado en todo el proceso constituyente. Mientras que ellos han manifestado su temor a esto, a pesar de que es eso, es permitir que el pueblo que abrió este proceso participe y lo fiscalice.

– Y en ese sentido, ¿qué le parece esa suerte de falsa memoria de la DC, que a pesar de haber sido gobierno junto a ustedes hace no tanto, hoy parece no poder aliarse al PC?

Claro, yo creo que en ese gobierno que estuvimos juntos también tuvimos problemas con la DC, por los famosos matices, que casi llevaron al fracaso a algunas reformas. Entonces creo que ese macartismo que pregonizan -de este persecutor de Estados Unidos de quienes tenían pensamiento comunista- (…) la DC actúa bajo esa impronta. Y se olvidan que estas mismas diferencias que tenemos hoy, por ejemplo, con el tema de Venezuela, estaban en esa época, y lo más bien que convivimos y vimos una forma de actuar en conjunto. Pero, cuando no quieren hacer el acuerdo, los ponen (estos temas) nuevamente en la palestra.

– ¿Y está de acuerdo con la postura de Giorgio Jackson, de que “es el PS el que le ha permitido esa dirección a la DC”? 

Yo creo que sí, porque cuando se dieron las conversaciones para las primarias de gobernadores, lo que primó fue la postura de la Democracia Cristiana, eso está clarísimo. Y el Partido Socialista, que podría haber sido una buena contraparte, haber tratado de otra manera el tema de la unidad, no lo hizo.

– ¿Y le parece raro? ¿No sería más natural que el PS –dado su origen marxista– se aliara con el PC?

Cuando conformamos la Nueva Mayoría fue de una conversación directa del PS con el PC. Y cuando se logró acabar con la exclusión del Partido Comunista también fueron conversaciones con el PS. Y cuando avanzamos en la derrota del sistema binominal, fue gracias a conversaciones del PC con el PS. Y claro, de un tiempo a esta parte no sé lo que ha pasado con el PS, incluso, después de la derrota de Guillier en las elecciones presidenciales nosotros seguíamos juntos con el PS, el PR, el PPD, conversando, en un acuerdo. Pero de la noche a la mañana nos dejaron fuera a nosotros, sin decirnos algo más. Y la explicación que nos daban era para que la DC no se fuera para otro lado. Entonces, yo creo que esa expresión que se dio en ese momento ha continuado hasta ahora en el PS, por más que proclaman que están por la unidad de todos.

– ¿El PC tiene problemas para aliarse con la DC?

En la presidencial, no. En la de convencionales, tampoco, no hay condiciones para aliarse con ellos.

– ¿Y no le parece que quizá sí debería tenerlos, en vista de que la DC ha votado en numerosas ocasiones con el oficialismo?

Por eso, queda mucho tiempo para las presidenciales, es tiempo de dejar que las cosas avancen un poco, que los hechos nos digan cuál es la realidad de lo que quiere la gente, porque no sabemos lo que va a pasar en abril. El pueblo se manifestó de forma abrumadoramente mayoritaria en el Plebiscito. Votaron como 500 mil personas más que no habían votado hasta ese entonces. La mayoría son jóvenes, de las poblaciones populares donde la abstención había sido muy alta en el pasado. Y eso significa que probablemente los actuales nichos electorales van a cambiar, porque hay otra mirada de la gente, que se va a salir de estos nichos tradiciones. Es algo que hay que preguntárselo.

– Hace unos días dijo «ahí hay responsabilidades de ellos, y también de nosotros, lo reconozco». ¿Qué responsabilidades reconoce de parte del PC?

Creo que podríamos haber insistido con más fuerza, probablemente haber sido más proactivos. Y es que ocurrió allí un fenómeno que a nosotros nos complicó de sobre manera. Nosotros teníamos un acuerdo con el PRO, que estaba junto a nosotros. Y el PRO se fue para el otro lado, y en ese momento nos dejó como un ‘pato cojo’. Aunque yo creo que hoy ya estamos repuestos. Pero, efectivamente todas estas fuerzas podríamos haber hecho un esfuerzo mayor para lograr la unidad, y yo lo reconozco, pero a la vez creo que hicimos harto. Hubo un momento determinado en que eso se quebró, y creo que fue por la insistencia de la DC. No pudimos vencer ese escollo.

– ¿Cómo se dio este quiebre a raíz de la «insistencia de la DC»?

En las conversaciones para las primarias de gobernadores, por ejemplo. Nosotros estábamos con todas las ganas de llegar a acuerdo. Porque nos parecía bien, pero al ser un acuerdo por omisión, nos dimos cuenta de que todos ya tenían el lugar en el que ellos iban a presentarse con el apoyo de todo el resto, y los únicos que no estábamos en eso éramos nosotros. Y por eso pedimos, ‘déjennos una opción a nosotros, si vamos a votar por todos los demás, le vamos a permitir que tengan gobernadores en muchas partes, pero a nosotros no nos están dejando un espacio’. Y allí pedimos que nos dejaran al candidato a gobernado de Atacama, y allí el PS nos dijo ‘no, no podemos garantizar nada’. Entonces nosotros dijimos Coquimbo. Y en conversaciones previas con la DC ellos aceptaron que nosotros tuviéramos Coquimbo. Pero a última hora sencillamente desconocieron esto, afirmando que ‘no, en Coquimbo tenemos candidato estrella’, entonces, a la hora de los quiubo, todos los demás tenían un lugar donde presentar sus candidaturas con el apoyo del resto y nosotros no teníamos ninguna. Y en esas circunstancias no podíamos pactar.

Entonces, a lo mejor podíamos haber hecho un esfuerzo para convencer a los socialistas, respecto de Atacama, o ver otra región, pero ya en ese momento no había tiempo porque había que inscribir las primarias. Y nos fueron marginando, marginando, y quedamos marginados, esa es la verdad.

Elecciones presidenciales

– ¿Qué posibles escenarios ve para las elecciones presidenciales?

Creo que es un poco adelantado, porque la derecha no tiene definido candidato aún. Aparece Lavín por ahora en las encuestas. Y en la oposición, nuestro posible candidato es el que aparece más arriba en las encuestas. Creo que hubo un amago de Pamela Jiles, pero parece que fue amago, y otras candidaturas no surgen con fuerza. Pero falta mucho todavía, no sabemos qué partidos van a apoyar a quién. Pero nosotros tenemos la posibilidad de una candidatura que puede cumplir un rol importante. Y eso nos ha llevado este año, por primera vez después de muchos años, a decidirnos con mucha fuerza a la elección presidencial. Hemos dicho que estamos dispuestos a ir a una primaria total, pero se nos dijo ya que no. Trataron de desacreditar a nuestro candidato muy tempranamente, expresando una suerte de menosprecio hacia nuestra posibilidad y como si fuera un tabú votar por un comunista. Los comunistas tenemos que votar por los otros, pero ellos no están dispuestos a votar por un comunista. Es la verdad, es crudo, pero es lo que existe en el país.

De todas maneras, bien podríamos hacer una primaria entre nosotros y el FA, y que la ex Concertación elija su candidato, y así vamos a primera vuelta dos candidatos de la oposición, pero con el compromiso del apoyo firme, sostenido, en la segunda vuelta.

– ¿Ve detrás de estas divisiones una jugada en contra de los prospectos presidenciales de Daniel Jadue? ¿Una forma de evitar que sea el candidato único de la oposición?

Yo creo que sí, por allá va. Eso es. Tanto rascar la nariz, porque Jadue es comunista. Efectivamente, como no han podido remontar ellos en las encuestas de alguna manera tienen que chaquetear al que va primero. Pero podrían hacerlo de otra manera, yo creo que de esa manera no hay posibilidad de acercamiento, se cierran las puertas.

GENTILEZA DEL DESCONCIERTO