LAS FALSEDADES Y LAS MENTIRAS DE PIÑERA EN UN PAÍS ANGUSTIADO
Editorial de Cambio 21 - 17 abril 2021 En un punto de prensa, para justificar su decisión de llevar al Tribunal Constitucional (TC) el proyecto del tercer retiro aprobado por la Cámara de Diputados, el presidente Piñera señaló que los bonos gubernamentales como el IFE [Ingreso Familiar de Emergencia] dan “más y mejores beneficios”, para enfrentar la …

Editorial de Cambio 21 - 17 abril 2021

En un punto de prensa, para justificar su decisión de llevar al Tribunal Constitucional (TC) el proyecto del tercer retiro aprobado por la Cámara de Diputados, el presidente Piñera señaló que los bonos gubernamentales como el IFE [Ingreso Familiar de Emergencia] dan “más y mejores beneficios”, para enfrentar la crisis social, reiterando, así, una falsedad impropia de un Presidente de la República.

Veamos los datos sobre la ejecución de los recursos públicos, presentados por el Consejo Fiscal Autónomo al Senado en marzo pasado, donde señaló que el mayor gasto fiscal 2020 en ayudas sociales alcanzó la cifra de US$ 5.935 millones, que es un monto absolutamente menor que los US$ 35.000 millones sacados por los afiliados en el Primer y Segundo Retiro de los ahorros previsionales.

Incluso, el Banco Central, en el IPOM [Informe de Política Monetaria], informó que el apoyo fiscal fue sólo significativo en las familias del quintil más vulnerable, pero que en el resto de los quintiles el impacto fue mayor de los retiros de las AFP; es decir, la mayoría de las familias chilenas enfrentó el desempleo y la caída de ingresos del 2020 con sus propios ahorros individuales y no con ayuda estatal.

Un reciente estudio del Ministerio de Desarrollo Social, evaluando el IFE 2020, señaló que el 77% de las familias del 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares recibió algún apoyo fiscal y que hubo casi 40% de los 6,2 millones de familias inscritas en Registro Social de Hogares que no recibió “ningún beneficio”, durante la pandemia 2020.

El IFE 2021, entre enero y marzo, recortó su cobertura a sólo 2,0 millones de hogares, por exigir postulación mensual vía Internet y dar un monto de beneficio según fuera la situación sanitaria y en esos meses el aporte por familia fue de $153.000. Para abril y no para mayo ni junio –producto de la presión opositora en el Parlamento– se incrementó el IFE para abril, que permitiría tener un aporte promedio por familia de $230.000; durante los meses siguientes el aporte IFE a los hogares seleccionados caerá, nuevamente, a $153.000 por hogar, montos que no pueden catalogarse como ayudas suficientes.

Estos exiguos aportes y reducidas coberturas no pueden ser calificados como “mejores beneficios”, como, falsamente, dice Piñera.

No existe red de protección social como, reiteradamente, insiste el Gobierno, sólo hay una serie de bonos de bajo monto, que para acceder están lleno de requisitos y letra chica, que van descremando el número de familias beneficiadas y, el dato incuestionable, es que el Estado en 2020 gastó apenas 17% de los montos retirados por las familias de sus ahorros previsionales.

Insistimos, las familias han sobrevivido principalmente con sus ahorros previsionales ante la pandemia, producto del abandono estatal y han existido actitudes mezquinas del Gobierno en esta materia.

Otra falsedad más, en este debate, es que las mociones de reformas constitucionales que facilitan los retiros de los ahorros previsionales son inconstitucionales.

La actual Constitución establece que los proyectos de reforma constitucionales pueden ser iniciados no sólo por mensaje del Presidente, sino también por moción de cualquiera de los miembros del Congreso.

El Gobierno no tiene el monopolio de las reformas constitucionales, porque la Constitución estableció un régimen compartido de iniciativas. El poder constituyente es del Congreso Nacional, porque la Constitución permite que haya mociones que originen reformas constitucionales y, por la otra, porque quien aprueba las reformas es el Congreso, con quórums más altos que el de las leyes.

Se equivoca el Gobierno al ir al Tribunal Constitucional por una iniciativa legal que es una reforma constitucional. Piñera miente cuando dice que es inconstitucional y genera un conflicto mayor, porque está impidiendo que la ciudadanía sobreviva ante el abandono y lentitud con que actúa el Gobierno, en materia de ayudas sociales.

Es más: Piñera dijo, este viernes y recalcó que tiene que ir al Tribunal Constitucional, porque siempre, siempre –repitió– hay que ir al TC cuando un tema es inconstitucional. ¿Por qué no fue al primer retiro, si tenía la certeza de la inconstitucionalidad? O sea, ese siempre de Piñera es a medias...No fue al TC en el primer retiro, y sólo fue al segundo cuando ya estaba zanjado. Incluso, apoyó el segundo retiro y los chilenos pudieron cobrar ese 10%. Y el fallo del TC salió varios días después, cuando la gente ya había cobrado sus fondos en las AFP. Para mentir y comer pescado, hay que tener mucho cuidado...

Además de la mentira, ir al TC es un error político, porque en la Cámara de Diputados el apoyo al tercer retiro vía reforma constitucional transitoria fue respaldado por 122 votos, o sea, 78% de los diputados respaldó esa propuesta. No escuchar al 78% de los representantes de la ciudadanía es una mala práctica democrática, que revela la incapacidad de empatizar con los dramas que están viviendo las familias chilenas para sobrevivir ante una pandemia y sus confinamientos, que tienen detenido al País.

Los chilenos y chilenas lo están pasando muy mal. Y nos va a ir peor si se mantiene esta insensibilidad y falta de realismo del propio Mandatario. Sobre todo, si hay que "comer pescado": traen espinas...

GENTILEZA DE CAMBIO 21