UN TRÉBOL DE CUATRO HOJAS PARA LA LISTA DEL PUEBLO
Por: Luis Cifuentes Seves | Publicado: 22.05.2021 – El desconcierto Si la Lista del Pueblo concretara sus osadas intenciones de presentar listas a la elección parlamentaria (diputados y senadores) y una candidatura presidencial, en mi humilde opinión, podría ganar. Pero la nueva Constitución todavía no estaría vigente. Eso podría traerles nuevas y grandes responsabilidades. Acaso tendrían que inventar …

Por: Luis Cifuentes Seves | Publicado: 22.05.2021 – El desconcierto

Si la Lista del Pueblo concretara sus osadas intenciones de presentar listas a la elección parlamentaria (diputados y senadores) y una candidatura presidencial, en mi humilde opinión, podría ganar. Pero la nueva Constitución todavía no estaría vigente. Eso podría traerles nuevas y grandes responsabilidades. Acaso tendrían que inventar una política de alianzas sobre la marcha en cada región, comuna, comité parlamentario, institución estatal, etc. También, descubrir de cuántas maneras la Constitución de Pinochet-Lagos puede provocar el derrumbe de algunas de sus buenas intenciones.

La Lista del Pueblo (LdP) protagonizó el triunfo más resonante en la reciente elección de convencionales. Los medios de comunicación se han apresurado a contarnos quiénes son y a darles la palabra. En varias apariciones públicas, sus voceros han demostrado: una innegable autoridad moral y una buena dosis de autocomplacencia.

La derecha, entre espasmos de llanto por sus pésimos resultados electorales, ha creído encontrar solaz en el desafiante menosprecio de los voceros de la LdP por el PC y el Frente Amplio y, en particular, hacia sus precandidatos presidenciales. Pero… a no apresurarse. Siguiendo a Bauman, hay que reconocer que todo está en estado líquido. Armar una bancada de independientes al interior de la Convención me parece una excelente decisión, un primer paso para empezar a jugar a la verdadera política, que es una combinación del arte de lo posible con el oficio de lo imposible.

Si la LdP concretara sus osadas intenciones de presentar listas a la elección parlamentaria (diputados y senadores) y una candidatura presidencial, en mi humilde opinión, podría ganar. Pero la nueva Constitución todavía no estaría vigente. Eso podría traerles nuevas y grandes responsabilidades. Acaso tendrían que inventar una política de alianzas sobre la marcha en cada región, comuna, comité parlamentario, institución estatal, etc. También, descubrir de cuántas maneras la Constitución de Pinochet-Lagos puede provocar el derrumbe de algunas de sus buenas intenciones. Y elegir en qué gastar el presupuesto nacional que, con alguna certeza, no alcanzará para todo.

Empero, estoy seguro de que más de algo nuevo y bueno podrían hacer, y con un fuerte beneplácito y apoyo popular, mientras la era esté pariendo la nueva Carta Magna. En mi calidad de joven de los años 60, que alguna vez creí que un mundo nuevo y mejor estaba a la vuelta de la esquina, les deseo la mejor de las suertes. Todavía estoy a tiempo para asombrarme y aprender.

Luis Cifuentes Seves

Profesor titular de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile

GRENTILEZXA DEL DESCONCIERTO