SIETE DÍAS Y ALGO DE HUMOR
Escribe LUIS CASADO – 15 de agosto 2021 – POLITIKA Los esbirros del Imperio en Venezuela, en Colombia, en fin, en Latinoamérica, debiesen observar con atención lo que ocurre en Afganistán: 46 años después de la huida de los EEUU cuando la Liberación de Saigón [actualmente Ciudad de Ho Chi Minh], las fuerzas yanquis huyen …

Escribe LUIS CASADO – 15 de agosto 2021 – POLITIKA

Los esbirros del Imperio en Venezuela, en Colombia, en fin, en Latinoamérica, debiesen observar con atención lo que ocurre en Afganistán: 46 años después de la huida de los EEUU cuando la Liberación de Saigón [actualmente Ciudad de Ho Chi Minh], las fuerzas yanquis huyen en estampida de Kabul. Detrás queda un desastre, que evoca Luis Casado...

A partir del día en que EEUU anunció su retirada de Afganistán, el régimen impuesto por Washington en Kabul duró apenas siete días. Seven days, man!

La guerra más larga de los EEUU en toda su historia –20 años– y tal vez la más cara: al año 2020 los costes se estimaban en billones de dólares… financiados a crédito. Almas piadosas calculan el costo total de las guerras de Iraq y de Afganistán, intereses incluidos al año 2050, en más de US$ 6,5 billones.

Una guerra que tenía el proclamado propósito de llevarle a los afganos paz, seguridad, democracia y bienestar, se termina en un desastre cuyas proporciones solo pueden compararse a las de la derrota yanqui en Vietnam.

Resuenan los ecos de las palabras de Jacques Chirac en el año 2003: “La democracia no se exporta en carros blindados…”. Good old Jacques!

La prensa de hoy titula: “Los talibanes se preparan para marchar sobre Kabul mientras EEUU acelera la retirada.”

La prensa es muy comedida. Esto no es una retirada: es una huida cagando leches, una estampida, un pánico, un ¡Sálvese quien pueda!, un ¡A los botes! pero sin botes, un remake de Houston, tenemos un problema… pero sin final feliz.

No hace mucho Vladimir Putin le recordaba a la clase política estadounidense: “el mundo ha cambiado”. Rusia, afirmó, desarrolla su economía con vigor y sus Fuerzas Armadas se modernizaron hasta sobrepasar a sus rivales, incluyendo los EEUU. China, agregó, hace pocas décadas tenía un PIB que representaba apenas el 20% del PIB de los EEUU. Hoy en día, según datos provenientes de EEUU, China tiene un PIB expresado en PPA (paridad de poder adquisitivo) que representa 120% del de los Estados Unidos. El mundo de hoy no es el mismo de ayer. El mundo unipolar, sometido a un híper potencia, se acabó.

EEUU, con un presupuesto militar que supera los 770 mil millones de dólares (China: US$ 252 mil millones, Rusia US$ 62 mil millones…) no le gana una guerra a los Talibanes, ni al Estado Islámico, ni a la gran variedad de terrorismos que controlan vastas regiones y países enteros en África y en el Medio Oriente. Terrorismos que por lo demás nacieron de la propia acción política yanqui.

¿De qué sirve el derrame de tecnología militar? Satélites espías, drones espías, aviones espías, sistemas de telecomunicación penetrados por la NSA y la CIA, infiltraciones, compra de agentes, colaboración con otras agencias occidentales, el sistema Echelon (la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones), software espías como Pegasus y una larga lista de agencias de inteligencia son incapaces de ganarle una guerra a los Talibanes, de estabilizar el país, de conducirlo a un régimen político viable.

El mayor logro de los EEUU en Afganistán fue el desarrollo del cultivo del pavot, planta papaverácea como la amapola, a partir de la cual se produce la heroína.

Gracias a la ocupación yanqui, Afganistán produce y exporta más del 90% de la heroína que se consume en el mundo. Los sembrados dedicados al pavot en Afganistán son más extensos que todos los territorios latinoamericanos consagrados al cultivo de la coca.

Afganistán provee más del 95% de la heroína consumida en la Unión Europea. Afganistán es también el mayor productor mundial de haschich. El valor global de las exportaciones de droga desde Afganistán supera los 4 mil millones de dólares anuales. ¡Qué oportunidad de negocio!

Qué fiasco el no haberle avisado ni siquiera a los aliados de la OTAN que los EEUU retiraban su ejército de Afganistán. Los países europeos satélites, sorprendidos, buscan afanosamente cómo evacuar sus fuerzas, y hasta sus embajadas. Francia se niega a embarcar a los afganos que colaboraron con sus soldados, abandonándoles a su suerte…

Last but not least… En medio del desastre y del drama que se anuncia, los EEUU no pierden su sentido del humor. El Departamento de Estado recordó su apoyo al presidente afgano Ashraf Ghani, y le ofreció un consejo:

“La solución consiste en negociar una distribución del poder o una suerte de acuerdo según el cual los Talibanes y el pueblo afgano puedan vivir lado a lado en paz.”

¿Por qué no te ríes?

GENTILEZA DE POLITIKA