EDITORIAL

NUESTRO PENSAMIENTO


EDITORIAL 03 DE MARZO DE 2021

LA VUELTA A CLASES Y LA QUIMERA DE LA NORMALIDAD

Nuestro país – al igual que el resto del planeta - vive momentos difíciles y amenazantes; desde hace algo más de un año enfrentamos los estragos de la pandemia causada por el Covid -19, que en el caso de Chile y según las cifras entregadas por el Minsal, al 28 de febrero el número de personas contagiadas ascendía a 825.000 y la cifra total de fallecidos a las 20.572 personas. Debemos sumar a este complejo escenario la pérdida de miles de puestos de trabajo, y un significativo deterioro en la calidad de vida y en la salud mental de los chilenos y chilenas; ello como resultado - entre otros- de la cesantía, la incertidumbre y el confinamiento.

La invisible y letal acción de un microscópico y hasta ahora desconocido virus llegado desde china, no solo ha cobrado miles de vidas y colapsado cientos de pequeñas y medianas empresas, sino que además ha dejado de manifiesto de manera descarnada e indesmentible, las profundas desigualdades económicas, sociales y políticas que existen en nuestro país y que de manera progresiva se han ido acrecentando durante estos últimos 40 años.

 Las repercusiones en la Salud Mental derivadas precisamente de las condiciones de vida de millones de chilenos durante las últimas décadas, llevaron al destacado psiquiatra y neurocientifico Rodrigo Paz a afirmar que “Chile es un país brutalmente enfermo”

Es relevante señalar que este lapidario diagnostico lo realizo en septiembre del año 2013, es decir algo más de 5 años antes que el creciente malestar social, el descontento y la rabia contenidos por décadas de abusos, la precariedad en los empleos, y la sensación de injusticia e inseguridad ciudadana,  gatillara el llamado “Estallido Social” que no fue sino la expresión del descontento y rechazo al modelo neoliberal impuesto tras el golpe militar y legitimado por una constitución a todas luces – como ha ocurrido siempre a lo largo de nuestra historia – ajena al sentir ciudadano y apartada de los intereses y la necesidades de las mayorías.

Como ya sabemos las voces del descontento popular- iniciado cuando los estudiantes se manifestaron en contra del alza en el valor del pasaje del metro -  se transformaron en un grito de rebeldía que estremeció al país, despertándolo de su letargo y despojándolo del miedo acumulado,  que obligo a las esferas del poder y a la clase política a aceptar la realización de un plebiscito para cambiar una Carta Magna promulgada en dictadura, y en consecuencia espuria y carente de toda legitimidad, pero invariablemente acorde a los intereses de los grupos económicos que manejan los hilos del poder.

Es entonces que en este escenario, ad portas de la celebración de elecciones para elegir constituyentes, con un gobierno errático para enfrentar la crisis sanitaria, desacreditado por su evidente opción por privilegiar a los empresarios por sobre la mayoría ciudadana y con el más bajo nivel de aprobación presidencial en decenios, que “llega marzo” y con ello emerge en el imaginario colectivo nacional la vuelta a clases y la obcecada decisión del gobierno que “ contra viento y marea” y sin escuchar las numerosas  voces autorizadas que dicen lo contrario,  insiste en que vuelvan a las clases presenciales; como si eso constituyera un hecho irrefutable que todo está bajo control, que de verdad “somos un oasis”, que el covid - 19 “se puso bueno”  y que finalmente volvemos a la anhelada  normalidad.

Resulta legítimo entonces preguntarse que sería “volver a la normalidad”

¿Sería normal que volviéramos al ser el país que - según afirma el psiquiatra Rodrigo paz - tiene la tasa de depresión más alta del mundo? Donde 2 de cada 10 chilenos presentaban síntomas depresivos suficientes para provocar algún grado de incapacidad funcional

Donde el suicidio en niños y adolescentes va en aumento, mientras en los otros países de la OCDE (a excepción de Corea del Sur) se mantiene en cifras estables o disminuye

Donde una encuesta aplicada por Adimark señalaba que 3 de cada 4 niños chilenos, declara que en su casa hay situaciones de violencia física y/o psicológica, y 1 de cada 10 niños chilenos reporta que ha sido víctima de abuso sexual?

Donde el consumo de alcohol de y/o marihuana se inicia más precozmente y la adicción en niños y adolescentes esta entre las más altas del mundo.

¿Eso sería “volver a la normalidad” como promueve el gobierno?

¿A ese Chile enfermo queremos volver?

 Lo que sucede en Chile no es normal: nuestro país está enfermo de tantas injusticias, de tanta desigualdad, de tanta represión, de tanta desesperanza, de tanta muerte, crímenes e impunidad

Es evidente que habitamos al menos 2 chile. Uno el de las 3 comunas, el otro – el de la mayoría - el que vive en “un largo tour por Pudahuel y la Bandera” sin acceso a la salud, a una educación de calidad, a una vivienda digna, con jubilaciones paupérrimas, donde cada uno lucha por sobrevivir como puede, sintiéndose inseguro, desprotegido y abandonado por el estado, sin otro horizonte que “llegar a fin de mes”.

El presidente Allende nos enseñó que “la historia la hacen los pueblos”

 Esperemos que los constituyentes – quienes quieran que sean - estén a la altura del desafío y que por una vez en nuestra historia se escriba una constitución que acoja las aspiraciones de un Chile tantas veces atropellado en su dignidad y en sus legítimas demandas; en su irrenunciable “Derecho a Vivir en Paz”

CORPORACION SOLIDARIA UTE USACH


EDITORIAL – 22 DE FEBRERO 2021

A  propósito  de la llegada de Marzo  y por tanto es el mes del inicio de clases al  menos en la educacion  básica y media , sin embargo nos pilla este inicio con  una pandemia del coronavirus  todavía con un alto porcentaje de contagios y se ha abierto la discusión  entre los que  a toda costa quieren imponer la entrada a clases  como el Ministro de Educacion y  los detractores  el Colegio de Profesores que consideran que no están dadas las condiciones de salud para realizar este inicio y no por  el hecho de la inoculación que se está  efectuando  que hasta ahora alcanza al menos  a  dos  millones de personas incluyendo  a los mayores de edad y a los que trabajan en  instituciones criticas .

Respecto a los que defienden el ingreso  presencial  aparece la Defensora de la Niñez  Patricia Muñoz  me parece  poco ético dada su responsabilidad y lo más probable que lo haga ante la solicitud de remoción realizada por la derecha ,sin embargo  la mayoría de los colegios tienen en las salas aproximadamente entre 35 a 40 alumnos y la discusión debiera ser como protegemos a nuestros niños de la infección  y si a esto agregamos las declaraciones difamatorias del Ministro de Economía Lucas Palacios en contra de los miles de profesores que se sacrificaron durante la pandemia haciendo clases en line a distintos grupos de estudiantes para que no perdieran el año escolar . Por tanto, lo que se debiera considerar es que debieran existir las dos formas presencial y on line, para tener un número menor de asistentes a las salas de clases y lo más importante es que ese inicio debe ser cuando los profesores y los asistentes de la educación en su totalidad estén vacunados y en el periodo de inmunidad total o sea por lo menos a partir de la segunda quincena del mes de abril.

Pero lo que estos estamentos Ministerio de Educación y Colegio de Profesores debieran tener en consideración es el estamento de Padres y Apoderados si están dispuestos a enviar a sus hijos al Colegio con la seguridad que existen las medidas para que los alumnos en sus aulas tengan un aforo determinado con un distanciamiento físico necesario y las medidas de higiene como el lavado de manos y las mascarillas todo esto tan publicitado para evitar la infección.

No podemos soslayar el tema de las vacunas es cierto que ha sido la única medida en salud publica acertada de Piñera parece que en este tema saco a relucir su experiencia empresarial o sea los negociados en donde ha ganado mucho dinero con información privilegiada, pero debemos considerar que no sabemos a qué costo compraron las vacunas. -

Sin embargo, el éxito de la inoculación de la vacuna se la debemos una vez más al sistema público de salud especialmente a la Atención Primaria de Salud que siempre se han distinguido por ese esfuerzo recuerdo que en el año 1972 durante el gobierno del Presidente ALLENDE en solo 48 horas se vacuno al 80% de la población contra la poliomielitis y con una vacuna fabricada en chile lo que convirtió a Chile en el tercer país libre de esta enfermedad.

Lo que nos debe dejar esta experiencia de la pandemia que el mayor esfuerzo para sostener la lucha contra la infección es la Salud Publica que no distingue en estos casos la previsión con que cuenta el afectado y realizan todos los esfuerzos por salvar la mayor cantidad de vidas.

Por tanto, una de las grandes tareas en el proceso constituyente es de garantizar el derecho a la salud y también que los gobiernos entreguen mayores recursos a la Salud Publica para que la atención sea oportuna y con el mismo nivel del sistema privado además que permita a los científicos puedan hacer investigaciones que nos permitan ser productores de vacunas como fue en décadas anteriores.

Por un Chile sin coronavirus llamamos al Gobierno y al Colegio de Profesores a llegar el mejor acuerdo para resguardar la vida de nuestros jóvenes que son el futuro del país.

CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH

 

EDITORIAL - 14 DE FEBRERO 20021 - MARZO Y EL RETORNO A CLASES

Como todos los años, se aproxima marzo, y se reactiva la educación, o así, dice la costumbre que debiera ser. Y es tema recurrente del Ministro de Educación.

Hace once meses con 81 contagiados el día 15 de marzo del 2020, se cerraban los centros educacionales, lo que parecía para algunos un poco alarmista, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había decretado la pandemia; dos semanas después, exactamente el día 31, se acumulaban 3031 contagiados y ya, la medida sobre la actividad educativa parecía más razonable, y las alarmas y el pánico cundían; en los colegios las preguntas eran ¿cuándo volveremos?, y ¿qué vamos a hacer con los estudiantes ahora?

Lo lógico es que, si por razones sanitarias se mandaron a los estudiantes y gran parte de la comunidad escolar a sus casas, por las mismas razones se debiera volver. Entonces, surge la pregunta ¿estamos mejor que el 15 de marzo del año pasado, es decir, las curvas van en descenso, la inmunidad es mayoritaria en nuestra población, etc.? La respuesta es muy concreta, no estamos mejor que el 15 ni que el 31 de marzo del 2020. Los últimos informes en números redondos hablan de 4000 contagios nuevos y 100 muertos por día. Obviamente, las condiciones del cierre de los colegios están muy lejos de parecerse siquiera a las del cierre de estos.

De la inmunidad, o el resultado que entreguen las vacunas, dice el Ministro de Salud que el efecto deseado de la vacunación se alcanza 10 días después de la aplicación de la segunda dosis. Si el personal de educación se comienza a vacunar el 15 de febrero y durara una semana, lo que no es seguro, la obtención de los resultados esperados se comenzaría a tener recién entre la última semana de marzo y la primera de abril. No es majadero ni redundante decir que esto sólo aplica a los funcionarios, y no a los estudiantes.

Las vacunas aprobadas para su uso en Chile son para mayores de 18 años, y si alguna se estira hasta los 16, queda el grueso de la población estudiantil sin protección. A los estudiantes se les puede mantener a las distancias apropiadas en las salas de clases, que es donde generalmente se les piensa, pero, todo el mundo sabe, que en los recreos en contacto entre ellos es altamente probable, y quien crea que un recreo es una colección de estatuas con uniforme, es de alguien que no conoce la dinámica de los escolares, por lo tanto, el riesgo de convertir los establecimientos educacionales en un foco de contagio o en un punto de inflexión para la segunda o una tercera ola, el altamente probable.

La llamada inmunidad de rebaño, según los especialistas, se alcanzaría con un mínimo del 75% de la gente vacunada con las dos dosis, a la fecha van poco más de 1 millón 800 mil aplicaciones, somos poco más de 18 millones de habitantes, por lo tanto, estamos llegando al 10% de la población y no está de más recordar que es la primera dosis.

En resumen, no dan los números, ni las fechas ni la calidad sanitaria inmunitaria de los integrantes de las comunidades educativas para que este primer día de marzo, los estudiantes puedan ingresar a clases presenciales, como majaderamente el Ministro de Educación insiste en que esto se realice.

El hecho de que a los jóvenes y niños los afecte “con más suavidad” como algunos afirman, no es excusa para enviarlos a las aulas sin protección viral, entiéndase vacuna. Hay niños infectados desde asintomáticos, a entubados y muertos.

Por otro lado, en cada establecimiento ¿existe personal y materiales suficientes para sanitizar las salas en cada recreo? Si la repuesta es negativa obliga a una recarga laboral al personal más mal pagado de los Asistentes de la Educación.

La inclusión de cursos por parte, por ejemplo, que vayan a clases presenciales una fracción del curso, ½, 1/3 o ¼, significa que los profesores tendrían que repetir la misma clase las veces en que se repitió el curso, lo que atente contra la cantidad de horas de contrato. Es un tema a discutir, y a desarrollar para poder concluir si es pertinente o no.

Lo extraño es que no se ve a los gremios involucrados más que entregando declaraciones sobre esta situación, sin una postura más enérgica que signifique una defensa real de sus asociados en términos sanitarios y laborales. Más categóricos se ven los apoderados, en su decisión de no enviar a sus hijos por el peligro que esto representa para ellos y sus familias, porque entienden que un retorno a clases en dos semanas más, es antojadizo, y están todas las condiciones para que esto se transforme en un foco de contagio para las familias.

No está demás revisar la Plataforma Territorial del MINSAL:

https://storymaps.arcgis.com/stories/fbf237db339b4422b51cfbd707db2810

donde se pueden aclarar el tema de los aforos y el qué se puede hacer en casa caso y el qué está prohibido.

Finalmente aparece la misma pregunta hecha desde hace mucho tiempo ¿puede un ministro de estado arrastrar a nuestros niños, a sus caprichos que atentan en contra de la salud y la racionalidad del país? Sería hora de que renunciara.

CORPORACIÓN SOLIDARIA UTE USACH


EDITORIAL 8 FEBRERO 2021

Nuestro país enfrenta una gran disyuntiva. Grandes decisiones deberán ser adoptadas durante este año y el próximo. Todo esto fue posible porque jóvenes y otros que ya no lo somos tanto; trabajadores de fábricas, talleres, de la construcción; pobladores y sin casa; profesionales y empleados; mujeres, hombres y de otras preferencias sexuales; estudiantes universitarios y de colegios; y muchos otros, todos nos entregamos a luchar por el término del vigente modelo neoliberal. El salto de los torniquetes del octubre del 2019 permitió mostrar la desigualdad y una movilización que puso en jaque la gobernabilidad de este país.

La clase política gobernante, liderada por un presidente incapaz de enfrentar la desobediencia civil, solo atinó a responder con represión. Pero, si bien no pudieron detener el estallido social, lograron coludir a los partidos políticos tradicionales, para crear una ilusión “democrática” en torno a un acuerdo “por la paz “, que minimizara las demandas de “la calle” y permitiera preservar el modelo. Lentamente, los partidos políticos retomaron sus posiciones de poder, sepultando las grandes consignas del movimiento de Octubre 2019.

La mayoría de la población se manifestó a favor de redactar una nueva Constitución. Contrariamente a lo que insistentemente se señala desde los medios oficiales, la ciudadanía entiende claramente que la nueva Carta Magna no podrá resolver de inmediato los problemas fundamentales de la sociedad. Sin embargo, con su voto abrieron un camino de esperanza para alcanzar acuerdos por una real democratización de la sociedad y el mejoramiento de las condiciones de vida.

Poco a poco, sin embargo, la ciudadanía ha visto como los partidos políticos han ido copando los espacios, abiertos por las movilizaciones sociales y el “Apruebo”. Los requerimientos del pueblo son reemplazados por acciones que no permiten que se exprese el pueblo organizado en asociaciones civiles, centros poblacionales y comunitarios, centros laborales se exprese. Medios de comunicación y personeros oficiales, el establishment político tradicional, insisten en presentarse como los únicos válidos representantes de la ciudadanía. Reconocen solo la parte que les conviene de los resultados del Plebiscito: aquella en que la población apabulladoramente se manifestó por reemplazar la Constitución de Pinochet. Pero, ignoran desvergonzadamente la segunda parte de los resultados: donde se dice de manera clara y no menos mayoritaria, que los votantes no quieren a los partidos políticos tradicionales en la Convención Constituyente.

Por desgracia para la historia de Chile y su pueblo, los partidos políticos tradicionales hoy ya no los representan, por haberse transformado en cúpulas que solo buscan la defensa de sus intereses. Su tarea es hoy defender el modelo, ya sea desde la derecha o desde la oposición al gobierno, buscando una alternancia en el poder, pero asegurando preservar los fundamentos del modelo económico. Por eso es que las justas demandas de la sociedad, expresadas durante las manifestaciones de octubre del 2019, han ido siendo silenciadas una a una.

La derecha y defensores del modelo afines, habiendo fracasado su objetivo de instalarse vía Convención Mixta, por todas las formas se volcaron a copar los puestos de la Convención Constituyente. Quien tenga dudas, solo basta revisar los resultados de las elecciones de constituyentes. Los verdaderos representantes del movimiento social han quedado fuera del proceso gracias al amañado sistema electoral definido por los propios partidos políticos tradicionales. Muchos personeros derechistas no tuvieron vergüenza en “renunciar” a sus partidos, para esconderse bajo el paraguas de los independientes. No trepidan en maniobras para alcanzar lo que dijera uno de sus más insignes representantes: “si se obtiene el tercio, y un poco más, no hay nueva constitución, no hay hoja en blanco, no hay cambios sustanciales”.

Por la vereda del frente, tampoco la situación es más optimista. Gran dispersión de quienes dicen oponerse al modelo, incapacidad para reconocer las verdaderas demandas de la población y, lo que es peor, incapacidad para reconocer el potencial de la ciudadanía organizada en sus territorios y para abrir sus puertas a los representantes de las organizaciones sociales. Todo queda entre amigos…

¡Qué desgracia! Una vez más podría verse sepultada la lucha del pueblo por cambios. Como un glorioso recuerdo será atesorado el sacrificio de quienes entregaron sus vidas, sus ojos. ¡Qué vergüenza e impotencia! Partidos que alguna vez fueron de izquierda, hoy transitan en las cercanías del modelo, resistiéndose a realizar los cambios realmente necesarios.

No hay que ir lejos para encontrar ejemplos de esto. Resultan deleznables las declaraciones de los partidos de disque-izquierda respecto del asesinato de Francisco en Panguipulli: Condolencias, “enérgicas condenas”, “reestructuración o refundación de Carabineros”, “sanciones ejemplarizadoras”, rechazo al “uso criminal y abusivo de procedimientos”, exigencias “que se asuma la primera responsabilidad… por parte de autoridades políticas”… Ni un solo llamado a la movilización social y sus organizaciones; ni un solo llamado a la renuncia de las autoridades de carabineros y del Ministerio del Interior, cuyo representante tiene el desparpajo de decir ““Carabineros solo usa su arma de fuego como último recurso, frente a una amenaza inminente a su integridad física o su vida” …. Como dicen, las mentiras tienen las patitas cortas. No pueden durar mucho. Hoy gracias a las redes sociales, el mundo ha sido testigo directo de otro brutal asesinato.

En este escenario solo nos queda seguir luchando, buscando la movilización y la organización social con objetivos claros y comprensibles para la población; que los gremios, los trabajadores, los empleados, asuman un rol vigilante de las discusiones dentro de la constituyente, y que impulsen la presencia ciudadana en las calles para que se respete la decisión de las grandes mayorías. Hay que terminar con el oportunismo, y la defensa de estrechos intereses personales o de un sector político. Solo el pueblo organizado, será capaz de impedir un desastre en la nueva constitución.

Para ello los invitamos a participar en cada uno de los centros sociales de su vecindad, centros de trabajo y estudio, para seguir atentos las discusiones dentro de la Constituyente, apoyando a los candidatos que impulsen las demandas del Apruebo, dispuestos a pronunciarnos para que se respete la voluntad de las grandes mayorías.

Este es nuestro camino, participa en nuestros encuentros, conoce y difunde nuestras publicaciones, compártela con tus amigos, tus vecinos. Todos quienes vivimos la experiencia del gobierno de Salvador Allende, aún podemos participar en esta nueva gesta para que nuestro Chile transite por las grandes alamedas.

CORPORACION SOLIDARIA UTE USACH