GUITARRA DESAPARECIDA

Chantal Castiglione – Milán – Italia

Una guitarra luchadora avanza por la plaza, banda sonora de los resistentes que siguen exigiendo el respeto de los derechos humanos. Una guitarra, miles de historias andantes y callejeras, existencias relegadas a los márgenes y que siguen viviendo en las páginas amarillentas del libro de la memoria. Un pueblo que levanta el puño, bandera roja contra la represión.

Días malditos hechos de lluvia brutal que tortura y mata, tratan de hacer desaparecer también las notas, los acordes. Personas como números, sueños de colores de arcoíris destrozados, botas que pisotean identidades. Pero las notas tocadas por la guitarra nunca se han callado, salvadas del olvido.

Dedos a grabar recuerdos. La inhumanidad de años de dictadura vencida por la música, olas del mar que no se pueden detener. Mi cantautor, continúa a llenar las plazas, mil guitarras como armas que tocan “El derecho de vivir en paz”.

Mil guitarras y la tuya se convierten en una única melodía sin fin llegando hasta el cielo. La guitarra desaparecida, el cantor con las manos rotas, el cuerpo acribillado, Chile sangriento por la dictadura cívico militar. Víctor sigue caminando por las calles de hoy entre las cuerdas jóvenes de la rebeldía en marcha.

Chantal Castiglione, nacida en Cosenza en 1986, escritora, licenciada en Ciencias Políticas en la Universidad de la Calabria en el año 2013 con una tesis titulada “Entre Esperanzas e Ilusiones. Italia en los Años de Plomo”, la que el mismo año fue publicada en forma de libro por el editorial Falco Editore. En el 2018 fue publicado mi segundo libro “Canto para un rebelde. Cartas de lucha y desobediencia” por el editorial Edizioni Erranti.

Desde el 25 de abril de 2020 colaboro con la página Facebook y asociación cultural “Arci Mediaterronia Tv” en la que tengo una columna semanal que se llama “Ni olvido, ni perdón. Memorias e historias desaparecidas” en la que relato las historias de compañeras y compañeros desaparecidos y/o ejecutados políticos por la dictadura cívico-militar de Pinochet. La memoria nos une a pesar de la distancia física y de época en la que ocurrieron los hechos. Sembrando semilla de memoria porque hoy la represión, la violencia policial y, por supuesto, de Estado, siguen por las calles de todo Chile.