JACKSON APUNTA DIRECTO A PIÑERA POR CRISIS DELICTIVA: «TUVO AÑOS PARA TERMINAR LA FIESTA»
Por: Carolina Ceballos | Publicado: 09.02.2022 – El Desconcierto Considerando que resta prácticamente un mes para que la administración de Gabriel Boric desembarque en La Moneda, el futuro ministro Serpres abordó sus desafíos, asumiendo que la seguridad es una materia prioritaria, no resuelta por el Ejecutivo saliente. «No hay nadie en Chile que pueda decir …

Por: Carolina Ceballos | Publicado: 09.02.2022 – El Desconcierto

Considerando que resta prácticamente un mes para que la administración de Gabriel Boric desembarque en La Moneda, el futuro ministro Serpres abordó sus desafíos, asumiendo que la seguridad es una materia prioritaria, no resuelta por el Ejecutivo saliente. «No hay nadie en Chile que pueda decir que la receta que plantearon ambos gobiernos de Piñera haya funcionado y que hoy tengamos mayor seguridad o mayor control migratorio en las fronteras. Partimos de esa base y tenemos que buscar aproximaciones para que resulte», dijo.

En el contexto de un viaje a Uruguay, el futuro ministro Segpress, Giorgio Jackson, conversó con el medio La Diaria abordando distintas materias alusivas a la nueva administración del Estado encabezada por Gabriel Boric, que se inicia este 11 de marzo.

Considerando las diversas materias que están en la agenda pública, el exdirigente estudiantil comentó una de las de mayor preocupación ciudadana: la creciente delincuencia que enfrenta el país.

¿Sienten que les puede pasar que los acusen de tener una mirada demasiado naif sobre este tema?, le preguntaron a Jackson, quien apuntó a la actual gestión del Ejecutivo. «Es probable que pase. Pero en Chile el punto de arranque es que Sebastián Piñera hizo campaña en 2009 con el eslogan ‘delincuentes, se les acabó la fiesta’. Piñera tuvo años para terminar la fiesta de los delincuentes y la fiesta sigue. No hay nadie en Chile que pueda decir que la receta que plantearon ambos gobiernos de Piñera haya funcionado y que hoy tengamos mayor seguridad o mayor control migratorio en las fronteras. Partimos de esa base y tenemos que buscar aproximaciones para que resulte», dijo.

Y agregó que «es verdad que las izquierdas no han encontrado formas efectivas de ser firmes en la persecución del delito y al mismo tiempo no negar la incidencia de las condiciones sociales. Creo que no hay que quedarse solamente con la visión de que esto es una cuestión que se resuelve a largo plazo; también hay que responderle a la ciudadanía que te votó y que ahora busca sentirse más segura. Tenemos que poder abordar las dos agendas «.

Macrozona Sur: «Nos gusta pensar que podemos lograr un acuerdo»

Posteriormente, consultado si el conflicto en la Macrozona Sur es el mayor desafío en materia de seguridad, el futuro secretario de Estado dijo que «probablemente sea lo que concita mayor atención, porque se mezclan problemas de crimen organizado con reivindicaciones históricas del pueblo mapuche».

No obstante, dijo, «deberíamos poder separarlas, pero por lo general todo se mete en una misma discusión. En materia de crimen organizado tenemos que seguir la ley y perseguir el delito, encontrar las pruebas y judicializar las pruebas. Pero el conflicto político entre el Estado chileno y el pueblo nación mapuche no puede abordarse desde una lógica policial. Es un conflicto político y necesita espacios de diálogo para alcanzar la paz duradera».

«Hace casi 200 años, en 1825 y 1826, se generaron dos tratados de paz entre el Estado chileno y el pueblo nación mapuche, que, por supuesto el Estado chileno no respetó, en lo que se llamó la pacificación de la Araucanía. Nos gusta pensar que 200 años después podemos lograr un acuerdo y un entendimiento político respecto a la autonomía, el territorio y a la cultura de los pueblos originarios. Si se encamina el diálogo político, y esto puede demorar más de un gobierno, habrá menos espacio para que el crimen organizado pueda utilizar a la causa al momento de operar «, complementó.

«Necesitamos que no sea una mesa de negociación para la foto»

Considerando que este diálogo político debiera encabezarlo la ministra del Interior, Izkia Siches, a Jackson le preguntaron respecto de un eventual rol de la expresidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncon, en este ámbito. «Esa agenda está radicada en el Ministerio de Interior, pero vamos a necesitar mucho más que los agentes de gobierno. Por supuesto que la Convención, donde hay una fuerte participación de los pueblos originarios y de sus liderazgos, entre ellos Elisa y otras personas, puede ayudar. Pero no alcanza para resolver el conflicto. Que la nueva Constitución establezca que efectivamente Chile es un Estado plurinacional, permite habilitar una conversación distinta, en otro plano, pero tampoco resuelve el conflicto, que muchas veces está determinado por tierra y autonomía», dijo.

En este sentido, Jackson confirmó que en esta «conversación tienen que participar las comunidades, sectores de la sociedad civil, los sectores económicos y políticos. Necesitamos que no sea una mesa de negociación para la foto y que haya entendimiento político».

«Vamos a porfiar en el diálogo»

La autonomía entre los interlocutores del pueblo mapuche, como un factor de complejidad para el diálogo, es otro de los temas a los que aludió Jackson. «Vamos a porfiar en el diálogo. Lo más fácil (…) es decir que esto se resuelve con más fierros y más palos, enviar tropas y militarizar. Eso es lo más simple, pero eso no se resuelve con simpleza. Hay que porfiar en la complejidad del conflicto», dijo ratificando la postura del Ejecutivo entrante.

Posteriormente, Jackson enfrentó el complejo arranque del trabajo de la Convención, admitiendo que el órgano «probablemente sea el más representativo que ha elegido Chile en su historia, en términos de diversidad y por cómo se compone. Pero que sea representativo, no quita que hayan ocurrido situaciones no deseables y reprochables, como sucede en cualquier lugar que miras con una lupa».

«Puede pasar en empresas, estados, clubes deportivos, familias. Y aquí también pasó. No creo que haya que barrer debajo de la alfombra. Efectivamente sucedieron situaciones que no favorecen el prestigio de la Convención. Pero tratar de hundir un proceso como este, como han intentado algunos sectores, a partir de un par de hechos específicos y particulares, es algo que responde a una agenda política. Ahora, hay un período en el que cada persona u organización, con 15.000 patrocinios, puede presentar una norma. Es cierto que hay de todo. Hay cosas que me parecen loquísimas y caricaturizables, de un lado y del otro, y hay cosas que parecen muy razonables. Algunos medios han puesto foco solo en las cosas extravagantes y polémicas, pero eso no significa que esas vayan a ser las que consigan dos tercios en el pleno, porque falta todavía para esa etapa.

Protestas estudiantiles

Frente a la eventualidad de que el nuevo gobierno tenga que lidiar con movilizaciones estudiantiles, el todavía diputado Jackson comentó cómo pretenden manejarlas.

«Escuchando y atendiendo las razones que se nos planteen, que era lo que nosotros pedíamos al gobierno cuando nos movilizábamos. Pero lo que sucedía era que nos encontrábamos con una puerta que estaba cerrada y no había posibilidad de establecer una conversación de verdad. Por lo tanto, apenas se detecte que hay un malestar organizado, nuestra tarea como gobierno será identificar cuáles son las razones de ese malestar y poder generar canales genuinos de comunicación para poder encaminar una solución», detalló.

«Eso nunca lo vimos cuando nos movilizábamos. Si bien en el calor de las protestas nosotros sabíamos que las cosas no se iban a solucionar de manera simple, creemos que hay herramientas que no fueron utilizadas durante los gobiernos anteriores y creo que hay activo político para encauzar aquellas demandas hacia situaciones de cambio. No garantizamos que vayamos a tener la respuesta que se esperan en todos los reclamos y movilizaciones, pero por nuestra formación entendemos más o menos los códigos bajo los cuales se ha organizado la protesta estudiantil y otro tipo de movilizaciones. Por lo tanto, confío en la sintonía, en la comunicación y en la construcción de agendas comunes. Creo que esos no van a ser los principales problemas a los que nos vamos a tener que enfrentar», agregó.

«La idea es que esté despenalizado el porte y el autocultivo de cannabis»

Por último, Jackson comentó que una política sobre drogas y legalización de la marihuana está «en una fase muy incipiente. Pero está en el programa de gobierno avanzar en la mejor forma que se ajuste a nuestra idiosincrasia en la legalización de la marihuana. Nos falta diseño en este tema. No sé si lo vamos a hacer a través del autocultivo o si vamos a optar por la fórmula más uruguaya, pero la idea es que esté completamente despenalizado el porte y el autocultivo de cannabis. Queremos caminar en esa dirección, pero no tenemos claro cómo».

«No queremos dejar de lado la advertencia, particularmente para los adolescentes y jóvenes, de los riesgos asociados a los consumos problemáticos de diferentes drogas. Ya sea el alcohol, el tabaco, la marihuana y otras. Lo que sí tenemos claro es que la posición punitivista que se tiene actualmente en el Ministerio del Interior, no tiene sentido. Hay que darle un abordaje desde la salud pública, desde la educación un enfoque de prevención, ofrecer políticas para ayudar a la rehabilitación y aprovechar a la policía para la persecución de las grandes bandas de narcos. Esto no está planteado para la primera parte del gobierno, sino en una etapa posterior al plebiscito de la nueva Constitución», concluyó Jackson.

GENTILEZA DEL DESCONCIERTO