EDITORIAL: 07 DE JULIO 2025
“¿Quién dijo que todo está perdido?” “Esa niña que fui y con los ojos con los que mire el mundo que se me iba abriendo, están hoy más presentes que nunca”
Jeanette Jara, Candidata Presidencial
El mundo progresista y la izquierda chilena viven días luminosos e impregnados de ilusiones y esperanzas; con un resultado para muchos inesperado y sin precedentes, la candidata Jeannette Jara militante del Partido Comunista de Chile y Ex Ministra del Trabajo del presidente Gabriel Boric, ha triunfado de manera contundente e irrefutable en las primarias del sector oficialista.
Con un triunfo arrollador que la posiciona como la lideresa incuestionable del mundo progresista, la candidata se encuentra ahora en condiciones de enfrentar a la derecha más tradicional y a los sectores de extrema derecha con posibilidades reales de vencerlos. Así lo indican las numerosas encuestas llevadas a cabo después de las primarias.
Según estas mediciones, muchas de ellas realizadas por entidades muy lejos del sentir oficialista, la candidata del conglomerado de izquierda “crece y se agiganta” con el paso de los días.
Una breve reseña de su camino electoral da cuenta que en solo 3 meses – cuando nadie o muy pocos creían en su triunfo – fue capaz de remontar en las encuestas hasta convertirse en la abanderada de la izquierda y de centro izquierda con un resultado contundente y de valor histórico para el Partido Comunista; Hecho que para algunos analistas la ha llevado a convertirse en un “Fenómeno Cultural”, cuyo “techo electoral” está muy lejos de ser alcanzado.
En este nuevo escenario político es legítimo preguntarse ¿cuáles fueron los atributos que la llevaron a posicionarse en el lugar que ocupa hoy, liderando las encuestas en la carrera presidencial?
Una explicación que surge en primer lugar es sin dudas su carisma, su capacidad para conectarse con la gente y sus distintas realidades; y por cierto su fuerte arraigo popular; nacida en una modesta población de la Comuna de Conchalí, e hija de un Técnico Mecánico y de una dueña de casa, Jeannette Jara, la mayor de 5 hermanos ha sabido a lo largo de su vida, lo que es el esfuerzo cotidiano por alcanzar sus metas y no renunciar nunca a sus sueños.
Miembro de las Juventudes Comunistas desde que era casi una niña y poseedora de una profunda sensibilidad social, ha orientado su vida hacia el servicio público y la promoción del bien común.
Destacada dirigente estudiantil, mujer Inteligente, tenaz y con extraordinaria capacidad de trabajo y estudio, obtuvo de 2 títulos universitarios que la convirtieron en Administradora Publica egresada de la USACH y luego Abogada egresada de la Universidad Central.
Un aspecto relevante a considerar ante la magnitud de su triunfo, dice relación con su amplio conocimiento acerca del funcionamiento del Estado; enriquecedora experiencia lograda mientras ejerció como Subsecretaria de Previsión Social durante el primer gobierno de la Presidenta Bachelet y de manera más reciente, cuando se desempeñó como ministra del Trabajo del Presidente Gabriel Boric; cargo donde obtuvo importantes logros tales como la histórica – aunque parcial - Reforma al Sistema Previsional, la promulgación de la Ley que reducía la jornada laboral a 40 horas semanales, el aumento del salario mínimo a más de $ 500.000 pesos chilenos y la puesta en marcha de la llamada Ley Karin.
Conquistas que solo fueron posibles gracias a su enorme capacidad para negociar y buscar acuerdos; principio básico de un estilo de hacer política que como el suyo, pone foco en el bien común y el respeto por sus adversarios.
La noche de su proclamación Jeannette Jara, con voz impregnada de emoción, aunque pausada y cálida, en un lenguaje cercano y directo, se dirigió a sus partidarios y a los distintos actores de su coalición, pero les hablo también a los millones de chilenos y chilenas que al margen del quehacer político, viven el “día a día”, sumidos en la desesperanza y la rabia de sentirse postergados e ignorados; a quienes experimentan severas dificultades para obtener los ingresos que les permitan satisfacer mínimamente sus necesidades más básicas y alcanzar una vida digna para ellos y sus familias.
En un gesto que la enaltece y que explica - al menos en parte - el enorme apoyo obtenido en las urnas, se dirigió también a quienes no le habían entregado sus votos; les hablo muy particularmente a quienes como resultado de su desencanto, se niegan a votar y se alejan – como si eso fuese posible - de cualquier tipo de actividad política. A ellos les expreso su compromiso y disposición a escucharlos para saber de sus dolores, de sus angustias y anhelos, para saber de sus opiniones y propuestas; para reencantarlos con la vida política; entendida en lo sustantivo como la búsqueda del bien común para todos y entre todos.
Lo que viene por delante nos es fácil. Queda un largo camino hasta la elección presidencial. Chile sigue siendo un país profundamente dividido, injusto y desigual, cuyas heridas del pasado aun no cierran; menos aun cuando la ultraderecha reitera la lógica de su discurso de odio, de la amenaza del uso de la fuerza para imponer sus ideas y continúa enarbolando sin pausa, las gastadas banderas del anticomunismo y la inoculación del miedo como mecanismo de control social para defender sus privilegios.
El desafío es enorme y por lejos transciende el rol y la hegemonía de un partido. Sera la fuerza del conglomerado unido, el trabajo cotidiano de las distintas organizaciones de base, de la ciudadanía organizada, quienes de manera unitaria podrían hacer posible el triunfo presidencial de Jeannette Jara y con ello la esperanza de mejores días para Chile y sus habitantes.
CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH
