Por Carlos López Dawson - Le monde diplomatique – 18 de agosto 2025
TRANSPARENCIA NECESARIA
El dumping político se refiere a la práctica de utilizar tácticas políticas y económicas para debilitar o desestabilizar a un rival político. El "dumping político" es un término que se refiere a la práctica de influir o manipular procesos políticos, especialmente elecciones, mediante la inyección de grandes cantidades de dinero, a menudo de origen ilícito, con el objetivo de favorecer a ciertos candidatos o partidos políticos. El dumping político es una herramienta que puede ser utilizada por los que tienen el poder real en un Estado para influir en la política y la economía de su país y en el de otros países. Esta práctica puede manifestarse a través de campañas publicitarias masivas, financiamiento de organizaciones afines, o incluso sobornos a funcionarios públicos. Son variadas las formas en que se ´produce el dumping político. Por ejemplo, inyección de recursos monetarios. se refiere a la entrada de dinero de origen desconocido o ilegal en el sistema político, con el objetivo de influir en las decisiones y resultados electorales. Una práctica habitual de la CIA.
Manipulación de procesos políticos: El objetivo principal es alterar el curso natural de las elecciones y la toma de decisiones políticas, favoreciendo a ciertos actores o intereses. Esto se practica también con encuestas engañosas o falsas. Campaña encubierta: A menudo, el "dumping político" opera de manera encubierta, utilizando diversos mecanismos para ocultar el origen del dinero y la verdadera intención detrás de la operación.
El dumping político, es entonces una forma de engañar a la población y sus efectos negativos socavan la legitimidad de las instituciones democráticas, promueven la corrupción y pueden generar inestabilidad política. Ejemplos de "dumping político": Financiamiento de campañas electorales con dinero negro: Recibir donaciones anónimas o de origen desconocido para financiar una campaña política. Creación de organizaciones fachada: Crear organizaciones sin fines de lucro o grupos de presión que operan como fachada para canalizar fondos y promover intereses específicos. Uso de redes sociales para difundir propaganda: Utilizar bots y cuentas falsas en redes sociales para difundir información falsa o sesgada, con el objetivo de influir en la opinión pública. Compra de votos: Ofrecer dinero o bienes a cambio de votos, o amenazar a los votantes para que voten por un candidato específico.
La manipulación de las elecciones y la erosión de la confianza en las instituciones democráticas pueden generar inestabilidad política y violencia.
MONOPOLIO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
El monopolio de los medios de comunicación es parte integrante de la estructura del dumping político. Y en Chile puede influir significativamente en la democracia del país. La concentración de la propiedad de los medios puede limitar la diversidad de voces y perspectivas, lo que afecta la calidad de la información disponible para los ciudadanos. Es evidente que un sistema de medios saludable es esencial para una democracia sólida, ya que los medios actúan como fiscalizadores del poder político y proveedores de información para la toma de decisiones informadas, de modo que la relación entre los medios y la democracia es mutuamente dependiente, y la existencia de flujos de información libres y plurales es fundamental para el funcionamiento de la democracia, lo que en Chile no sucede.
Históricamente, Chile ha experimentado una concentración en la propiedad de los medios, lo que expresa falta de pluralismo y diversidad en la información disponible. La televisión ha sido un actor clave en el sistema de medios chileno, pero la concentración de la propiedad y la uniformidad en las agendas temáticas han sido objeto de críticas. - La masificación de las tecnologías digitales y las redes sociales ha permitido ampliar la oferta ideológica y la diversidad de voces, lo que puede contribuir a mejorar la calidad de la democracia.
Es fundamental promover un sistema de medios que refleje la diversidad social e ideológica del país, garantizando la representación de diferentes voces y perspectivas, por ello, para lograr calidad de la Información es necesario destruir los monopolios informativos. Es necesario legislar para sancionar a los medios que hacen difusión de noticias falsas o engañosas que puedan influir en la opinión pública. Sin embargo, más allá de la penalización es importante fomentar la participación activa de los ciudadanos en el debate público y en la toma de decisiones, aprovechando las oportunidades ofrecidas por las tecnologías digitales y las redes sociales. Ello conduce a la democracia participativa en todos los ámbitos. El derecho a la libertad de expresión es parte integrante de los derechos humanos, de aquellos derechos que el Estado debe reconocer. Pero una verdadera democracia es el contexto en el cual se desarrolla y materializa la libertad de expresión, de manera que una aparente democracia vaciaría de contenido la libertad de expresión aun cuando existiera la posibilidad de escribir y decir críticas contra la falta de democracia.
La propiedad y control de los medios de comunicación social en la Constitución tienen un tratamiento sumario, el artículo 19 Nº 12 consagra tres reglas:
- “La Ley en ningún caso podrá establecer monopolio estatal sobre los medios de comunicación social” (inciso 2º).
- “Toda persona natural o jurídica tiene derecho a fundar, editar y mantener diarios, revistas y periódicos, en las condiciones que señale la Ley” (inciso 4º).
- “El Estado, aquellas universidades y demás personas o entidades que la ley determine, podrán establecer, operar y mantener estaciones de Televisión” (inciso 5º).
Estas normas son consecuentes con los valores neoliberales que introdujeron en el constitucionalismo nacional los constituyentes de la Constitución de 1980, donde prima un criterio patrimonial, destinado a cautelar la libertad económica, la libertad de adquirir bienes y el derecho de propiedad. Esta concepción se alejó de la idea de la función social de la propiedad, cuyos efectos recaen sobre otros derechos. La propiedad privada de los medios de comunicación ha dado origen a una vasta literatura crítica, Ver Sunkel y Geoffroy en su libro "Concentración Económica de los Medios de Comunicación en Chile”,. En síntesis, se sostiene que la legislación en muchos países permite que prime sobre el derecho a la información el de la propiedad del medio informativo, lo que en Chile no sucede. Los medios de comunicación tienen por objeto informar a la comunidad las noticias o informaciones que estiman pertinentes. Cuando el medio pertenece a una corriente política, filosófica o religiosa determinada, es decir cuando es vocero de un partido o movimiento político movimiento filosófico o grupo religioso definido, los integrantes de la comunidad saben que las informaciones contenidas tienen por objeto promover sus ideas o doctrinas. De esa manera, un diario de la Iglesia Adventista o Católica, o del partido liberal o comunistas, pueden disponer de la información como ellos lo estimen, obviamente dentro del marco de la ley y respetando los derechos de los demás. Pero, que sucede cuando un medio se presenta como independiente, imparcial, apolítico, pluralista, etc, ¿y su propiedad pertenece a un grupo accionario o persona definida que impide la libre expresión de los periodistas o la elección plural de los contenidos del medio? Una situación como la descrita en un Estado con muchos medios que se reparten el mercado –naturalmente- solo podría constituir un atentado al derecho a expresarse de los periodistas que en ellos laboran. Sin embargo, cuando la propiedad de tales medios se concentra en pocas manos, como sucede en Chile, el atentado no es solo contra los periodistas sino contra toda la comunidad ya que esta no tiene posibilidad de elegir otros medios. El problema que plantea esta cuestión se refiere al rol o función que cumple la comunicación social en relación con los derechos de los destinarios de ella. En efecto, como su nombre lo indica, la comunicación social es en realidad un servicio público, es decir, conjunto de prestaciones reservadas en cada Estado a la órbita de las administraciones públicas y que tienen como finalidad la cobertura de determinadas prestaciones a los ciudadanos y en este caso la comunicación social.
EL DESPERTAR NECESARIO
Para que los ciudadanos comprendan que están siendo manipulados políticamente debido a la concentración de los medios, es fundamental promover la educación mediática y la conciencia crítica. Por ello debemos animar a los ciudadanos a buscar información en diversas fuentes y plataformas para obtener una visión más completa y equilibrada de los temas. Promover el pensamiento crítico y la reflexión sobre la información que se consume, para que los ciudadanos puedan evaluar la credibilidad y la objetividad de las fuentes. Exigir transparencia en la propiedad de los medios y en las fuentes de financiamiento, para que los ciudadanos puedan conocer quién está detrás de la información que consumen. Además, se debe facilitar el acceso a medios alternativos y comunitarios que ofrezcan perspectivas y voces diversas, para contrarrestar la concentración de los medios tradicionales. Fomentar el debate y la discusión pública sobre la concentración de los medios y su impacto en la democracia, para generar conciencia y promover la acción ciudadana.
SOCIEDAD CIVIL ACTIVA
La democracia necesita una participación más activa de las Organizaciones de la Sociedad Civil. Con ello puede ser posible realizar monitoreos y análisis de los medios para identificar sesgos y manipulaciones, y difundir los resultados para informar a los ciudadanos. También las Ongs. pueden desarrollar programas de educación mediática y conciencia crítica para capacitar a los ciudadanos en el análisis de la información y la identificación de manipulaciones y, al mismo tiempo, defender la libertad de expresión y el derecho a la información, y promover políticas que garanticen el pluralismo y la diversidad en los medios. Lograr que los ciudadanos comprendan la manipulación política debido a la concentración de los medios requiere un esfuerzo conjunto de la sociedad civil, los medios y las autoridades. Al promover la educación mediática, la conciencia crítica y la transparencia, se puede empoderar a los ciudadanos para que tomen decisiones informadas y exijan un sistema de medios más plural y diverso.
CONTEXTO DEFICIENTE
Las elecciones políticas requieren que la democracia sea real y que la ciudadanía no solo crea que pueden participar sino que el sistema sea objetivamente transparente y democrático, sin trampas mediáticas y ni obstáculos para el ejercicio de los derechos políticos. De allí que, no solo se requiere un sistema legal que sancione las campañas sucias, las mentiras y abusos del ejercicio de la libertad de expresión en los medios de comunicación, sino una ciudadanía alerta y dispuesta a condenar moralmente tales prácticas. Desde luego que el Estado puede ejercer su influencia para evitar dichos abusos, sancionándolo, por ejemplo, mediante la prohibición de publicar avisos y publicidad en medios condenados por tales prácticas. También los periodistas requieren más espacios para oponerse a tales prácticas.
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