Por ANTU - 27-09-2025 – Para UTE-NOTICIAS
Evelyn Matthei ha intentado reposicionarse como una candidata más cercana al centro político, con un discurso de acuerdos, propuestas sociales y un visible distanciamiento de figuras de la derecha más radical. Su estrategia apunta a seducir al electorado moderado y de centroizquierda, en un contexto donde la polarización muestra signos de desgaste.
La candidatura presidencial de Evelyn Matthei atraviesa un momento de inflexión. Su aparente viraje hacia el centro e incluso hacia el centroizquierda ha despertado sospechas en muchos sectores. El dilema es claro: ¿se trata de un cambio genuino en su visión política o de un simple cálculo electoral destinado a ampliar su base de apoyo?
Matthei ha insistido en que “no se trata de izquierda ni de derecha, sino de unir a Chile”. Sin embargo, no puede borrarse con facilidad su historial: su pertenencia a la UDI, sus declaraciones relativizando violaciones a los derechos humanos , su apoyo al dictador , sus declaraciones sobre los asesinatos inevitables y su férrea defensa a políticas conservadoras en las últimas décadas. En este sentido, su retórica conciliadora es percibida como un intento de maquillar el rostro de la derecha más tradicional, adaptándola a un electorado que rechaza los extremos.
Aunque la candidata busca destacar propuestas sociales , como mejoras en la salud pública, inclusión y equidad mejorar la salud pública, reducir listas de espera, dar mejor tratamiento al cáncer, políticas sociales, pensiones dignas o educación pública , sueldo mínimo , sin embargo no tiene un programa claro y transformador, esta pretensión solo ha generado dudas sobre la autenticidad de su supuesta sensibilidad social, los sectores progresistas no confían, definitivamente no le creen.
Al mismo tiempo, Matthei evita confrontar a los sectores más duros de su propio bloque, lo que refleja una ambigüedad calculada: intenta seducir al centro sin romper puentes con la base conservadora.
Este juego de equilibrios se volverá en su contra. El electorado de centroizquierda interpreta su discurso como un gesto oportunista, mientras que su base más dura se sentirá abandonada. En política, la indefinición prolongada no suma; por el contrario, resta credibilidad.
Además, su distanciamiento con figuras como José Antonio Kast parece más táctico que ideológico: busca no ser arrastrada por un discurso extremo, pero al mismo tiempo se cuida de no antagonizar con quienes representan a un sector influyente del electorado de derecha.
Evelyn Matthei enfrenta el desafío de convencer a Chile de que su giro no es simplemente un disfraz electoral lo que observamos es un pragmatismo estratégico que busca ampliar horizontes. Pero sin una coherencia programática y un compromiso real con transformaciones sociales, su movimiento hacia el centro es leído como oportunismo político en tiempos de su desgaste.
Su retórica de acuerdos y rechazo de la polarización extrema, Matthei ha repetido que Chile no necesita “peleas de extremos”, y que lo importante es “conversar con todos los sectores políticos.
Para conquistar votos del centroizquierda, no basta con discursos más moderados , su pasado la condena , nunca ha respaldado propuestas que respondan a demandas sociales, equidad, derechos, participación. Su actitud disfrazada de progresismo la percibimos como oportunista.
Evelyn Matthei no ha abandonado su raíz en la derecha, ni mucho menos. Más bien, lo que está haciendo es intentar reposicionarse estratégicamente para la elección, porque el clima político en Chile muestra un desgaste de los extremos, de la polarización, y una demanda creciente por moderación, pragmatismo y soluciones políticas reales.
No es “transformación ideológica” , pretende mover su centro de gravedad hacia posiciones que apuntan a conectarse con un electorado más amplio, incluyendo al centro y centroizquierda. Es oportunismo político fracasado.
ANTU – Ex Dirigentes de la Universidad Técnica del Estado
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