EDITORIAL: 08 DE DICIEMBRE 2025
Estamos a una semana de las elecciones presidenciales de segunda vuelta.
En esta ocasión no se trata de una elección cualquiera. No es una definición banal, se trata de escoger entre dos miradas distintas de desarrollo del país; se trata de dos visiones sobre lo que queremos para Chile. Quien gane el próximo domingo tendrá la autoridad para decidir el camino que habrá de seguir nuestro país en los próximos años.
Una de estas visiones, de manera abierta ha declarado una senda que busca mermar derechos ciudadanos, quitar beneficios, profundizando más aun la diferencia entre los ricos y los pobres. Y, aunque digan lo contrario, está en su ADN la preocupación por acrecentar el lucro y la riqueza, beneficiar a los más ricos y apoyar la corrupción. No debe caber ninguna duda que, si se ven amenazados por el inevitable crecimiento de la movilización de los trabajadores, no trepidarán en volver a atentar contra la democracia, esa misma que les permitió ganar las elecciones, y propiciar el retorno al autoritarismo déspota del pasado.
Un candidato que tiene temor al enfrentamiento democrático, que tiene solo palabras repetitivas en torno al fracaso del actual gobierno, con fuertes acusaciones, pero sin un análisis de fondo. Ese mismo candidato rehúye las preguntas, desvía la atención hacia otros temas, pero sin decir nada en concreto. Por eso, su participación en los debates ha dejado a los propios medios de comunicaciones en un estado de abierta incomodidad, ante su clara actitud de no querer participar en esos mismos debates… ¿Será porque no sabe? ¿Será porque no quiere que descubran sus políticas regresivas? Nada ha dicho de cómo se distribuirá el anunciado ajuste de los 6.000 millones de dólares. ¿Acaso al echar a los actuales operadores políticos, no buscará reemplazarlos con los propios?
Inquietud despiertan en el mundo asalariado, las anunciadas medidas en materia de indemnizaciones (se anuncia que ahora serían financiadas por los propios trabajadores); del incremento de los años necesarios para jubilar, propiciando el incremento de las ganancias de las AFP y el empobrecimiento de la población; de acelerar la expulsión de inmigrantes, en circunstancias que el propio mundo empresarial ha sido el principal responsable de su incremento, buscando reducir el promedio de los salarios. Se llega al absurdo de invitarlos a abandonar el país y logrando que se marchen trabajadores honestos, mientras la delincuencia simplemente no hace caso de sus amenazas.
Estas políticas continuarán beneficiando a los grandes empresarios y las grandes cadenas que, bajo las políticas anunciadas por el candidato neoliberal, eventualmente vería reducir sus impuestos, al tiempo que aumentarían sus ganancias. Es lo que ha venido ocurriendo permanentemente, en particular este año, el año en que se grita a los cuatro vientos que “el país que se cae a pedazos”. La propia prensa y los informes de resultados de las empresas subrayan que la mayoría de las grandes empresas, volvieron a obtener grandes utilidades este año.
Una de las interrogantes, ante la que el candidato de la derecha prefiere guardar silencio, es cómo se podrá mantener el financiamiento de los beneficios establecidos por el Estado en materia, por ejemplo, de PGU, bonos sociales, gratuidad en los colegios y universidades, crecimiento de las pensiones, financiamiento de FONASA y el programa del GES, entre tantos otros.
Esta es una de las posturas que podría definir los resultados del próximo domingo, marcando una fuerte regresión en las conquistas sociales. Sin embargo, uno de los problemas radica en que esto podría ser validado dentro de un concepto democrático, como ya ocurrió en su momento con Bolsonaro en Brasil, o recientemente con Milei en Argentina. Es decir, eventualmente y por las razones que fuere, podría ser la propia población la que diera su aprobación al programa regresión histórica que sustenta la derecha.
Por eso es tan importante la decisión que se tome el próximo domingo. Por eso es tan importante ir a votar por la opción que, sin ser perfecta, permita avanzar en la defensa de los derechos de los asalariados.
Esa otra opción está marcada por Jeanette Jara, candidata ha sido capaz de liderar una amplia coalición de partidos de izquierda y centro izquierda, demostrando una gran capacidad de lograr acuerdos. Candidata con gran experiencia, propicia un programa de cambios sociales, de transformaciones, que si bien no serán tan profundas, se realizarán en un marco de democracia participativa; con acuerdos que beneficien a nuestro país; preservando los beneficios sociales; desarrollando la seguridad ciudadana y mejorando las pensiones.
Este programa representa una visión de país diametralmente opuesta a la que ofrece la derecha. Podríamos decir que no están contemplada las grandes trasformaciones que el país requiere, pero vamos dando pasos para ello. Esta propuesta pasa porque se impulsen cambios, con apoyo de los pobladores, de los estudiantes, de los campesinos, de los trabajadores en general.
La oposición dice que la candidatura de Jeanette Jara es de continuidad. No se puede desconocer que la candidata viene de un gobierno que ha sido más bien temeroso, agobiado por una presión constante de la derecha que le ha negado casi cualquier posibilidad de implementar cambios profundos.
Ciertamente a muchos elementos que son de continuidad, entre ellos: un manejo responsable de las finanzas; la mejora de un sueldo mínimo, que aún debe ser mejor, que permita llegar a fin de mes sin endeudarse.
Pero también hay otros logros que es preciso preservar:
1.- El día 1° de septiembre de 2025, la PGU subió de 224 mil pesos a 250 mil pesos chilenos favoreciendo a 700 mil personas.
2.- El 1° de diciembre de 2025, las mujeres con 10 años de aporte previsional, y los hombres con 20 años de aporte previsional suben sus pensiones.
3.- Salario mínimo, al inicio de este gobierno era de 350 mil pesos, hoy es de 539 mil pesos, aumento 189 mil pesos, es decir un 54% (con una inflación con tendencia a la baja).
4.- La economía sube un 1,6% anual
5.- Royalty minero: equivale a 1.500 millones de dólares, que se divide en dos partes:
- a) 1.050 millones a la caja fiscal
- b) 450 millones divididos a su vez en dos partes iguales:
b.1) 225 millones a los 16 gobiernos regionales
b.2) 225 millones a las 307 comunas más vulnerables.
6- Soluciones habitacionales
6.a) Prometidas por el Gobierno: 2.600
6.b) Entregadas (llave en mano): 2.300
6.c) En construcción: 121 mil
7.- Beneficiados por el copago cero:
1 millón 900 mil estudiantes con sus familias
8.- Ley de 40 horas, estado de avance a la fecha: 43 horas, en el sector privado
9.- Migración ilegal: Reducida al 50% (a la mitad).
10.- Actualmente 1millón de trabajadores aún gana el sueldo mínimo, debe subir a sueldo vital de $750.000.
Y muchos más ….es cosa de informarse mejor.
Por eso amigos nuestros, no se trata de votar por votar; no se trata de votar nulo ni blanco; no se trata de optar por el mal menor. Hoy se trata de una de las decisiones más importantes de los últimos tiempos.
Se trata de optar entre un desarrollo democrático, o la regresión hacia un fascismo “democrático”, cuya esencia es la antidemocracia.
Vota bien. Infórmate todo lo que puedas en estos días.
Asiste, mira o escucha el próximo debate y saca tus propias conclusiones.
VOTAR POR JEANNETE JARA , ES VOTAR POR TI, POR CHILE
CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH
