DEMOCRACIAS Y DICTADURAS

EDITORIAL: 16 DE FEBRERO 2026

¿A qué jugamos? Esta pregunta que tanto se repite en nuestras infancias encierra una gran enseñanza. Cuando un grupo de niños se junta y se hacen propuestas sobre cuál será el juego elegido entre varias opciones, la respuesta final a la pregunta siempre se encuentra avalada por la siguiente afirmación: “Mayoría manda”; la aceptación de esta premisa es la que mantiene la unidad del grupo, lo contrario, obviamente significa la ruptura, la división. Esto implica que las minorías se supeditan voluntariamente a las mayorías y no es dictadura porque es un acuerdo social.

Esta lógica aprendida desde nuestra niñez, al parecer, en otros espacios de otra composición de mayor volumen, como las sociedades, es interpretada muchas veces de otras maneras, y muchas veces a conveniencia. Aunque se diga en los discursos que las mayorías mandan y que esto es una de las principales bases de la democracia, y que debe ser respetada. Con mayor implicancia si este principio ocurre en otros lugares, es decir, es un tema de ese territorio y que, por lo tanto, uno no debe intervenir, porque es decisión de ellos. Tiene que ver con eso de la Autodeterminación de los Pueblos y su Independencia.

Con este mismo principio, cada país busca sus formas de elegir sus representantes y autoridades. Que, dicho sea de paso, a través de la historia estas metodologías han cambiado, y es cosa de mirar hacia el pasado reciente y podremos ver que ya no es igual, por ejemplo, en Chile, antes no votaban las mujeres, tampoco los extranjeros, más atrás, tampoco lo hacían los pobres, etc. Entonces, como los pobres, las mujeres y los extranjeros avecindados son objetivamente la mayoría de la población, cabe la pregunta ¿Chile era una dictadura o una democracia? La respuesta ya no es de blancos y negros, no se necesita argumentar mucho para decir que para dictadura no alcanzaba, aunque algo tuviera, debido a que el principio de que las minorías se supeditan a las mayorías funcionaba al revés. Y por lo mismo, era una democracia diferente a la que hoy tenemos.

Diferencias de democracia para mostrar hay muchas, los presidentes en otros países, ejemplo Estados Unidos de N. A. y Argentina elijen Representantes, que nadie sabe cómo se llaman, y ellos se reúnen en un Colegio y eligen sin ninguna obligación de respetar la voluntad de sus representados, en los EE. UU. hay más de un caso. Otros países del tipo parlamentarios, quienes eligen a los gobernantes son los parlamentos, el pueblo no vota ni es consultado, así ocurre en España, Inglaterra, Italia, Alemania, y varios etcéteras. Otra pregunta ¿Alguien ha escuchado decir alguna vez que esos países son dictaduras? Son llamados ejemplos de democracia. Opiniones, las que se quiera. Una de ellas es que son democracias diferentes.

Aterrizándonos por estas latitudes ¿Cómo se eligen las autoridades en Cuba tan acusada de ser una dictadura? Eso comienza con asambleas que discuten y acuerdan políticas y las autoridades para esos procesos por nivel, comienzan en el barrio, la fábrica, la universidad, etc. Continúan subiendo a niveles de municipio, provincia hasta llegar al nacional, que es similar a un parlamento, donde llegan los delegados de los niveles anteriores y hacen sus discusiones y eligen las autoridades correspondientes, es decir, respecto a la forma de elegir de las democracias parlamentarias occidentales, que es lo más parecido, este sistema les lleva ventajas por la participación popular en las grandes decisiones, además, obviamente, responde correctamente a la primera pregunta de este texto porque así la mayoría manda.

Si ese sistema de participación popular en las grandes decisiones no existiera, Cuba no hubiera sobrevivido a los grandes golpes que le han llegado, y no sólo el bloqueo. La caída de la URSS significó la pérdida del 75% de su comercio exterior, ningún país es capaz de sobrevivir a eso ¿cómo se resolvió el problema? Con participación popular en la reconversión que tuvieron que hacer, discutiendo desde el barrio, la fábrica, la universidad, etc. porque 10 millones de cabezas piensan más que unas pocas sentadas en un parlamento y, la mayoría manda.

El embargo económico y de todos los aspectos del desarrollo social de ese país, que sanciona a todos los que quieren comerciar con ellos sólo con la razón de la sin razón, porque las diferencias ideológicas no pueden ser el motivo, si no tendríamos los portaaviones norteamericanos bloqueando los puertos chinos, pero ahí no se atreven. Hicieron caer la URSS, sin embargo, no conquistaron ese país, se les para de nuevo al frente y los detiene; Viet Nam los derrotó y nuevamente los desafía. Tienen miedo de que si a la Revolución Cubana la dejan sola que siga los cursos normales de cualquier país se les convierta en un referente mundial. Cuba no es un peligro militar ni económico para nadie, sólo que con una economía socialista puede convertirse en la piedra en el zapato de la superpotencia.

Un gran luchador anticubano como Marco Rubio, hoy Secretario de Estado es el principal impulsor de medidas contra la isla. La familia de este personaje emigró de Cuba en año 1956, tres años antes del triunfo de la Revolución Cubana, cuando gobernaba el dictador Fulgencio Batista; él nació en Miami después de esa fecha, exactamente el 28 de mayo de 1971, por lo tanto, no es cubano y nunca ha pisado el suelo de sus padres. Entonces su retórica de que él huyó de la dictadura comunista, es falsa, su familia huyó de una dictadura cubana, eso es cierto, pero de la de Batista. Obviamente, vende más huir del comunismo para los cubanos de Miami, pero comprarle ese discurso es única responsabilidad del gusanaje.

La solidaridad internacional se hace estrictamente necesaria, por razones humanitarias cosa que el imperio no entiende, si no hicieron nada para parar la masacre de Gaza, no les va a importar matar niños y ancianos de hambre, el genocidio por inanición no les conmueve, ellos están llenos y quieren más. La solidaridad con el pueblo cubano no necesariamente es un apoyo al gobierno local. Hay que pensarlo tal como ellos, los cubanos no piensan a nosotros, han venido sus brigadas médicas y su aporte solidario cada vez que en Chile ha habido una desgracia, terremotos, incendios, etc. no han venido a apoyar a ningún gobernante, sólo han venido a dar un poco de alivio al pueblo chileno sufriente. Los cuestionamientos sobre el cómo hacen ellos sus cosas, dejémoslo por ahora para la academia. Hoy se trata de salvar vidas. De salvar a un pueblo por decidir ser digno.

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