Constanza Vargas – Radiouchile.cl – 31 de Mayo 2026
El experto en criminología valoró la continuidad del plan promulgado por el gobierno anterior, pero alertó que mientras no se persigan los mercados criminales el país seguirá siendo "vulnerable al crecimiento del crimen organizado y la corrupción".
En dos meses y fracción, el Gobierno ha tenido dos ministros de Seguridad y múltiples cuestionamientos por una falta de plan concreto en la materia. Trinidad Steinert, la extitular de la cartera dejó abierta la polémica luego de plantear que “no esperaba la exigencia de un plan de seguridad estructurado” y el ministro actual, Martín Arrau, comenzó su labor con ese desafío.
“Existe una Política Nacional de Seguridad Pública, esa está vigente, la promulgó el Presidente Boric, dura seis años y nosotros creemos que esa política es suficiente, es amplia, da espacio para ciertas políticas, para ciertos planes, programas, en fin, que se puedan implementar en el futuro”, dijo el ministro Arrau cuando se le consultó sobre el tema. Comprometió, además, nuevas estrategias operativas enfocadas en narcotráfico, crimen organizado y control fronterizo.
¿Es suficiente el plan promulgado por la administración anterior? ¿Qué materias están pendientes?
El experto en criminología geográfica y análisis de datos de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Matías Garretón, si bien valoró que el nuevo titular de la cartera recogiera el trabajo de la administración anterior, advirtió sobre la importancia de perseguir el mercado criminal.
“Fue una política que se trabajó bastante. Me tocó participar algunas veces y, efectivamente, es bastante completa. Entonces, claramente, marca una mucho mejor aproximación que la ministra saliente, que en realidad ni siquiera sabía que existía este plan. En ese sentido, creo que hay una mejoría importante”, señaló.
Calificó como “tremendamente bueno” que se dé continuidad a esta estrategia como política de Estado, por la relevancia de abordar la seguridad con perspectiva de largo plazo. “En ese sentido, me parece que hay una mejora, porque en realidad el aterrizaje en términos de política de seguridad, al principio, fue bastante superficial”, cuestionó.
“Recordemos que al principio estuvimos dos o tres semanas hablando de una zanja que, en realidad, no puede ser más parche. Lo único distinto que ha hecho este Gobierno es poner mano dura más en la inmigración, lo cual a estas alturas del partido sirve muy poco”, continuó Garretón.
El experto aseguró que el crimen organizado ya no es un problema que afecte desde el exterior, sino que está instalado dentro del país. “Entonces, la verdad es que pensar que endureciendo las políticas migratorias vamos a resolver el tema del delito y la criminalidad organizada es una ingenuidad. Y si nos ponemos más suspicaces, es una pantalla mediática, no va por ahí la solución del tema”, indicó.
Por otro lado, sobre la aplicación de la Política de Seguridad Nacional promulgada por el gobierno de Gabriel Boric, destacó que pone el acento en la prevención “tanto territorial como en adolescencia, juventud, niñez”. “También reconoce que hay delitos distintos, delitos más complejos, temas de narcotráfico, habla de crímen organizado, antes en Chile no teníamos que enfrentarlo, ya así se asume como un hecho real”, añadió.
Más allá de los aspectos positivos, Garretón afirmó que “hay omisiones estructurales gigantes”, tanto en esta política, como en los esfuerzos que ha mencionado el Gobierno actual. “Tenemos que tener claro que para la delincuencia la principal motivación es económica y más aún cuando hablamos de crimen organizado (…) Cuando uno revisa la política de seguridad o también las medidas que ha planteado este gobierno, es una dimensión que está totalmente ausente del debate, no tenemos ninguna herramienta para combatir directamente la economía criminal o no se pone el énfasis”, afirmó.
“No hemos desarrollado las herramientas adecuadas, principalmente por una resistencia bastante inexplicable del poder legislativo respecto a fortalecer la persecución de la ruta del dinero”, agregó.
Entre las políticas necesarias de adoptar para la persecución de la ruta del dinero, Garretón destacó el levantamiento del secreto bancario. “Seguimos teniendo el secreto bancario más restrictivo de toda la OCDE y de Latinoamérica, es ridículo el nivel de secreto bancario que tenemos, no permite hacer investigación financiera, solamente se usa como medio de prueba”, explicó.
“En Estados Unidos, Europa y, la verdad, todo el mundo desarrollado hoy en día, la información financiera se entiende como un medio investigativo, es decir, si yo hago un análisis constante, en tiempo real, de flujos de dinero, es muy fácil darse cuenta cuando una persona o una empresa tiene discrepancias entre ingresos y egresos, gasta más de lo que puede explicar que gana y ahí inmediatamente se activan protocolos de investigación. Entonces, no llegas después, no es como la última actividad de la investigación, sino que es de las primeras. De hecho, es la estrategia investigativa para el crimen organizado más eficiente por lejos, permite encontrar muchas operaciones sospechosas que de otra manera no se encontrarían”, enfatizó el especialista.
¿Por qué es relevante abordar la economía criminal? Porque el crimen organizado adquiere el control de los territorios a través de recursos, explicó el experto en criminología. “En Chile los mercados criminales en general crecen a un ritmo más rápido de lo que crece la economía nacional”, expuso.
“Tú tienes un fenómeno criminal que por un lado crece muy rápido y capacidades que se mantienen más o menos al mismo nivel, crecen muy poquito. Entonces, es imposible sostener ese equilibrio, o más bien esa hegemonía del poder del Estado sobre el crimen organizado si tú no abordas el problema del crecimiento económico de los mercados ilegales”, planteó.
Según Garretón, la manera de abordar lo anterior es “detectando la ruta del dinero, agilizando los procedimientos de incautación, todo lo que es patrimonio de un narcotraficante o de un criminal debiera ser inmediatamente incautado y reutilizado para fines de prevención o de control de la delincuencia”.
“Nada de eso estamos haciendo en Chile, es abismante como hemos ignorado absolutamente la dimensión económica, que es estructural para combatir el delito”, cuestionó.
Tampoco se está dotando al sistema de herramientas para combatir la corrupción, aseguró el experto. “Si hay una palabra ausente, que yo alegué mucho con la política de seguridad del gobierno anterior, cuando me entrevistaron fue lo que más insistí: no puede haber una política nacional de seguridad en Chile que no hable de corrupción. No se habla de corrupción, es como que quisiéramos pensar que no existe”, afirmó.
“Es tremendamente importante, porque cuando tú tienes un poder económico criminal que quiere pasar inadvertido, lo primero que hace es corromper a las autoridades para poder seguir haciendo sus negocios tranquilos, la violencia es el último recurso del criminal, no parten de ahí, el criminal más exitoso es el que no es violento, el criminal que está insertado en el territorio, que es considerado un benefactor y que no genera problemas con la ley, que puede hacer sus negocios ilegales tranquilo”, señaló.
Consultado por el caso del exfiscal regional de O’Higgins, Roberto Díaz Quintanilla, quien quedó en prisión preventiva luego de tratar de ingresar droga a la cárcel de Alto Hospicio, Garretón aseguró que no es una alerta única, sino que hay “alertas hace rato”. Así, mencionó que han habido casos parecidos en la PDI, Carabineros y Gendarmería, por ejemplo.
“Tenemos corrupción por todos lados. ¿Qué otra señal de alerta? El exfiscal es uno más y siempre hay que poner el parche antes de la herida. Porque si uno descubre un caso de corrupción, probablemente hay 50 que uno no se entera. Todo esto, el crimen organizado, la corrupción, su principal capacidad para ser exitoso es pasar desapercibido, es que no lo encuentren. Y cuando se está expresando el crimen organizado, la corrupción es mucho más importante lo que no logras ver que lo que estás viendo, y lo que estás viendo siempre es la punta del iceberg”, planteó.
En esa línea, aseguró que: “En Chile hace rato que tenemos mucha corrupción, no al nivel de otros países latinoamericanos, pero la corrupción es un fenómeno que crece y, nuevamente, la única manera de contener el fenómeno de la corrupción es mediante la investigación financiera”.
De acuerdo al especialista en criminología, mientras el país no aborde la dimensión económica de la criminalidad, seguiremos teniendo una tremenda vulnerabilidad al crecimiento del crimen organizado y a la corrupción, “que son fenómenos que ya están muy instalados” en el territorio nacional.
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