JAMES SINCLAIR: EL NUEVO EMBAJADOR DE KAST EN EL VATICANO FIRMÓ DESTRUCCIÓN DE ARCHIVOS SECRETOS DE LA CNI Y ES HIJO DE CONDENADO DE LA CARAVANA DE LA MUERTE

Interferencia. 10/06/2026

El gobierno designó a Sinclair como embajador ante la Santa Sede. Hijo del general Santiago Sinclair Oyaneder -ex integrante de la Junta Militar condenado por crímenes de lesa humanidad- su perfil omite que figuró como encargado de destruir los documentos que ligaban a Cancillería con la CNI. Desde la AFEP, afirman que informarán al Papa León XIV.

La carrera diplomática de James Sinclair, embajador designado para el Vaticano por el presidente José Antonio Kast, tiene dos caras.

Una, destacada por el gobierno republicano, como egresado de la Academia Diplomática Andrés Bello en 1978, exembajador en Singapur y como director general de Ceremonial y Protocolo durante el primer mandato de Sebastián Piñera.

La otra, omitida en su presentación, como hijo del ex general del Ejército, Santiago Sinclair Oyaneder, miembro de la Junta Militar condenado por su participación en la Caravana de la Muerte y en la Masacre de Chihuío, penas que evadió con un diagnóstico de “enajenación mental”, y como colaborador de la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Tras un paso en la Embajada de Chile en Argentina, a Sinclair le fue encargada la destrucción de 31 documentos secretos que registraban comunicaciones entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Central Nacional de Informaciones (CNI), policía secreta y organismo de inteligencia de la dictadura.

En el oficio secreto 03146, del 7 de abril de 1988, el entonces canciller Ricardo García le remitió al director de la CNI, Hugo Salas Wenzel, un "Acta de Destrucción" firmada por Sinclair en su calidad de secretario del ministro. El documento fue difundido en el libro Asociación Ilícita. Los archivos secretos de la dictadura, de Carlos Dorat y Mauricio Weibel, y por la agencia alemana DPA.

Ruidos del pasado

Al igual que otros funcionarios del régimen, Sinclair se arrimó a la Transición a la Democracia. Entre 1989 y 1994 estuvo destinado en la Embajada de Chile en EE. UU., luego en el consulado de Chile en Tacna y finalmente como Director de Servicios Consulares.

Entre el 2000 y 2006 fue nombrado embajador en Indonesia y concurrente en Timor Leste. En su primer gobierno, Sebastián Piñera nombró Director General de Ceremonial y Protocolo.

Sin embargo, su carrera se vio golpeada con la revelación del acta que lo liga a la destrucción de documentos secretos de la CNI.

En 2014, el segundo gobierno de Michelle Bachelet propuso su nombre como embajador en Australia. No obstante, para entonces ya era conocida su colaboración con el régimen.

La reacción fue inmediata: exiliados chilenos en Sydney y Melbourne organizaron protestas, y la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) exigió revertir el nombramiento, bajo el argumento "nadie que haya colaborado con la dictadura puede representar a un Estado democrático".

En ese momento, un elemento clave agravaba el caso: Sinclair sería el representante en el país donde aún reside Adriana Rivas, ex secretaria del director de la DINA Manuel Contreras, quien estaba y sigue en proceso de extradición.

Finalmente, Bachelet no firmó el decreto, pero una semana después, Sinclair fue designado embajador en Singapur, cargo que ejerció hasta 2019, cuando presentó su renuncia ante Sebastián Piñera.

Acercamiento a Kast

Desde enero de 2026, James Sinclair se dejó ver en el comando de la casona de La Gloria 88, comando utilizado por Kast para el proceso de cambio de mando.

Primero como contraparte de Cancillería y, más tarde, empoderado a coordinador general del cambio de mando, fue el encargado de las bilaterales de Kast con delegaciones extranjeras el día del cambio de mando.

A pesar de que su nombre sonó como jefe de protocolo, el cargo recayó en el ex embajador Óscar Fuentes Lira. Según consignó La Tercera, Sinclair "estaba impedido, pues se retiró del servicio a fines de 2019."

AFEP: “Nombrar a James Sinclair como embajador, y además ante la Santa Sede, es un precedente nefasto”

La misma semana que Sinclair fue nominado embajador, la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) realizó una marcha contra los eventuales indultos a violadores de derechos humanos y el intento del gobierno de José Antonio Kast “de desmantelar el Plan Nacional de Búsqueda sobre la detención forzada”.

Consultados sobre la designación del nuevo embajador en el Vaticano, señalan que: “Desde el día que asumió el presidente José Antonio Kast, hemos visto que ha intentado imponer más impunidad, y esto es un precedente más. Nombrar a James Sinclair como embajador, y además ante la Santa Sede, es un precedente nefasto”.

Desde la asociación afirman que evaluarán acciones sobre la nominación: “Por eso el sábado tuvimos esa movilización: en defensa de lo avanzado en materia de derechos humanos y para salir al camino en todo lo que quiere imponer impunidad. Vamos a buscar la forma de hacer llegar al Santo Padre esta opinión de las agrupaciones de víctimas de la dictadura civil militar”.

Respecto a los documentos destruidos por Sinclair afirman “los archivos tienen una gravedad especial: esa información que desapareció o que quemaron era valiosa. Con ella podríamos haber encontrado lugares, fechas, dónde están nuestros familiares”.

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