Ivette Barrios – El Ciudadano - 26/06/2026
Patricio Mery, periodista de investigación, denuncia el rol del exministro como el verdadero poder en las sombras tras Hermosilla y cuestiona la protección institucional que lo mantiene intocable.
En un reciente capítulo del programa Sentido Común! de El Ciudadano, Javier Pineda, director del medio, conversó con el periodista de investigación Patricio Mery sobre las profundas redes de poder que involucrarían al exministro del Interior, Andrés Chadwick, en el marco del denominado Caso Audios. La conversación abordó desde su prontuario político hasta las graves sospechas que levanta el tratamiento de su teléfono por parte de las autoridades judiciales, abriendo una arista de cuestionamientos sobre la transparencia y la igualdad ante la ley en Chile.
Durante la conversación, Mery fue tajante al posicionar al primo del fallecido expresidente Sebastián Piñera como el jefe de la red que operaba el abogado Luis Hermosilla, quien hoy está en prisión preventiva.
El periodista sostuvo que la atención de la justicia y de la opinión pública sobre el cuestionado abogado no muestra el panorama completo, ya que este último actuaba bajo las órdenes de un poder político superior, señalando que «me parece muy injusto lo que ha vivido, porque Hermosilla era el operador político de Andrés Chadwick, entonces el que debería estar preso como autor intelectual es el señor Chadwick, que es intocable».
Esta supuesta protección que rodea al exministro del Interior fue explicada debido a los lazos históricos que mantiene con políticos de distintos partidos, asegurando que tiene redes que van mucho más allá de la derecha y que alcanzan incluso a sectores de la centroizquierda. Según el análisis de Mery, este blindaje político es lo que frena que la justicia actúe con igualdad en los tribunales chilenos, advirtiendo que el exsecretario de Estado no caería fácilmente porque sus vínculos cruzan a todo el espectro político, lo que genera un manto de seguridad sobre el caso.
Uno de los puntos más importantes del debate se centró en la polémica reunión que tuvo el fiscal nacional, Ángel Valencia, con Andrés Chadwick, y las sospechas sobre el destino de los mensajes telefónicos del exministro. Aunque el jefe del Ministerio Público salió públicamente a desmentir que los chats fueran borrados y aseguró que el aparato está guardado en una bodega, la falta de filtraciones de estas conversaciones en la prensa sigue levantando dudas.
Frente a esto, Mery insistió en que el trato preferencial a esta evidencia respondería a un intento por proteger al piñerismo, porque «si cae Chadwick, cae la memoria completa del piñerismo; si cae Chadwick, cae Sebastián Piñera Echeñique», sostuvo.
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