Por: Leonardo Buitrago
El Ciudadano. 03/07/2026
"En abril, mayo y junio me parece que ha estado operando un impacto del deterioro de las expectativas económicas que se produjo a partir del shock de los precios de los combustibles", indicó el exministro de Hacienda y advirtió que "eso repercute en las decisiones de consumo de las personas, comercio y servicios"
Ante el complejo escenario económico que atraviesa Chile, el exministro de Hacienda, Mario Marcel, apuntó contra decisión del Gobierno de José Antonio Kast de suspender la operación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), que ocasionó un alza histórica en el precio de los combustibles, conocida como el «bencinazo« y cuestionó si desde La Moneda «se llegó a calibrar el impacto que tendría” esta medida.
La caída del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), que anotó cinco retrocesos consecutivos —siendo el de mayo un desplome del 0,9% en comparación con el año anterior—, fue el detonante para que el exsecretario de Estado desplegara un diagnóstico que contrasta con la versión oficialista.
Marcel desglosó la coyuntura adversa en dos grandes bloques. En primer lugar, situó la debacle del primer trimestre en problemas estructurales del “lado de la oferta”, señalando que sectores clave como la minería, la agricultura y la pesca registraron cifras negativas por fenómenos particulares. Sin embargo, el núcleo de su argumentación se centra en el deterioro de las expectativas económicas.
Según el ex jefe de ¿la billetera fiscal , durante abril, mayo y junio, la economía chilena ha sido golpeada por el “shock de los precios de los combustibles”, un impacto que, a su juicio, ha retrotraído las expectativas «al menos dos años para atrás y eso repercute en las decisiones de consumo de las personas, comercio y servicios», argumentó en conversación con Radio13c.
En la entrevista, Marcel cargó con la gestión del actual gobierno de ultraderecha en torno a la polémica decisión que tomó el pasado mes de marzo de no aplicar el Mepco, lo que gatilló un alza histórica: la gasolina subió un 14,2% en solo dos semanas y el diésel se disparó un 29,6%, según los registros estadísticos.
“No sé si se llegó a calibrar el impacto que este tendría sobre las expectativas de la gente y el comportamiento de los consumidores”, lanzó el exsecretario de Estado, lo que complica el relato económico de la administración de Kast, que ha buscado presentar la situación como un mal necesario o una consecuencia externa inevitable.
Para reforzar su tesis, Marcel profundizó en la psicología del consumidor, explicando que «las expectativas de las personas sobre la economía están más influidas siempre por la inflación que por el empleo o la actividad y las expectativas de inflación no están fijadas sobre el IPC, sino que por ciertos precios emblemáticos, de los cuales el precio de los combustibles es el más importante».
Un escenario, que según el economista no solamente se registra en Chile.
Este argumento desnuda una vulnerabilidad de la política económica actual: al no dimensionar el impacto simbólico y real del “bencinazo”, el gobierno podría haber provocado un freno de mano en el consumo que agrava la recesión, incluso por encima de los factores productivos.
Marcel: «Durante el gobierno de Boric no tuvimos ningún retroceso en calificación de riesgo«
Frente a las críticas y comparaciones con su propia gestión por parte de Kast y sus ministros, Marcel no dudó en salir al paso y defender el legado en materia económica del gobierno del presidente Gabriel Boric, contrastándolo con la actual administración de ultraderecha.
“Los mercados a Chile le han reconocido una solvencia que ha continuado en el tiempo”, afirmó, destacando que durante el gobierno de Boric no hubo retrocesos en la calificación de riesgo y que los mercados redujeron el premio por riesgo para la economía chilena.
Para Marcel, los inversionistas, «que miran las cosas con un poco más de distancia, que no están metidos en el día a día, ven los números y sacan sus conclusiones, sobre todo comparando con lo que pasa en otros lados»
El exministro cerró la defensa de su gestión al frente de la cartera de Hacienda con datos duros que desmontan la narrativa de una supuesta debacle fiscal heredada.
En la entrevista con Radio13c, aseguró que, pese a las metas ambiciosas no cumplidas en los últimos dos años del gobierno anterior, «porque los ingresos no respondieron de acuerdo a lo que se esperaba», el déficit fiscal promedio en cuatro años fue de 1,7%, una cifra inferior a la mitad de la registrada en países desarrollados.
Además, subrayó que el aumento de la deuda pública durante su gestión fue menor al de administraciones precedentes y se sitúa muy por debajo de los estándares internacionales.
Con estas declaraciones, Marcel no solo se defiende de las críticas de Kast, sino que advierte que la crisis de expectativas y confianza que se registra en el país es, en gran medida, un fenómeno inducido por decisiones de política interna mal calibradas, desde La Moneda.
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