HOY ES EL DÍA DE LA DIGNIDAD NACIONAL: CUANDO SALVADOR ALLENDE NACIONALIZÓ EL COBRE PARA CHILE

Crónica Digital11 julio, 2026

El 11 de julio se conmemora en Chile el “Día de la Dignidad Nacional”, una fecha que marca un hito fundamental en la historia económica y política del país: la nacionalización del cobre durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende.

Este evento, ocurrido en 1971, representa mucho más que un simple cambio administrativo en la propiedad de las minas: simboliza el momento en que, en un acto de soberanía nacional, Chile tomó las riendas de su principal recurso natural, para ponerlo al servicio de su propio desarrollo.

Durante décadas, la explotación de los grandes yacimientos de cobre –la “Gran Minería”– estuvo en manos de empresas estadounidenses. A pesar de la enorme riqueza que generaba el mineral, las ganancias no se traducían plenamente en bienestar para la población chilena, generando una creciente demanda social por recuperar este recurso.

El cobre, históricamente denominado el “sueldo de Chile”, era visto no solo como un activo económico, sino como expresión de soberanía nacional.

El proceso de recuperación del cobre comenzó en el Gobierno de Eduardo Frei Montalva (con la “chilenización” del recurso) y culminó con su plena nacionalización impulsada por el Gobierno del presidente Salvador Allende. El 11 de julio de 1971, el Congreso Nacional aprobó por unanimidad la reforma constitucional que permitió al Estado chileno tomar el control total de las minas de cobre.

Mientras la “chilenización” fue una etapa de transición hacia una participación mayoritaria, la “nacionalización” fue el acto definitivo de recuperación total de la propiedad para Chile.

La “chilenización” fue una estrategia basada en la creación de sociedades mixtas entre el Estado chileno y las empresas estadounidenses (como Kennecott y Anaconda). El Estado chileno adquirió participaciones accionarias significativas, generalmente en torno al 51% de la propiedad de las minas, pasando a ser socio mayoritario.  Se basó en convenios pactados, para que el Estado tuviera voz en la gestión y control de la producción y comercialización, sin expulsar totalmente al capital extranjero.

La nacionalización del Cobre nacionalización fue un proceso de estatización total y profunda, a través del cual el Estado chileno expropió la totalidad de yacimientos de la gran minería, convirtiéndose en el dueño único de las minas.  Se puso fin a la participación de las empresas transnacionales en la propiedad. Se establecieron indemnizaciones para las compañías extranjeras, pero a estas se les restaron las “utilidades excesivas” obtenidas históricamente por las empresas. Allende denominó este acto como la “segunda independencia” de Chile, consolidando la soberanía económica definitiva sobre el recurso más importante del país.

Para oprobio de los que siguen vomitando odio contra el Gobierno de Allende, por este solo hecho el Mandatario ingresó por la puerta ancha a la historia. La nacionalización del cobre fue un gesto de soberanía sin precedentes en la historia republicana del país. La medida permitió la creación de la Corporación Nacional del Cobre de Chile (CODELCO), la empresa estatal que hasta el día de hoy sigue siendo la mayor productora de cobre del mundo.

La denominación de esta fecha como “Día de la Dignidad Nacional” responde al significado profundo del proceso. En primer término, la soberanía económica: Chile dejó de depender exclusivamente de capitales extranjeros para gestionar su recurso más estratégico. Por cierto, la nacionalización permitió que los excedentes del cobre se reinvirtieran en el país, financiando obras públicas, educación, salud y el desarrollo de infraestructura nacional.

Hoy, más de cinco décadas después, el cobre sigue siendo el motor de la economía chilena. CODELCO no solo aporta recursos significativos al presupuesto nacional, sino que también es un pilar fundamental en la investigación, innovación tecnológica y desarrollo sustentable del sector minero.

Recordar el 11 de julio es un ejercicio de memoria histórica que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la autodeterminación y la gestión responsable de los recursos naturales para el beneficio del país. También sobre las amenazas de privatización que emergen desde la extrema derecha neoliberal.

Santiago, 11 de julio de 2026.

Crónica Digital.

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