GOBIERNO DE KAST NO FORMALIZA QUIÉN IRÁ O NO IRÁ A ENCUENTRO CONVOCADO POR EU CONTRA LA EXTREMA IZQUIERDA

“El Siglo”. Santiago. 14/7/2026.

La reunión se realizaría este jueves en Washington y están convocados, por la Casa Blanca, representantes de 60 gobiernos de todo el mundo. Desde el Departamento de Estado estadounidense se está hablando de una “guerra global contra el terror”, y de atacar el terrorismo de extrema izquierda, incluyendo las amenazas comunistas, marxistas, anarquistas, anticapitalistas, aquellos con “ideologías ecoextremistas” y “otras ideologías antifascistas autoidentificadas”.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, convocó la semana pasada a una reunión para enfrentar el “resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”, la cual se realizaría este jueves en Washington. Básicamente, la idea de la Casa Blanca es establecer una coordinación de Inteligencia, seguridad y operaciones contra comunistas, socialistas, anarquistas y de la corriente definida como “Antifa”, e incluso grupos socialdemócratas.

Hasta este día, el gobierno del Presidente José Antonio Kast no formalizaba si enviará a algún ministro, subsecretario o funcionario a la reunión citada por Rubio para atacar a sectores comunistas y socialistas, entre otros. De acuerdo a versiones de prensa, asistiría un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En el caso chileno, existen el Partido Comunista y el Partido Socialista que estarían en la mira de los planes de la Casa Blanca y específicamente de Marco Rubio.

Funcionarios del Departamento de Estado estadounidense están hablando de una “guerra global contra el terror”, y de atacar el terrorismo de extrema izquierda, incluyendo las amenazas comunistas, marxistas, anarquistas, anticapitalistas, aquellos con “ideologías ecoextremistas” y “otras ideologías antifascistas autoidentificadas”.

La administración de Donald Trump está interesada en coordinaciones a nivel mundial y sobre todo regional para combatir lo que llama “extrema izquierda”, aunque en lo concreto no parece bien definido y puede abarcar partidos institucionales y movimientos sociales.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la “reunión ministerial sobre la recurrencia de terrorismo político” juntará ministros y altos funcionarios de diversos países para mejorar el trabajo de Inteligencia y coordinación de policías, servicios de Seguridad e incluso Fuerzas Armadas.

Analistas y medios estadounidenses indicaron en los últimos días que un punto de fondo es que Trump quiere combatir a la “Antifa” y “grupos radicalizados” en Estados Unidos (EU). A los ultraconservadores les preocupa el crecimiento de colectivos antifascista en EU y el mundo ante el crecimiento de la extrema derecha. Hace un tiempo, el mandatario estadounidense sentenció que el comunismo “es la mayor amenaza” a combatir.

En ese contexto, hace unas semanas, el Presidente Kast hizo declaraciones contra el Partido Comunista por su supuesta convocatoria a movilizaciones sociales que generan violencia.

La reunión convocada por Rubio, de una reconocida postura anticomunista más allá de EU, provocó preocupación en sectores políticos de diversos países y entre algunos gobiernos, ya que no se sabe bien qué alcances podrá tener y si afectaría normas democráticas y respeto a las instituciones en las naciones convocadas.

Incluso en el medio de corte conservador, The Daily Wire, se escribió que “la iniciativa (de la Casa Blanca) ha generado críticas de algunos funcionarios actuales y retirados, diplomáticos europeos y expertos sobre terrorismo, muchos de los cuales argumentan que el gobierno (de Estados Unidos) está exagerando la escala de la amenaza de la ultraizquierda”.

La reunión genera inquietud porque podría derivar en acuerdos operacionales y de Inteligencia dentro y fuera del territorio estadounidense, concretar vigilancias y acciones contra personas y organizaciones de izquierda, y derivar en transgredir normas democráticas.

En un reporte del The New York Times, se indicó que funcionarios de EU en una reunión en Ottawa, Canadá, dijeron a homólogos de Europa, Canadá y Australia, que el gobierno de Trump quería que se prestara más atención a lo que consideraba una amenaza insidiosa y subestimada: la extrema izquierda.

Los gobiernos occidentales deben combatir “el terrorismo antifa y de extrema izquierda”, se indicó en Ottawa.

El diario estadounidense sostuvo que “uno de los líderes de toda esta iniciativa es Sebastian Gorka, el principal director antiterrorista del Consejo de Seguridad Nacional del presidente Trump. Él ha presionado para designar a más grupos de extrema izquierda en el extranjero como organizaciones terroristas, presionar a los aliados extranjeros para que investiguen a los grupos y buscar conexiones entre ellos y los estadounidenses”.


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