UNA HISTORIADORA DESTROZA EN UNOS MINUTOS A LOS QUE DICEN QUE CON FRANCO LAS MUJERES TENÍAN MUCHOS MÁS DERECHOS

Historia de Andrea Cadenas de Llano Sosa. 18-07-2026

La historiadora Marina Paganese ha querido responder directamente a aquellos que piensan que en la época del dictador Francisco Franco se vivía bien y que creen que después de los años 60 las mujeres contaban con muchos más derechos. Para ello, la joven ha recordado lo que ocurrió en Peña Grande (así como en muchos otros lugares de España), donde las mujeres fueron sometidas a diferentes horrores, tal y como también cuentan las propias supervivientes.

"Hoy vamos a hablar de Peña Grande, que fue una de las instituciones de los años 60 y 70, más oscuras del franquismo y, principalmente, la red de trata de blancas y de robo de bebés durante el franquismo. Este patronato de la mujer básicamente era una institución en la que, con la excusa de vigilar la moral femenina, pues castigaban a madres solteras, a jóvenes, a niñas, etcétera", explica la joven, que subraya que para entrar allí no hacía falta que cometieras ningún delito.

"Aquí básicamente ingresabas si, por ejemplo, te habían visto fumando, si te habían visto con minifaldas, si te habían visto bailar agarrada con un chico, si te habían visto hacer manifestaciones contra el régimen, si era una chica que se salía un poco de la conducta, y si te quedabas embarazada y eras una madre soltera, pues básicamente te mandaban a Peña Grande, que fue la institución más horrenda y cruel del franquismo", agrega.

De hecho, "el propio Franco, a través del Ministerio de Justicia, creó una oposición que se llamaba las celadoras. Estas celadoras estaban por toda España, y vigilaban en los cines, en los bares, en los bailes, en las calles, que las mujeres no se salieran de la regla moral. Es decir, si veían en el cine a una pareja 'morrerarse', si veían a una chica sola fumando en la calle, si la veían bailar muy pegadas, si la veían en una manifestación, si veían algo así, pues lo que hacían era llamar a la policía. La policía no les leía ningún derecho, porque no lo tenían; las encerraban y las mandaban al patronato de la mujer".

Si las mujeres lloraban, sufrían depresión o eran lesbianas, las llevaban hasta un psiquiátrico, según cuenta, mientras que si te quedabas embarazada, ibas directamente a Peña Grande, "que fue la institución más cruel del franquismo" y que llegó a estar controlada por la orden secular de las cruzadas evangelistas, "unas monjas que ya tenían un historial lleno de denuncias por los malos tratos que le habían ejercido en las cárceles a las presas republicanas" y que, tras su expulsión, fueron trasladadas a Peña Grande.

"En Peña Grande, principalmente lo que había eran menores, o sea, imaginaros cómo trataban a las presas, que eran mayores de edad en las cárceles; pues imaginaros cómo estas personas, estas monjas, trataban a las menores en Peña Grande. Ya tenían un historial de violencia, de tortura; eran unas piezas", continúa explicando la historiadora, que señala que muchas de ellas entraban de forma voluntaria debido a su precariedad.

"Estas mujeres que entraban voluntariamente en Peña Grande, pues básicamente eran mujeres que no tenían nada, que estaban desprotegidas, que no tenían ni para comer. Entraban inocentemente en esta institución pensando que las iban a tratar bien y pensando que básicamente lo hacían por su bebé", agrega. Otro perfil de mujeres que solían entrar eran niñas menores de edad que "habían sido abusadas" por sus familiares.

Todas las personas que entraban estaban embarazadas. Allí, "las obligaban a trabajar forzadamente, no respetaban una mierda del proceso de gestación, vale, todas estaban trabajando hasta el día del parto. Cuando parían, las dejaban solas en una habitación ahí metidas, que se llamaba la dolorosa, donde muchas mujeres murieron y muchas fueron ayudadas a dar a luz por otras presas porque las monjas solo entraban a insultarlas".

Según cuenta la joven historiadora, "muchos testimonios de Peña Grande recuerdan a la comadrona Rosario, una mujer cruel que usaba un bisturí, que usaba fórceps, que usaba el suero de la verdad, que solo entraban para insultarlas, no entraban para mirar el proceso de dilatación, para controlar las contracciones, nada; las dejaban ahí y las dejaban sufriendo y muchas morían de hemorragia, morían desangradas, a veces los bebés nacían muertos; básicamente, las dejaban parir como animales".

La principal institución de robo de bebés del franquismo

El lugar "fue la principal institución de robo de bebés del franquismo", algo que hacían principalmente bajo coacción y "maltrato psicológico". "Todas las mujeres que estaban en Peña Grande eran mujeres menores de edad, con 14 y 15 años. Las monjas lo que hacían era coaccionar psicológicamente, hacer un maltrato psicológico, un abuso psicológico, diciéndoles que tú no vas a ser una buena madre, que tú no le vas a dar una buena vida a tu hijo, que tu hijo va a crecer por ti y no lo vas a tratar bien. Básicamente, a estas mujeres las obligaban bajo coacción, porque estas mujeres eran menores y las obligaban a dar a sus hijos en adopción. Y esta fue la principal institución de robo de niños del franquismo; era la clave del robo de niños", explica.

El casting de las esposas: "Una trata de blancas bajo el nombre de Dios"

Finalmente, la joven recuerda "otro de los episodios menos conocidos": el casting de las esposas, "una trata de blancas bajo el nombre de Dios". "Las monjitas lo que hacían era llamar a las presas que eran más obedientes, que eran más débiles, más sumisas y básicamente hacían un casting de esposas donde venían hombres a casarse con ellas, hombres que muchos eran maltratadores, drogadictos, etc.", añade.

Algunos testimonios de mujeres que estuvieron allí y que lograron sobrevivir, como es el caso de Paca Blanco e Isabel Gallego Soler, respaldan todo ello. Isabel "fue la que denunció los hechos en 1985, gracias a unas cartas que le llegaron de presas que aún seguían ahí. Esta mujer se merece una conmemoración porque fue la que luchó contra viento y marea; incluso le pegaron por haber hablado. Y hay muchísimos testimonios de mujeres que estuvieron en Peña Grande".

La entrada Una historiadora destroza en unos minutos a los que dicen que con Franco las mujeres tenían muchos más derechos se publicó primero en El HuffPost

LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.