Leonardo Ogaz A. – Para Ute Noticias – 06-09-2026
“Ya no quedan países ricos solo un montón de gente rica.” Naomi Klein
El dominio del capital, hoy día, se caracteriza por la intensificación y profundización de su capacidad de explotación o extracción de plusvalía. Solo esto, bastaría para resumir las consecuencias del nuevo desarrollo capitalista de una manera abstracta y general, pero es necesario desglosar y particularizar para tener una comprensión cabal del problema, se trata, entonces, de aclarar ciertos aspectos de esta nueva situación.
Se han empleado los términos poscapitalismo, hiper capitalismo, capitalismo de las plataformas y Yanis Varoufakis el economista griego que se enfrentó a la Troika europea, en tanto ministro de economía de Grecia, en la crisis de la deuda del año 2015, la denomina “Tecno feudalismo” por el hecho que el beneficio (ganancia) y mercado han sido sustituidos por la renta y grandes parcelas de consumidores atados a ciertas plataformas tecnológicas tipo Amazon, Uber, Ali Baba, Deliverys y otras. Además, estas plataformas tecnológicas no producen mercancías, sino que se dedican al comercio y a prestar servicios. Este capitalismo tecnológico tiende hoy día a ser hegemónico.
Esta forma de nuevo capitalismo o de poscapitalismo está produciendo un enorme proceso de acumulación y concentración de capitales, nunca antes visto, de parte de corporaciones o personas, y en el otro polo precarización laboral y miseria, con todas las secuelas que genera la extrema pobreza, el indicador Gini mundial, que mide la desigualdad, oscila entre 0,60 y 0,65 lo que refleja que la mayor parte de la riqueza mundial sigue concentrada en un segmento minoritario de la población.
Habría que añadir que las nuevas tecnologías aplicadas a los procesos productivos, también a las finanzas, servicios y comercio modernos como las plataformas de Uber. “Tienda Mia” (comercio por internet), fondos de inversión, banca en línea, etc., sirven en lo fundamental para incrementar los procesos de extracción de plusvalía, es decir, elevar los niveles de explotación laboral.
Sería necesario decir, que este nuevo capitalismo tecnológico subsume e integra a las formas capitalistas precedentes; este nuevo tipo de economía recibe también la denominación de capitalismo algorítmico, por el papel que los algoritmos están jugando en el sistema actual. Esta nueva forma tecnológica que es una superación de los anteriores desarrollos capitalistas, es un fenómeno nuevo. La humanidad cambió a partir de su implantación, creo que eso está fuera de toda duda, componen este capitalismo las plataformas digitales que son gigantescas empresas tecnológicas que controlan la infraestructura digital en donde se realizan el comercio, la comunicación y el trabajo.
Estos procesos de extracción de valor y de explotación laboral se coordinan y controlan mediante algoritmos que miden, orientan y dirigen las actividades en tiempo real.
Los datos, los gustos, las preferencias, inclinaciones y muchísima información personal más, fueron convertidas en el activo tangible más valioso para la acumulación de capital, de esto se apropian de forma gratuita, y sin consulta a los usuarios, los empresarios, de una forma similar a como se apropiaban los señores feudales de las diferentes formas, en que se manifestaba la renta de la tierra. Esta apropiación y acumulación de datos se depositan en instalaciones tecnológicas que se han denominado metafóricamente, la Nube.
Ahora, el poder financiero que se manifiesta, a través de los fondos de inversión y los mercados globales inciden en la vida cotidiana y las economías locales con independencia de los Estados, cuestión que se expresa en una financiarización de la vida y la economía de los países, por decirlo de otra manera, los bancos se han apoderado del mundo.
Por otra parte, el poder de las corporaciones transnacionales, se ha incrementado de tal forma, que en muchas situaciones supera con creces el poder de los gobiernos nacionales, estas corporaciones imponen su ritmo al mundo.
Como ya hemos señalado, las consecuencias de este despliegue de capitalismo tecnológico son una desigualdad creciente, concentración de la riqueza que se está centralizando en unas pocas corporaciones y élites financieras.
Si damos una mirada rápida sobre las 5 fortunas más grandes del mundo veremos la obscenidad de los actuales procesos de acumulación.
- Elon Musk: US$ 839.000 millones (Estados Unidos | Tesla, SpaceX, y otras.
- Larry Page: US$ 257.000 millones (Estados Unidos | Google)
- Sergey Brin: US$ 237.000 millones (Estados Unidos | Google)
- Jeff Bezos: US$ 224.000 millones (Estados Unidos | Amazon)
- Mark Zuckerberg: US$ 222.000 millones (Estados Unidos | Meta / Facebook)
El fenómeno cada vez más notorio, del control-vigilancia de los ciudadanos, junto con el acceso a la privacidad de los mismos es cada vez más acentuado. Toda persona que abre una cuenta en las redes sociales está expuesta al control algorítmico y se expone al uso de su información personal para diversas actividades o usos sin su consentimiento.
El impacto de este capitalismo de plataformas informaliza grandes sectores del empleo, imponiendo el trabajo remoto, con lo que se elude pagar una serie de costos y prestaciones sociales que tienen que ver con la seguridad social y otros beneficios.
Este conjunto de nuevas prácticas laborales va en directo beneficio de esta nueva clase de oligarcas tecnológicos. Varoufakis utiliza la siguiente denominación que da cuenta, de esta especie de nueva estructura social: los empresarios nubelistas (utilizan la nube), proletarios de la nube, los trabajadores de las plataformas, y los siervos de la nube, que son todos los usuarios de las redes y plataformas que entregan su información personal como pasaporte para acceder a ellas.
El cambio de las formas del trabajo
En general, los cambios en las formas del trabajo han implicado una aceleración del control digital, una intensificación del trabajo a distancia y la precarización laboral.
Con la implementación del trabajo remoto, que se expandió con la pandemia del COVID y se mantuvo en algunos casos en la postpandemia. Este llamado teletrabajo, implica un monitoreo digital continuo, el trabajo a distancia desplazó la actividad de las oficinas y otros espacios laborales, hacia el domicilio, usando para esto un software especial de seguimiento, formas sofisticadas de control biométrico y medición de pulsaciones por minuto para vigilar cada hora del empleado.
El otro gran cambio en relación, al período precedente es el aumento del tiempo de la jornada de trabajo, lo que significa la vuelta a la extracción de valor conocida como plusvalía absoluta. La conectividad 24/7 que traen consigo las nuevas tecnologías sobre todo a través de los teléfonos móviles, borró los límites entre el tiempo laboral y el tiempo de descanso, intensificando la auto explotación sin compensación extra, de la cual nos habla Byung-Chul Han.
El cese laboral determinado por la llamada gestión algorítmica, es el otro de los fríos y hasta crueles métodos, que las plataformas digitales utilizan para despedir a los trabajadores, que no cumplen con los objetivos, fijados por estos algoritmos impersonales, que a su vez imponen ritmos extremos y presión en tiempo real. (Hay que recordar que los algoritmos los programan otros seres humanos). Se incrementa con esto la inhumanidad del sistema.
El otro gran deterioro que sufre la fuerza laboral, lo constituyen la externalización de los costos, es decir, en estas formas de trabajo, los gastos de internet, equipos, electricidad y mantenimiento del espacio de trabajo, que antes financiaba el empresario pasaron a ser, ahora, desembolsos del trabajador.
La conocida flexibilidad sin derechos, viejo sueño de la clase empresarial, se ha vuelto una cruda realidad. Ha aumentado, considerablemente, la contratación por proyectos o mediante aplicaciones de servicio, que carecen de seguridad social, estabilidad o derecho a la sindicalización.
Por último, el aumento de los procesos de automatización y robotización constituye una amenaza real de reemplazo. La crisis generada por la pandemia se utilizó para acelerar la introducción de robots e inteligencia artificial devaluando y expulsando a los trabajadores que antes realizaban estas funciones. En síntesis, este nuevo capitalismo, se caracteriza por la precarización y la desposesión de la fuerza laboral.
Las respuestas de los trabajadores
El diario El Comercio, el 30 de mayo del 2025 informaba: “alrededor de 800 repartidores de plataformas realizaron un paro en Quito para exigir mejores condiciones de trabajo”. Es así como en diversas partes del mundo los proletarios de la nube han comenzado su resistencia a las nuevas formas de explotación.
Las demandas generales son más o menos las siguientes: rechazo a las comisiones excesivas de las empresas (que en ocasiones alcanzan hasta el 60%), solicitud de tarifas justas por viaje o entrega, demanda de protocolos efectivos de seguridad, respeto de sus derechos laborales y en especial su acceso a la seguridad social, entre otras reivindicaciones.
En perspectiva se vislumbran huelgas locales y generales que unificarán las luchas del conjunto de los trabajadores, que exigirán la generación de una nueva legislación que tome en cuenta, las nuevas situaciones. Probablemente se organicen huelgas internacionales, por ejemplo, una huelga de todos los trabajadores de Amazon en los diversos países en donde opera.
En lo que se refiere a los siervos de la nube es muy probable que se organicen, como ya ha sucedido, en campañas de boicot a ciertos consumos. A las nuevas formas de explotación y dominación se opondrán nuevas formas de lucha y resistencia.
- Bibliografía
- Byung-Chul; Han, “La sociedad del cansancio”, Editorial Herder, Barcelona, 2024.
- Cuevas, Hernán
- https://diario://uach.cl//capitalismo-nuevo-orden-mundial-y critica-social
- Pozos Rivera, Patricia, “Nuevas formas de explotación del capitalismo postpandémico”. Puedjs.unam.mx/revistatlatelolco/_nuevas_formas_de_explotación_del_capitalismo_post_pandemico/
- Varoufakis Yanis, “Tecno-feudalismo”. El sigiloso sucesor del capitalismo, Ediciones Deusto, Barcelona, 2024.
- Otra información de referencia se obtuvo mediante la IA de Google.
Leonardo Ogaz - Ex dirigente de la Universidad Técnica del Estado-
LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.
