Por Joaquín Miranda Puentes – El desconcierto - 6 de octubre de 2026
Pueden pensar lo que quieran, estar en contra de una marcha que busca igualdad de derechos, pero, cuando condenen la violencia, al menos no tengan el descaro de hacerlo solamente cuando los afecta a ustedes.
Tras la marcha del 1 de octubre convocada por la Confech, los titulares de medios diversos han repetido hasta el cansancio la violencia en contra del movimiento estudiantil Solidaridad de la Universidad Católica. Es curioso que casi ninguno hable de la violencia en contra de los manifestantes llevada a cabo por carabineros. ¿Tan normalizado tenemos que a los jóvenes los golpeen, los fracturen, los llenen de gases, los pisoteen en el suelo indefensos, los trasladen porque sí en esas furgonetas en las que los maltratos se agudizan? ¿Por qué nadie habla de eso?
No es asunto nuevo el de la doble moral de la derecha, nunca lo ha sido. Se hacen llamar provida, pero reivindican una dictadura que aún esconde el paradero de los desaparecidos. Piden datos, pero los niegan porque ‘fueron manipulados’. Exigen diálogo, pero censuran. Se autodenominan cristianos, pero, si hubiesen leído la Biblia, se darían cuenta de que Cristo marcharía por los derechos sociales que ellos se esfuerzan por eliminar. Básicamente, son hipócritas, y aquí retomo lo ocurrido en la marcha: la violencia lo es solamente cuando les conviene.
Quisiera presentar algunos antecedentes y datos curiosos. En primer lugar, la marcha de la Confech estaba autorizada y planificada desde hace tiempo. En segundo lugar, la aparición de grupos contra la marcha fue semi-improvisada e impulsada bajo ‘argumentos’ que dejan bastante que desear (véase el video de Solidaridad al respecto). En tercer lugar, y como señaló el abogado Luis Mariano Rendón, el Gobierno estaba al tanto de que ocurriría esta confrontación, pues sabía de la marcha y, dado que Solidaridad y el Gobierno son aliados, es poco probable que no supiera de la resistencia a la marcha.
Usualmente, cuando hay bandos opuestos, como en los partidos de fútbol, se disponen recursos para evitar encuentros violentos. ¿Por qué aquí no se hizo nada? Llama la atención que ningún uniformado estuviera allí. Esto no puede sino generar sospechas.
Finalmente, quiero preguntar si no es violento que personas de Solidaridad hicieran el saludo nazi mientras se llevaba a cabo la marcha. ¿No es esto una provocación grave, una reivindicación e identificación con quizá el bando más violento y perverso de nuestra historia reciente? Dejo la foto, cedida por el autor (semilla.ph12), para que no crean que lo invento. Me adelanto a otra cosa: la derecha siempre niega la evidencia, dirá que es IA o una foto editada, por eso me enviaron esta versión (ineditable) de la imagen:
Mi intención con este texto no es hacer una apología de la violencia, sino evidenciar que, más allá de que todos lo sepamos, la historia se cuenta a conveniencia de algunos pocos. Tanto Solidaridad como el Movimiento Gremial de la Universidad Católica son antidemocráticos. No hay que olvidar que el último fue fundado por Jaime Guzmán, cerebro de la dictadura y de sus ideas más atroces. Lo que subyace a estos movimientos universitarios, su fundamento, es violencia pura. De no ser por la violencia, simplemente no existirían.
Mientras personas marchan para tener salud, educación y otros derechos, estos grupos provocan y hacen el ridículo con el saludo nazi (después algunos seudointelectuales dicen que los nazis eran de izquierda). Que la verdad sea dicha: cosechas lo que siembras. Y si tanto odian la violencia, espero que hagan algo para castigar la forma en que los uniformados tratan a los estudiantes, algo para que los desaparecidos aparezcan, algo para que todos puedan estudiar y tener una educación decente, algo para que la tele no obedezca al poder y muestre el panorama completo, algo para que su presidente deje de gobernar para los más ricos.
Pueden pensar lo que quieran, estar en contra de una marcha que busca igualdad de derechos, pero, cuando condenen la violencia, al menos no tengan el descaro de hacerlo solamente cuando los afecta a ustedes. Eso, compatriotas antipatriotas, aunque les cueste entenderlo, también es violencia.
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