JAIME GAJARDO: “EL APOYO REPUBLICANO AL INDULTO DE ALISTE VEGA ES UNA MONEDA DE CAMBIO INMORAL”

Por: Megam Ossandón. Periodista de Prensa en BioBioChile

BíoBío Chile. Domingo 11 octubre de 2026

Las promesas carcelarias de José Antonio Kast, los indultos presidenciales y el futuro de las políticas de derechos humanos son algunos de los temas que mantienen atento a Jaime Gajardo (PC), exministro de Justicia del gobierno de Gabriel Boric y actual académico de la Universidad Diego Portales (UDP). Y aunque ya no está en el gabinete, sigue de cerca las decisiones de su sucesor, Fernando Rabat, y no se guarda las críticas.

En conversación con BioBioChile, Gajardo cuestionó duramente las promesas de Kast en materia penitenciaria, aseguró que las cifras anunciadas durante la campaña eran imposibles de cumplir y acusó al Gobierno de convertir los traslados de reos peligrosos en un espectáculo comunicacional que pone en riesgo la seguridad nacional.

Pero es en materia de derechos humanos donde sus palabras suben de tono. A propósito de la solicitud de indulto humanitario de Juan Aliste Vega y el respaldo que ha encontrado en sectores republicanos, Gajardo habló de una “moneda de cambio inmoral” y lanzó una acusación directa contra el mandatario: “El compromiso del presidente está con los victimarios y no con las víctimas”. También advierte un debilitamiento del Plan Nacional de Búsqueda.

El exsecretario de Estado también dejó claras sus posiciones frente a los debates que hoy atraviesan a la justicia y a la política chilena, incluido el retorno a Chile de Michelle Bachelet.

Exministro Jaime Gajardo por promesas penitenciarias

—Kast prometió 100 mil nuevas plazas carcelarias durante la campaña, pero las cifras que conocemos ahora son bastante menores. Usted ya había advertido que esa promesa era imposible de cumplir. ¿Cómo ve lo que está pasando?

Nosotros le dijimos en su momento, cuando el presidente era candidato, que lo que estaba prometiendo con la creación de 100 mil plazas era absolutamente irrealizable. Sin embargo, él no solo caricaturizó lo que señalábamos, sino que además dijo que lo que le faltaba al gobierno del presidente Boric era carácter y capacidad para llevar adelante algo que se necesitaba en esta materia.

Entonces, lo primero que yo diría es que el gobierno del presidente Boric es el gobierno que logró tener un plan maestro de infraestructura penitenciaria para hacerse cargo de un problema de largo arrastre. Las plazas en el país no crecían desde el año 2012 y, de hecho, lo que había ocurrido es que se habían cerrado establecimientos penales.

Lo que se hizo en el gobierno del presidente Boric fue, primero, construir un plan maestro de infraestructura penitenciaria. Segundo, dotarlo de los recursos. Tercero, empezar a implementar ese plan.

Fueron más de 5.000 las plazas que se generaron durante el gobierno anterior. Pero además se proyectaron para el futuro un total 15.000, y se dejaron otras 15.000 plazas más en estudio. Es un proyecto realizable, posible, técnicamente impecable. Y ese proyecto, en vez de ser apoyado por el candidato Kast, fue deslegitimado. Y lo que ellos planteaban, sin decir cómo lo iban a hacer, era una promesa que a todas luces era irrealizable. Insistían en una cifra que era totalmente fantasiosa. Y eso rápidamente, una vez que ya son electos, empiezan a recular, lo bajan a 40.000 plazas, después a 20.000. Y además, los recursos para el 2027 en este ítem solo dan cuenta de un crecimiento cercano a las 2.700 plazas, que es básicamente los proyectos que son proyectos de arrastre del gobierno del presidente Boric.

Entonces, es bien increíble cómo la realidad es tan diferente a las promesas que se hicieron en la campaña.

—Lo noto bastante molesto con este tema. ¿Le parece que Kast hizo una promesa sabiendo que era imposible cumplirla?

Sí, hay cierta molestia porque las promesas que hicieron eran irresponsables, eran poco serias, eran técnicamente inverosímiles. Y a pesar de que se les dijo una y otra vez que eso era así, ellos insistían en que básicamente lo que se necesitaba era voluntad para hacerlo y eso claramente no era lo que se necesitaba. Por eso sus promesas eran irrealizables, poco creíbles, totalmente inverosímiles y técnicamente poco serias.

—Entonces, ¿las nuevas plazas penitenciarias que podrá inaugurar el gobierno de Kast corresponden, en realidad, a proyectos heredados de administraciones anteriores?

Exacto, y heredado de un largo estudio que existió en el Ministerio de Justicia. Lo que ocurre es que este gobierno ha llegado con la idea de que básicamente hay que refundar las cosas. Nosotros en su momento fuimos muy claros, los proyectos que hay en la cartera de justicia son proyectos de Estado. La política penitenciaria es una política de Estado que es heredera, además, de lo que hicieron otros gobiernos. Nosotros no tuvimos ningún problema en decirlo y reconocerlo en su momento.

—¿Por ejemplo?

La cárcel que nos tocó inaugurar (cárcel de la Laguna en Talca), es un proyecto que comenzó con la presidenta Bachelet, que continuó el presidente Piñera y que nosotros terminamos. Sin embargo, el gobierno del presidente Kast ha sido incapaz de reconocer que lo que ellos tienen hoy y lo que están concretando viene de administraciones anteriores. En la gestión anterior se hizo algo que se había dejado de hacer, porque desde el gobierno del presidente Lagos no teníamos un plan maestro de infraestructura penitenciaria.

Entonces, el presidente Boric retomó esa idea dado lo que se necesitaba, sobre todo para construir más plazas, toma esa idea que venía ya del presidente Lagos, genera este plan maestro de infraestructura penitenciaria y lo lleva adelante. Uno tiene que tener la grandeza y la capacidad de reconocer que hay cosas que vienen de gobiernos anteriores y que son buenas medidas.

Nosotros en su momento reconocimos muchos proyectos que venían del gobierno del presidente Piñera y que nos parecían buenos proyectos. Por ejemplo, el que creaba el Servicio Nacional de Acceso a la Justicia y la Defensa de las Víctimas. Nos parecía un buen proyecto, lo tomamos, lo mejoramos, incorporamos más recursos y logramos que ese proyecto hoy día sea ley de la República.

Las promesas que hicieron en campaña eran irresponsables, eran poco serias, eran técnicamente inverosímiles.

- Jaime Gajardo

—Kast también prometió recuperar el control de las cárceles. Usted estuvo a cargo de Gendarmería. ¿Chile había perdido el control de sus cárceles?

Es que fueron muchos eslóganes durante la campaña de que nuestro país había perdido el control de las cárceles. Todos los antecedentes serios dicen que Chile, por cierto tiene problemas como en general los tienen los países con sus sistemas penitenciarios, pero que tiene el control de los establecimientos penales. Yo no voy a caer en ese juego y decir que hoy día no lo tenemos. Chile tiene el control. El Estado de Chile lo tiene, lo tiene Gendarmería.

—Pero el exdirector de Gendarmería Christian Alveal sostuvo que afirmar que el Estado tiene el control de las cárceles es faltar a la verdad…

Yo creo que son grados de control. Nuestro país tiene el control de los centros penales. En nuestro país no ocurre lo que ha ocurrido en otros países de la región, en donde quienes controlan los establecimientos penales son las bandas de crimen organizado, y usted lo puede ver con imágenes lo que ocurre en Ecuador o lo que ha ocurrido en Ecuador, lo que ha ocurrido en Brasil. Eso en nuestro país no pasa.

Por cierto, de que hay muchos ámbitos en los que hay que mejorar, eso es indudable. Tenemos nosotros que mejorar, por así decirlo, y terminar con la sobrepoblación de los establecimientos penales y por eso hay un plan maestro de infraestructura penitenciaria. Tenemos que fortalecer nuestras políticas de máxima seguridad y control del crimen organizado, pero que no tiene que ver con el eslogan que ellos construyeron de que básicamente esto era el descontrol al interior de los establecimientos penales.

—Y sobre los traslados de reos peligrosos que ha mostrado el Presidente, incluso por televisión, ¿qué le parece esa forma de actuar? ¿Es una medida efectiva de seguridad o cree que hay más espectáculo que resultados?

Fue una puesta en escena, un show comunicacional que pone en riesgo, de hecho, las políticas en materia de seguridad penitenciaria. Los momentos más complejos de un sistema penitenciario son precisamente los traslados. De hecho, la Ley Orgánica de Gendarmería establece que ese tipo de materias son materias reservadas, que usted no tiene que dar a conocer al resto de la población precisamente porque pone en riesgo la operación del sistema penitenciario.

Lo que hizo el gobierno de Kast fue todo lo contrario, para tratar de subir un punto en las encuestas. Lo mostró por la televisión y eso, a mi juicio, no solo pone en riesgo la seguridad de los funcionarios y funcionarias de Gendarmería que estaban realizando ese traslado, sino que además pone en riesgo la seguridad nacional. Es una acción absolutamente irresponsable, que nuevamente lo que prueba es que el gobierno está más preocupado de los eslóganes comunicacionales que de las políticas efectivas.

—Usted alcanzó a reunirse con el actual ministro de Justicia, Fernando Rabat durante los traspasos. ¿Han vuelto a conversar después de eso? ¿Le han pedido alguna opinión sobre lo que está haciendo el Gobierno?

Después de eso tuvimos una reunión con exministros de Justicia en las que se nos consultaron algunas materias, en la que además yo le señalé y le manifesté personalmente mis preocupaciones por las políticas en materia de derechos humanos que estaba llevando adelante el gobierno. Y después de eso hemos tenido encuentros muy breves, ya sea porque nos encontramos en la Comisión de Constitución del Senado o en algún seminario académico. Pero han sido conversaciones más bien de pasillo. Pero sí en la reunión con exministros de Justicia yo le pude manifestar mis reparos por las políticas que está tomando el gobierno en materia de derechos humanos.

Indultos presidenciales y el caso Aliste Vega

—Pasemos a un tema que ha generado discusión esta semana: los indultos. Conocimos la solicitud de Juan Aliste Vega, condenado por el homicidio del cabo Luis Moyano. ¿Usted es partidario de que los presidentes sigan teniendo la facultad de indultar?

Más que yo esté de acuerdo o no, es una atribución que tiene el presidente de la República, eso está establecido en la Constitución. Yo creo que los indultos son algo que tiene que ser absolutamente excepcional. Yo creo que se ha ido acotando y tiene que ser por razones estrictamente humanitarias. Me parece que hoy no hay otro tipo de justificación para los indultos, salvo que las sean razones humanitarias o sean cierto cambio en los paradigmas judiciales.

—¿Como en que casos?

Por ejemplo, el caso de Katty Hurtado. Un caso bien bien dramático en el sentido de que era una mujer que había sido víctima de violencia intrafamiliar, que además fue víctima de violencia estatal durante la custodia que tuvo por parte de gendarmería, y que de una u otra manera requería de un tipo de reparación. Entonces, me parece que casos como ese son casos que también se justifican porque en su momento cuando fue juzgada no existía todavía la perspectiva de género, por así decir. Pero creo que los indultos tienen que ser una herramienta absolutamente excepcional y con ciertos límites que son sustantivos.

A mi me parece que las personas condenadas por terrorismo bajo ninguna circunstancia tienen que ser indultadas y las personas condenadas por crímenes de lesa humanidad, tampoco.

—Entonces, en el caso de Aliste Vega, cuya defensa asegura que tiene un cáncer terminal ¿cree que debería recibir ese beneficio?

Yo desconozco los antecedentes del indulto. Los antecedentes son reservados, solo sabemos que presentó una solicitud, no he podido acceder a ella y lo que sí yo le puedo decir son un par de cosas: creo que nada justifica el indulto a criminales de lesa humanidad y nada justifica el indulto a personas que hayan sido condenadas por terrorismo. Me parece que esas son dos límites.

Pero tampoco nada justifica que se trate de plantear que es posible indultar a los criminales de lesa humanidad porque se va a indultar a alguien que participó en algún grupo contrario a la dictadura de Pinochet.

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—Y aquí hay algo bien llamativo. Sectores republicanos han respaldado la solicitud de Aliste Vega, pese a su pasado como lautarista, que representa una posición completamente opuesta a la de la derecha. ¿Cómo interpreta ese respaldo?

Inmoral. Inmoral… Creo que es una moneda de cambio que es absolutamente inmoral en su planteamiento. Y si van a creer que con eso gente que tiene convicciones profunda en el humanismo, vamos a estar de acuerdo con el indulto criminal de lesa humanidad que han cometido los crímenes más atroces que se pueden cometer tanto en la legislación internacional como nacional, están muy equivocados.

Lamentablemente, el compromiso del presidente está con los victimarios y no con las víctimas.

- Jaime Gajardo

—O sea, usted no les cree cuando dicen que están actuando por razones humanitarias…

Yo creo que es una moneda de cambio inmoral, totalmente inmoral.

—Kast prometió indultos durante la campaña e incluso visitó a condenados por violaciones a los derechos humanos. Con todo lo que está pasando, ¿cree que el Gobierno está preparando el camino para cumplir esa promesa?

Lamentablemente, el compromiso del presidente está con los victimarios y no con las víctimas. Yo esperaría que fuera al revés, que el compromiso del presidente estuviera con las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en nuestro país. Con los familiares y las familiares que llevan 53 años tratando de saber dónde están sus seres queridos. Con un país que quiere que esto nunca más vuelva a ocurrir. Y para que nunca más vuelva a ocurrir, hay que ver cuáles son las heridas que tenemos en el pasado. Y yo esperaría que el compromiso del presidente estuviera ahí con las víctimas, no con los victimarios.

Plan Nacional de Búsqueda

—Usted me contaba que habló personalmente con el ministro Rabat sobre sus preocupaciones en derechos humanos. Quiero detenerme en el Plan Nacional de Búsqueda, ¿cómo ha visto lo que está pasando con el plan desde que llegó Kast? ¿Le preocupa su continuidad?

Bueno, yo lo he dicho privadamente al ministro Rabat, y públicamente también. Yo soy de los que está muy preocupado porque en los hechos el Plan Nacional de búsqueda se ha debilitado. Primero, han cambiado personas que son fundamentales, que tienen una larga trayectoria con esta política pública. Segundo, el ministro todavía es incapaz de juntarse con las agrupaciones de familiares detenidos y ejecutados políticos con los principales representantes de las víctimas de las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura militar. Tercero, el gobierno ha sido a su absolutamente incapaz de condenar estos hechos, de condenar las graves violaciones y además ahora con la presentación del presupuesto nos enteramos de que el presupuesto para los Sitios de Memoria se reduce considerablemente y el presupuesto para las diligencias del Plan Nacional de Búsqueda también se reduce.

Entonces, lo que vemos en los hechos es que se debilita esta política pública. No son genuinos en decir, “Mire, nosotros no creemos en esta política pública, la vamos a terminar”. No. No tienen la valentía para plantear sus convicciones profundas. Pero lo que vemos es que sus convicciones están del lado de quienes cometieron estos delitos, sus convicciones están por justificar lo que ocurrió durante la dictadura militar, y sus convicciones no están por una promoción de una protección de los derechos humanos para que esto nunca más vuelva a ocurrir en nuestro país.

—El caso de Bernarda Vera generó muchos cuestionamientos ¿cree que se aprovechó politicamente para desacreditar el Plan Nacional de Búsqueda?

De todas maneras y es bien paradójico porque primero que todo el caso de Bernarda Vera es un caso que se logra esclarecer gracias al funcionamiento del Plan Nacional de Búsqueda. Hoy día sabemos lo que ocurrió con Bernarda Vera precisamente porque el Plan Nacional de Búsqueda logró identificarlo puso a disposición de la justicia los antecedentes y le entregó además a la justicia todo las pruebas que dan cuenta de que esta persona se encontraba en Argentina. Entonces, un caso que es precisamente uno de los objetivos del plan, que es esclarecer la verdad, cualquiera sea esta, lo utilizan para desprestigiarlo.

Pero por otra parte así como está el caso de Bernarda Vera, han sido absolutamente silentes en el caso de Luis Alberto Pino Soto, un niño de 15 años que fue detenido por la dictadura en los 80, que su gran pecado era haber participado en las movilizaciones estudiantiles durante la dictadura. Un niño 15 años detenido y desaparecido que no estaba la nómina del Informe Rettig por un error y que el Plan Nacional de Búsqueda logra identificar y después de sentencias judiciales de este año, firmes y ejecutoriadas, esa esa persona hoy día se encuentra en la nómina oficial de personas detenidas y desaparecidas de nuestro país.

Entonces, no solo es paradójico que utilicen un caso que se descubre gracias al programa, sino que, como no les interesa genuinamente lo que ocurrió en nuestro país, del caso de Luis Alberto Pino Soto no dicen una palabra.

Inteligencia artificial en tribunales

—Esta semana conocimos el caso de un tribunal que utilizó inteligencia artificial para redactar los fundamentos de una sentencia. ¿Qué le pasa a usted con esto? ¿Qué riesgos ve para la justicia?

Es un asunto muy grave. El ejercicio de la jurisdicción es indelegable, tiene que ser realizado por un juez. Bajo ninguna circunstancia se le puede entregar a quien no tiene esas funciones, y menos a quien ni siquiera es un ser humano. Es preocupante. La confianza de la ciudadanía en la justicia está en los niveles más bajos desde que hay medición. Esto solo siembra duda sobre cómo se ejerce una función central para un Estado democrático de derecho.

Es fundamental que la Corte Suprema tome medidas inmediatas, regule el uso de esta herramienta y aplique medidas disciplinarias donde haya ocurrido para que esas personas respondan por sus actos. Puede ser útil para buscar jurisprudencia, pero bajo ninguna circunstancia para reemplazar una decisión.

—¿Y qué debería pasar ahora? ¿La Corte Suprema tendría que intervenir y sancionar?

De todas maneras, y a mi juicio, esto se tiene que hacer de forma rápida y se tiene que dar plena certeza a la ciudadanía de que esto ha sido algo excepcional y que las personas que hicieron estos actos respondan por los mismos. Nosotros tenemos que cuidar mucho nuestro sistema de justicia. Y en estovse requieren garantías institucionales, pero también se requiere que las personas que ejercen la jurisdicción lo hagan teniendo muy presentes el rol que ellos juegan en la sociedad. Me parece que aquí la Corte tiene que actuar de manera rápida, oportuna, severa y tiene que generar un mecanismo de regulación lo más pronto posible.

—Pero entonces, usted no está en contra de que los jueces usen inteligencia artificial. El problema es para qué la utilizan, ¿cierto?

Es que son herramientas que pueden ser muy útiles para buscar jurisprudencia, para revisar algunos aspectos, pero bajo ninguna circunstancia para reemplazar una decisión.

—¿Qué pasa con las personas involucradas en ese juicio? ¿Podrían cuestionar el fallo o incluso conseguir que se anule?

Es que esto abre preguntas que antes no habíamos tenido, pero de todas maneras, para los colegas que fueron las partes de este caso, deben estar abiertas todas las alternativas. Ellos van a tener que analizar qué opciones tienen, desconozco los plazos, pero me imagino que desde un recurso de queja al menos.

Michelle Bachelet

—Michelle Bachelet dejó abierta la posibilidad de volver a La Moneda. ¿Cómo recibió usted esa señal? ¿Es una buena noticia para la izquierda o también muestra que al sector le está costando encontrar nuevos liderazgos?

Yo creo que es una gran noticia para el país, contar con con la expresidenta siempre va a ser un lujo. La expresidenta es una líder mundial, es la primera mujer presidenta de nuestro país, una una mujer que además impulsó políticas públicas para que nuestro país sea más igualitario. Para que los jóvenes que no tenían los recursos pudieran estudiar con gratuidad universitaria. Para que las personas que tuvieran enfermedades pudieran tener asegurado la salud pública atención para su enfermedad. Entonces me parece que es una gran noticia para el país que la presidenta esté activa políticamente, centrada en nuestro país y eso enhorabuena que esté ocurriendo.

—Le pregunto directamente: ¿a usted le gustaría que Michelle Bachelet volviera a ser candidata presidencial?

A mí una vez me lo preguntaron siendo ministro y dije que sería un privilegio tener a la presidenta de la República como candidata y sería un tremendo privilegio volver a tenerla como presidenta.

—¿Y cree que el Partido Comunista también estaría dispuesto a apoyarla? ¿Hay ese ánimo dentro del partido o todavía hay diferencias?

Bueno, esas son discusiones que se tienen que dar en el partido. Yo creo que no hay ninguna duda al respecto, pero son discusiones que se tendrán que dar en su oportunidad. Yo personalmente lo que le digo es que ya es un privilegio para nuestro país que la presidenta esté activa políticamente, es una gran noticia. Y como le digo, sería un tremendo privilegio que fuera nuestra candidata y por cierto que volviera a ser presidente de la República porque es una mujer muy potente, que tiene un liderazgo que permite que podamos construir un país más igualitario.

Sería un tremendo privilegio que Michelle Bachelet fuera nuestra candidata y por cierto que volviera a ser presidente de la República

- Jaime Gajardo

—Kast le quitó el respaldo a Bachelet para llegar a la ONU y ha sido bastante crítico de ella. ¿No cree que el propio Presidente terminó ayudando a que Bachelet volviera a tomar protagonismo político?

Mire, no lo tengo tan claro, lo que yo le puedo decir es que no haber apoyado a la presidenta para uno de los honores más grandes que podría haber tenido nuestro país, salvo por su extremismo ideológico, la verdad es que yo al menos no lo logro entender.

Me parece que no solo no hubo la visión de Estado que se requiere en estos momentos y que uno demanda y exige del jefe de estado. Sino que es bien incomprensible que no se haya apoyado a quien fuera dos veces presidente de nuestro país, quien fuera alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, quien fuera ministra de salud, ministra de defensa y que tiene un compromiso con los derechos humanos que es absolutamente a prueba de las más difíciles expresiones, que es capaz de decirle a China que están teniendo violaciones a los derechos humanos, que tiene esa capacidad, esa fuerza, esa entereza; solo la mezquindad de personas que tienen pensamientos muy extremos, me lleva a pensar de que primó aquello más que la visión de un estadista.

—¿Cree que Kast y su sector le temen políticamente a un posible regreso de la expresidenta a La Moneda?

Creo que esa una pregunta que no le puedo responder yo, porque lo que yo veo es como le digo, una muy buena noticia, una gran esperanza para el país que la presidenta Bachelet esté activamente en política nacional.

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