Por Tomas Ireland – para UTE-NOTICIAS – 08 de noviembre 2026
El reciente triunfo de Luiz Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil, ha demostrado fehacientemente que, para triunfar en la arena política, es necesario librar duras batallas en las redes sociales, combatiendo la desinformación, las noticias falsas y la mentira[1]. En esta elección, los aliados de Flávio Bolsonaro impulsaron desde julio la plataforma Direita Já ("Derecha Ya"), un sistema en el cual, miles de simpatizantes recibían diariamente contenidos listos para compartir en sus redes sociales[2]. Por ejemplo, la categoría de “críticas al Partido de los Trabajadores” de Lula, tenía alrededor de 200 publicaciones listas para ser usadas, criticando y desinformando acerca del partido[3]. En pleno conocimiento de estas acciones, Lula exhortó a sus seguidores diciendo "Luchemos desde el ordenador, desde el móvil. Si formas parte de este ejército, puedes estar seguro de que ganaremos las elecciones"[4].
Así como lo sucedido en Brasil y otros países (Meloni, Bukele, Milei, Kast) no me cabe duda de que el ascenso de la ultraderecha en el mundo ha hecho uso de fábricas de desinformación en la internet en sus campañas para subir al poder.[5] Las fábricas de desinformación (Granjas de trolls) son grupos de expertos operando en internet que buscan interferir en las opiniones políticas y la toma de decisiones. Una granja de trolls puede usar los llamados bots, marionetas o cuentas falsas coordinadas para crear la apariencia de una opinión pública independiente[6]. Los Bots son cuentas automatizadas generadas por software cuya función principal es masificar un mensaje de forma artificial, dar "me gusta" o replicar hashtags para alterar los algoritmos de plataformas de redes sociales. Las marionetas son cuentas artificiales pretendiendo ser de ciudadanos locales ordinarios e independientes.
Un informe de 2017 de Freedom House[7] mostró que 30 gobiernos en todo el mundo (de 65 cubiertos por el estudio) pagaron a ejércitos de teclados para difundir propaganda y desinformación.[8] Según el informe, estos gobiernos utilizan escritores y bots pagados para acosar a periodistas y minar la confianza en los medios. Se intentaron influir en las elecciones en 18 de los países cubiertos por el estudio.[9]
Las campañas políticas más y más se están apoyando en mercenarios de la desinformación, que operan en gran escala en la internet, alterando sin escrúpulos el curso normal de elecciones y procesos democráticos en el mundo de hoy. Nuestra tarea es mantenernos vigilantes de las manipulaciones digitales que distorsionan bárbaramente los procesos democráticos. Nuestra juventud, experta en las navegaciones sobre la internet, podrían jugar aquí un papel clave.
Tomás Ireland - Ingeniero y escritor – Ex secretario general de la Universidad Técnica de Estado
- [1] Lula da Silva y Flávio Bolsonaro trasladan la batalla electoral a las redes con ejércitos digitales de voluntarios: así se disputan votos en Brasil. El Tiempo. 25 septiembre 2026.
- [2] El Tiempo, Ibid.
- [3] Freitas, Carolina "55% de publicações pró-Bolsonaro são feitas por robôs" [55% of pro-Bolsonaro publications are made by robots]. Globo (in Portuguese). Valor Econômico. Archived from the original on 27 February 2021.
- [4] El Tiempo. Ibid.
- [5] Kleinman, Zoe. “Cambridge Analytica: The story so far.” BBC. 21 marzo 2018.
- [6] Sánchez, J.M. “Granjas de trolls: la máquina generadora de “fake news” que preocupa a los Estados”. ABC España. 6 mayo 2021.
- [7] Freedom House es una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington, D.C. Es conocida principalmente por su defensa política en torno a temas de democracia, libertad política y derechos humanos.
- [8] MSanja, Kelly; Truong, Mai; Earp, Madeline; White, Jessica. “Freedom on the Net 2017.Manipulating Social Media to Undermine Democracy.” Freedom Hose. 2017.
- [9] MSanja and others. Ibid
