EL GOBIERNO DE KAST Y EL ABANDONO DE LA TERCERA EDAD

EL GOBIERNO DE KAST Y EL ABANDONO DE LA TERCERA EDAD

Por ANTU – Para UTE-NOTICIAS -  03 de Mayo de 2026

El gobierno de José Antonio Kast está avanzando hacia un modelo brutal: un país donde envejecer será cada vez más parecido a ser descartado.

Mientras Chile enfrenta una crisis silenciosa de pobreza y abandono en la tercera edad, el oficialismo insiste en copiar recetas económicas inspiradas en el modelo de Javier Milei: reducir el Estado, recortar gasto social y convertir derechos básicos en negocios privados.

Pero detrás de los discursos sobre “libertad”, “modernización” y “responsabilidad fiscal”, lo que realmente se esconde es una transferencia gigantesca de protección social desde la ciudadanía hacia el mercado.

Y los primeros sacrificados serán los adultos mayores.

Porque cuando el Estado se retira, quienes tienen dinero sobreviven. Quienes no lo tienen quedan abandonados.

Ese es el Chile que comienza a construirse :

Un país donde miles de jubilados seguirán viviendo con pensiones miserables mientras se protege a grandes grupos económicos :

  • donde los adultos mayores esperarán meses por atención médica mientras clínicas privadas multiplican ganancias;
  • donde los medicamentos seguirán siendo un lujo para quienes trabajaron toda su vida;
  • donde la vejez será administrada como un problema de costos y no como una responsabilidad social.

Hablan de “eficiencia”, pero la traducción real es clara: 

  • menos ayudas sociales,
  • menos subsidios, menos cobertura estatal,
  • menos protección.
  • Y eso significa:
  • más pobreza,
  • más abandono,
  • más adultos mayores endeudados,
  • más personas muriendo esperando atención.

El proyecto político de Kast no apunta a fortalecer derechos sociales. Apunta a reducirlos.

El problema es que cuando se debilita el Estado, no desaparecen las necesidades: desaparece la ayuda para enfrentarlas.

Los adultos mayores  perderán progresivamente acceso y financiamiento en áreas fundamentales:

  • programas de medicamentos subsidiados;
  • apoyo estatal en salud primaria;
  • aportes solidarios a pensiones;
  • ayudas técnicas y cuidados domiciliarios;
  • programas municipales de acompañamiento;
  • subsidios energéticos y sociales;
  • fortalecimiento de hospitales públicos;
  • políticas de envejecimiento digno.

Todo bajo la lógica de que “el mercado resolverá”.

Pero el mercado nunca ha protegido a quienes ya no generan utilidades.

La verdad es incómoda, pero necesaria: para sectores ultraliberales, los adultos mayores representan gasto público, no seres humanos con derechos.

Y mientras se exige austeridad para jubilados y trabajadores, jamás se habla con la misma dureza sobre privilegios tributarios, concentración económica o utilidades millonarias de grandes empresas.

El ajuste siempre cae sobre los mismos.

Se intenta instalar la idea de que pedir dignidad para la tercera edad es “populismo”, mientras se considera normal que una persona de 80 años sobreviva con pensiones indignas después de décadas de trabajo.

Eso no es libertad. Eso es abandono institucional.

Chile no necesita destruir las pocas redes de protección que aún existen. Necesita fortalecerlas urgentemente. Porque un país que abandona a sus adultos mayores termina destruyendo su propia cohesión social.

La pregunta de fondo es simple:

  • ¿qué tipo de sociedad quiere construir el gobierno de Kast?
  • ¿Una donde la economía esté al servicio de las personas?
  • ¿O una donde las personas deban sobrevivir al servicio del mercado?

Porque cuando un país comienza a tratar a sus adultos mayores como una carga económica, deja de hablar de desarrollo y comienza a hablar de decadencia moral.

Y ningún discurso sobre crecimiento económico podrá ocultar eso.

ANTU – Ex dirigente de la Universidad Tecnica del Estado


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