Por Juan Escrig - Docente de a USACH – 07 DE Julio 2026
Lo cambian las personas que un día descubrieron, gracias a ellas, una oportunidad para transformar su propia vida y la de los demás.
Hace 177 años comenzó una historia que, generación tras generación, ha abierto puertas, despertado vocaciones y demostrado que la educación pública sigue siendo una de las herramientas más poderosas para construir un mejor país.
Porque una universidad no son solo sus salas de clases, sus laboratorios o sus edificios.
Es ese momento en que una pregunta despierta una vocación.
Es una conversación que cambia una forma de mirar el mundo.
Es una investigación que, años después, termina mejorando la vida de miles de personas.
Es una comunidad que entiende que el conocimiento solo adquiere su verdadero valor cuando se pone al servicio de la sociedad.
He tenido el privilegio de vivir la Usach como estudiante, académico, investigador y desde distintas responsabilidades de gestión. En cada una de esas etapas confirmé la misma convicción: el mayor patrimonio de esta Universidad no está en su infraestructura ni únicamente en sus 177 años de historia.
Está en su gente.
En las y los estudiantes que llegan con sueños y se marchan con un propósito.
En académicas, académicos, funcionarias y funcionarios que, con talento, compromiso y vocación, construyen esta Universidad cada día.
Y en sus egresadas y egresados, que llevan el sello de la Usach allí donde les toca aportar.
Hoy celebramos 177 años.
No solo de historia.
Celebramos 177 años formando personas, generando conocimiento y creando oportunidades para Chile.
Porque el conocimiento solo adquiere su verdadero valor cuando mejora la vida de las personas.
Ese ha sido, y seguirá siendo, el mayor legado de la Usach.
LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.
