Por: Carlos Saldivia Periodista de El Mostrador - Andrés Cárdenas Guzmán Periodista El Mostrador – 11 de Julio - 2026
Foto: Agencia UNO
El ministro repuso el 23% y la sobretasa de 1,5% que había pactado con el PPD, pero los senadores dan por muerto el acuerdo y condicionan cualquier retorno a la mesa a una rebaja del impuesto a los combustibles.
Cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, retiró la tarde de este viernes la indicación que bajaba a 22% el impuesto corporativo, ya era tarde para el PPD.
El gesto —pensado para salvar el acuerdo de invariabilidad tributaria sellado el miércoles con los senadores Pedro Araya, Ricardo Celis y Loreto Carvajal— no alcanzó ni siquiera para que dos de los tres parlamentarios volvieran a contestarle el teléfono.
- Lo más visto
- Kastasilandia: diputados acuden a Contraloría y Fiscalía por el parque de la familia presidencial
- Senadores PPD se bajan de pacto con el Gobierno tras indicación que rebaja impuesto a empresas a 22%
- Familia de maquinista fallecido acusa "nulos avances" en investigación y demanda a EFE y FEPASA
- Quiroz retrocede en rebaja tributaria, pero Senador Araya (PPD) da por muerto el acuerdo
El ministro García Ruminot y la subsecretaria Constanza Castillo —Segpres— hicieron gestiones para que Quiroz repusiera el acuerdo. No sirvió. Los senadores del PPD estaban molestos, y el más molesto era Araya: el abogado constitucionalista que ha presidido en dos períodos la Comisión de Constitución del Senado, que en plena pandemia coordinó el complejo debate técnico de los dos primeros retiros del 10% de las AFP, y que en 2016 lideró el despacho de la normativa de transparencia tras la crisis del financiamiento de la política del segundo gobierno de Michelle Bachelet.
No es un senador que se ofusca fácil. Y fue el primero en rechazar, por segunda vez, un acuerdo con Quiroz, incluso con el 23% ya repuesto. Esa misma tarde se comunicó con Ricardo Celis. Testigos aseguran que le dijo que el pacto estaba muerto.
El “timo de Quiroz”
Según fuentes de la directiva del PPD, Celis y Carvajal no estaban del todo convencidos de dar por caído el acuerdo, pero terminaron sumándose al rechazo tras varias conversaciones con el presidente del partido, el diputado Raúl Soto. La lectura que se impuso fue política, no solo técnica: pedir la reposición del 23% para recuperar el voto del PPD ya no alcanzaba. Tras lo que en la bancada calificaron internamente como un “intento de fraude” —una violación al principio del pacta sunt servanda que los dirigentes consideraron demasiado grave para pasar por alto—, la conclusión fue que no resultaba políticamente coherente darle luz verde a Quiroz solo con la restitución del guarismo original.
El diagnóstico del comité, al que puertas adentro ya se refieren como el “timo de Quiroz”, fue tajante: si el Gobierno quiere un acuerdo, necesita una negociación nueva, porque “la oferta subió” y lo que existía hasta ayer es ahora apenas el piso. Para el PPD, la falta de respeto no fue solo con la bancada, sino con la ciudadanía, y ese diagnóstico trae aparejada una factura concreta: exigen sumar, como gesto hacia la clase media, una rebaja al impuesto específico a los combustibles. De no incluirse, advierten, cualquier negociación futura con el Ejecutivo quedará marcada por la misma lógica de desconfianza.
- También te puede interesar:
- Quiroz retrocede en rebaja tributaria, pero Senador Araya (PPD) da por muerto el acuerdo
- Senadores PPD se bajan de pacto con el Gobierno tras indicación que rebaja impuesto a empresas a 22%
Quiroz intentó comunicarse telefónicamente con dos de los tres senadores. Ninguno contestó. Según cuentan entre los asesores del PPD, un asesor de Hacienda le envió un mensaje de WhatsApp a Araya que, lejos de destrabar el diálogo, solo aumentó su indignación.
Al cierre de esta edición, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el ministro de la Segpres intentaban retomar el contacto con la bancada del PPD, sin éxito. Tampoco ayudó que Claudio Alvarado saliera a explicar públicamente el cambio de cifras en defensa de Quiroz: en el PPD la explicación cayó mal.
La molestia tiene una base aritmética concreta. El acuerdo original contemplaba bajar el Impuesto de Primera Categoría del 27% vigente a una base de 23%, sobre la cual las empresas que optaran por el régimen de invariabilidad pagarían una sobretasa de 1,5 puntos, llegando a 24,5%. Al ingresar una indicación que bajaba la base general a 22%, esa sobretasa quedaba licuada: 22% más 1,5% da 23,5%, prácticamente el mismo 23% que iba a ser la base general del proyecto sin invariabilidad. En los hechos, el PPD había negociado una prima que el Gobierno borró con un solo dígito.
El cambio no pasó inadvertido en la testera. Mientras revisaban el texto comparado en plena sesión de la Comisión de Hacienda, las senadoras socialistas Paulina Vodanovic y Daniella Cicardini repararon en que el guarismo del Impuesto de Primera Categoría había cambiado, sin aviso, de 23% a 22%. La sorpresa y el malestar se extendieron por la sala antes de que la comisión terminara de dimensionar lo ocurrido: pasadas las 18 horas, varios integrantes notaron un guarismo distinto al esperado en el documento comparado y comenzaron a consultar a los asesores sin saber aún la magnitud del problema.
Para contener el daño, Quiroz anunció que el Gobierno “privilegiará y honrará” el compromiso con Araya, Carvajal y Celis, y retiró las indicaciones 31, 63 y 65, además del séptimo transitorio, restituyendo la tasa corporativa en 23%. La invariabilidad tributaria, el nudo que motivó todo el episodio, no alcanzó a votarse esta jornada.
“El ministro Quiroz y salió pillado”
La senadora del PS Daniella Cicardini —una de las primeras en advertir, minutos antes, el cambio de guarismo en el texto comparado— resumió el ambiente en la Comisión de Hacienda:
“Yo no puedo dejar de mencionar esta trampa que estaba haciendo el ministro Quiroz y salió pillado, y yo creo que eso es grave. Porque cuando cambia cifras sobre la base de un acuerdo que tenía con los senadores del PPD, evidentemente eso no da confianza. Ahora, claro, la invariabilidad tributaria no se alcanzó a votar y quizás con qué va a llegar en la próxima sesión de Hacienda. ¿Con qué versión de acuerdo? ¿Con ‘acuerdo final ‘este sí que vale’, ‘ahora sí que sí’? Yo creo que lo importante es que la ciudadanía vea que llegar a un acuerdo con el Gobierno es peligroso porque el ministro no cumple su palabra, y quienes pueden salir tremendamente perjudicados de estas decisiones erráticas son los chilenos y chilenas. Vamos a estar muy atentos de cómo se va a tratar en la próxima sesión la invariabilidad tributaria, pero claramente nosotros hemos votado en contra de lo que ha sido el corazón de esta megarreforma, porque es una mala reforma, porque sabemos los daños que trae a la economía y también para nuestra gente. Vamos a seguir en esa misma línea, y lo mismo vamos a hacer también en la Sala del Senado.”
LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.
