LA DRAMÁTICA HISTORIA DE LA DESAPARICIÓN DE UN JOVEN DE ORIGEN ARGENTINO EN LA UTE

Crónica Digital 16 septiembre, 2026

Porque tu historia está ligada en forma indisoluble a la UTE de 1973

La historia de Gregorio “Goyo” Mimica Argote es épica y dramática. Nació en Argentina, el 20 de diciembre de 1950, pero creció y estudió en Santiago de Chile, donde se desarrollaron sus opciones políticas y sociales por la izquierda, llegando a destacar como dirigente del movimiento estudiantil de la entonces Universidad Técnica del Estado (UTE).

Tras el Golpe de Estado, cuando tenía 22 años, fue detenido por militares en dos ocasiones y permaneció desaparecido hasta 2011, luego de que unos años antes sus restos fueran identificados en forma errónea. Finalmente, cuando se aproximaba la conmemoración de los 50 años del derrocamiento constitucional, la Corte Suprema condenó a una parte de sus verdugos.

UN LIDER ESTUDIANTIL

Luego que su familia se trasladara a Chile desde el país trasandino, Gregorio Mimica hizo sus estudios secundarios en el tradicional establecimiento público Liceo Nº 6 de San Miguel (Andrés Bello) y más tarde ingresó a estudiar Ingeniería Mecánica en la sede Santiago de la UTE. Ya en 1969, tomó posición por la candidatura presidencial de Salvador Allende. Ingresó luego a las filas de las Juventudes Comunistas de Chile.

Por su carisma, llegó pronto a ocupar la presidencia del Centro de Alumnos de la Escuela de Ingeniería de Ejecución Mecánica, impulsando los trabajos voluntarios, levantando las demandas de los estudiantes y empujando el respaldo a la postulación de la Unidad Popular.

Emilio Daroch, hoy presidente de la Corporación Solidaria UTE–USACH, recordó: “Con Goyo tuvimos una relación de compromiso cercana. Estuvimos juntos en un trabajo voluntario en el norte; también en 1971 en La Ligua. Él era un muchacho agradable, bueno para la broma, para jugar a la pelota, un deportista”.

El día del Golpe de Estado, Mimica decidió quedarse en la UTE como parte de un grupo de aproximadamente mil estudiantes, funcionarios y académicos encabezados por el Rector de la Casa de Estudios, Enrique Kirberg, y entre los que se encontraba el cantor Víctor Jara. En la noche y la madrugada, compartió el terror que los militares comenzaron a dejar caer a la Casa de Estudios. Las ráfagas de fusilería y ametralladoras se sucedieron sin interrupción.

El miércoles 12 de septiembre de 1973 las tropas irrumpieron en las dependencias de la UTE. En medio de abundantes golpes y amenazas, centenares de miembros de la comunidad universitaria fueron obligados a tumbarse en los patios de la Escuela de Artes y Oficios. Las fuerzas militares que rodearon, balearon, cañonearon y asaltaron la Universidad tomaron prisioneros a todos.

Gregorio fue llevado hasta el entonces Estadio Chile junto con el resto de los detenidos. Un poco después, en la mañana del 14 de septiembre, fue liberado, a diferencia de la mayoría que fue trasladado al Estadio Nacional.

Sin embargo, apenas unas horas después, el mismo día fue detenido por segunda vez, en su hogar y en presencia de sus padres, otros familiares y vecinos, por una patrulla militar de 14 hombres, que se movilizaban en un vehículo institucional que llegó al lugar en horas del mediodía. No mostraron orden de detención alguna y una vez comprobada su identidad, procedieron a arrestarlo. Su habitación fue registrada en forma minuciosa. Los uniformados dijeron a sus padres que se despidieran puesto que nunca más lo verían.

En declaración jurada, su madre Dina señaló: “El 14 de septiembre de 1973, recién había llegado mi hijo después de haber estado detenido en el Estadio Chile desde el 12 del mismo mes. Se presentaron a mi casa una patrulla militar a buscarlo. Al preguntarles por qué se lo llevaban, dijeron que era pedido por el Ministerio del Interior y se lo llevaron. Desde ese día no he podido saber nada de la suerte de mi hijo”.

Cuando llegaron los militares, su madre Dina recién le había servido un vaso de leche.

LAS DESAPARICIONES

La familia de Gregorio por temor nunca realizó acciones judiciales para dar con el paradero de su hijo. Sólo hicieron peticiones ante la Embajada de Argentina en Chile. Otras gestiones realizadas fueron las solicitudes a la Cruz Roja Internacional. Nada dio resultado.

Más tarde, el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Rettig) concluyó que se formó la convicción de que la desaparición de Mimica “es de responsabilidad de agentes del Estado que actuaron en violación a sus derechos fundamentales. Se basa dicha convicción en que se acreditó su detención, en su militancia política y su calidad de dirigente estudiantil, en el hecho que había sido detenido en el Estadio Chile, con anterioridad y en que desde esa época hasta ahora, no existe indicio alguno sobre su paradero y suerte”.

Poco más de una década después del Golpe de Estado, en 1994, los restos óseos de Gregorio parcialmente carbonizados fueron encontrados en 1991, en la tumba N° 2.699 del Patio 29 del Cementerio General de Santiago, lugar emblemático de ocultamiento de desaparecidos.

Fueron erróneamente identificados como pertenecientes al académico de la Universidad de Chile Enrique París, quien era colaborador del Presidente Allende y también desapareció en 1973 luego de ser detenido tras el asalto al Palacio de La Moneda. La familia París enterró los restos en ceremonia pública y Goyo continuó en calidad de detenido desaparecido.

El año 2000 se conoció el testimonio del exmilitar Pedro Rodríguez, quien señaló que Mimica fue interrogado y asesinado en una sala del segundo piso del histórico edificio de la Escuela de Artes y Oficios (EAO) de la UTE. Los asesinos de uniforme, luego de torturarlo mientras le preguntaban por la existencia de armas en la UTE, lanzaron su cuerpo semi calcinado al río Mapocho, en el Puente Bulnes. Luego fue enviado al Instituto Médico Legal y terminó como NN en el Patio 29 del Cementerio General.

Con motivo de la reciente conmemoración del Golpe de Estado, la Corporación Solidaria UTE–USACH consignó: “La reiterada pregunta (de los militares) sobre la existencia de armas en la UTE, ya el día 12 en la mañana había sido respondida por nuestro Rector, don Enrique Kirberg, cuando a las tropas les dijo que ‘las armas de la universidad son el conocimiento, la ciencia y el arte’. La constante respuesta negativa de nuestro ‘Goyo’, llevaron a que los militares dispusieran su asesinato. La soldadesca no entendía de educación, ni de cultura, ni de ciencias ni de arte; sólo les interesaban la reposición de los intereses de clase perdidos por la derecha”.

El 7 de abril de 2011, tras 38 años de desconocerse su paradero, el ministro Alejandro Solís, luego de una investigación judicial que fue iniciada por el magistrado Juan Guzmán Tapia, inicialmente a cargo de las querellas criminales en contra de Augusto Pinochet, identificó  los restos de Gregorio mediante exámenes de ADN luego de ser encontrados sus restos en una fosa común en el Cementerio General.

LOS CULPABLES

En 2023, cuando se aproximaban los 50 años del Golpe de Estado, la Segunda Sala de la Corte Suprema rechazó los recursos de casación en contra de la sentencia que condenó a dos ex oficiales de Ejército por el homicidio calificado  de Gregorio Mimica Argote. En la sentencia rol 125.434–2020, el máximo tribunal ratificó la sentencia que condenó al ex brigadier de Ejército Fernando Guillermo Santiago Polanco Gallardo a la pena de 10 años y un día de presidio como autor del delito y dispuso que Fredy Alejandro Tornero Deramond purgara una pena de cinco años de presidio.

En la investigación judicial llevada a cabo por la ministra Marianela Cifuentes Alarcón quedó demostrado que Gregorio Mimica fue detenido el 12 de septiembre de 1973 en el interior de la UTE, por militares procedentes del Regimiento “Arica” de La Serena, que actuaban bajo el mando del mayor Marcelo Luis Manuel Moren Brito, muerto el 11 de septiembre de 2015, siendo trasladado al Estadio Chile, lugar en que permaneció prisionero hasta la mañana del día 14.

Tras recuperar su libertad, se dirigió a su domicilio, donde fue nuevamente detenido, esta vez por militares del Regimiento “Coraceros” de Viña del Mar, quienes lo trasladaron a la Universidad Técnica del Estado y lo entregaron a Moren, a cargo del Batallón del Regimiento “Arica” de La Serena que aún estaba instalado en la Casa de Estudios.

Como se sabe, Moren Brito más tarde fue uno de los oficiales de la Dirección de Inteligencia Militar (DINA). El criminal había estado a cargo del asalto a la Universidad Técnica del Estado. Un año antes de fallecer, la ministra en visita de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Sylvia Pizarro, lo sometió a proceso por su implicancia en el homicidio calificado de Gregorio.

Señaló el fallo de la Corte Suprema que en la tarde del 14 de septiembre, en circunstancias que Gregorio permanecía detenido en una sala de clases de la Escuela de Artes y Oficios de la UTE, atado de pies y manos, fue interrogado y sometido a tormentos por Moren Brito, acompañado por los oficiales Fernando Guillermo Santiago Polanco Gallardo, Daniel Alfredo Verdugo Gómez (fallecido), Jaime Fernando del Villar Chaigneau (fallecido), Pedro Andrés Rodríguez Bustos (fallecido) y Fredy Alejandro Tornero Deramond.

En ese contexto de interrogatorio y torturas, Moren Brito ordenó ejecutar al joven Gregorio, cuestión que realizaron en el acto los oficiales partícipes mediante múltiples impactos de bala. Cometido el crimen, el cuerpo del joven asesinado fue introducido a un horno en el laboratorio de metalurgia de la universidad, y sus restos hechos desaparecer.

La Segunda Sala de la Corte Suprema enfatizó que, “atendida la naturaleza de los sucesos demostrados”, era acertada “la calificación jurídica de crimen contra la humanidad”.

“Con el ejemplo de Gregorio Mimica Argote les decimos que aquí estamos y aquí estaremos, igual que ayer, las veces que sea necesario. Cuando la democracia se encuentra en peligro, la memoria es resistencia”, consignó los últimos días la Corporación Solidaria UTE–USACH.

Por Víctor Osorio. El autor es periodista.

Santiago, 16 de septiembre de 2026. - Crónica Digital.


LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.