Marcelo Mella Polanco – Apuntes Politicos - 11-10-2026
Entre octubre y noviembre de 2026, cuatro procesos electorales pondrán a prueba la continuidad y la capacidad de articulación de los oficialismos.
En Brasil, tras la primera vuelta del 4 de octubre, la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre enfrentará a Lula y Flávio Bolsonaro; en Israel, las elecciones del 27 de octubre renovarán los 120 escaños de la Knéset y determinarán las posibilidades de formar una nueva coalición de gobierno. Estados Unidos celebrará sus elecciones de medio mandato el 3 de noviembre, con la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, mientras que España acudirá a elecciones generales anticipadas el 29 de noviembre para renovar el Congreso y el Senado.
Aunque responden a reglas institucionales heterogéneas, estos comicios ofrecen una oportunidad para examinar cómo el desgaste gubernamental, la movilización electoral y los acuerdos entre partidos condicionan la construcción de mayorías, determinando la proyección (o no) de los oficialismos.
Las elecciones en Estados Unidos, Brasil, Israel y España sugieren una condición de vulnerabilidad de los oficialismos que atraviesa posiciones ideológicas y formas de conducción (algunas de éstas autocráticas). La comparación permite plantear el argumento de que la continuidad gubernamental depende de ampliar apoyos y convertirlos en mayorías institucionales, en un contexto donde resultan predominantes las expresiones de desconfianza.
Este contexto se asemeja a lo que hace más de una década Pierre Rosanvallón (2007) llamó la “contrademocracia” y la “soberanía de la obstrucción”. Las encuestas describen escenarios compatibles con esta interpretación, pero establecer inferencias específicas para cada caso, requiere evidencia adicional y se aparta del propósito de esta columna.
Con todo, la vulnerabilidad de los oficialismos puede surgir de una brecha persistente entre expectativas y resultados percibidos. A medida que la gestión acumula costos, conservar una base leal exige responder a demandas que no siempre son compatibles entre sí. La polarización dificulta ampliar apoyos y las tensiones de la gestión coalicional restringen la capacidad de respuesta.
Sin embargo, el desgaste solo se convierte en alternancia cuando la oposición logra coordinarse y movilizar una mayoría suficiente. En el caso de Israel, a pesar de que Netanyahu posee acusaciones por crímenes de guerra de la CPI, la oposición no ha conseguido aventajar nítidamente al oficialismo para las próximas elecciones de la Knéset. Por ello, la explicación requiere considerar conjuntamente el desempeño gubernamental, la percepción ciudadana y la organización del bloque opositor.
En Estados Unidos, el promedio de las encuestas The Hill y Decisión Desk HQ registra 48,8% de intención de voto al Congreso para los demócratas y un 40,3% para los republicanos. Esta diferencia de 8,5 puntos configura un escenario adverso para el partido de Trump. Sin embargo, el indicador nacional no permite todavía deducir la distribución de escaños, pues el resultado dependerá de las contiendas a nivel territorial y del nivel de participación. Una pérdida de control legislativo incrementaría las restricciones a la agenda presidencial para Trump en un contexto de alta incertidumbre por la crisis internacional.
Figura 1: Estados Unidos y la competencia por el Congreso

Fuente: The Hill / Decisión Desk HQ, promedio al 10 de octubre de 2026. Intención de voto nacional. Consultar fuente
En Brasil, Poder Data estima un 53% de votos válidos para Flávio Bolsonaro y un 47% para Lula en la segunda vuelta del 25 de octubre. Atlas/Bloomberg ofrece una distribución semejante, de 52,8% y 47,2%. La convergencia entre ambos estudios refuerza la evidencia de una ventaja numérica del candidato del PL, aunque no constituye una predicción definitiva. Para Lula, ampliar la coalición electoral exige atraer a quienes no se identifican con su gobierno y reducir las resistencias que limitan esa expansión lo que parece un desafío titánico a pocos días del 2° turno.
Figura 2: Brasil y la intención de voto en segunda vuelta

Fuente: PoderData/Aya, entrevistas del 5 al 7 de octubre de 2026; n = 3.000; margen declarado ± 1,8 puntos. Porcentaje de votos válidos.Consultar fuente
En Israel, el mayor problema es la construcción de una mayoría parlamentaria. La encuesta de Maariv, realizada por Lazar Research y Panel 4ALL, asigna 52 escaños al bloque de Netanyahu y otros 52 al bloque opositor, por debajo de los 61 necesarios para gobernar. La fragmentación y las exclusiones entre actores condicionan la transformación del apoyo electoral en una coalición viable. Por ello, el orden de llegada de los partidos puede resultar menos decisivo que su disposición a negociar acuerdos posteriores y la capacidad del oficialismo y la oposición para neutralizar sus vetos internos.
Figura 3: Israel y la distancia respecto de la mayoría parlamentaria
Fuente: Maariv / Lazar Research–Panel4ALL, 7 y 8 de octubre de 2026; n = 700. Proyección de escaños; se muestran únicamente los dos bloques principales. Consultar fuente
En España, el sondeo de 40dB. del 7 y 8 de octubre sitúa al Partido Popular (PP) en un 31,9%, al PSOE en un 28,1% y a Vox en un 18,9%. La suma de PP y Vox alcanzaría un 50,8% en las elecciones anticipadas del 29 de noviembre. Estos datos sugieren una posible alternancia acompañada por un cambio en la distribución del poder dentro de la derecha. El peso de Vox aumentaría su capacidad de negociación, mientras que la debilidad y división de las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE dificultaría la recomposición de la mayoría gubernamental.
Figura 4: España y la distribución del apoyo entre los principales partidos
Fuente: 40dB. para EL PAÍS y Cadena SER, 7 y 8 de octubre de 2026; n = 800; margen declarado ±3,5 puntos. Estimación de voto; se omiten otras fuerzas. Consultar fuente
Como se aprecia, el desgaste político de los oficialismos puede efectivamente favorecer la alternancia, pero sin resolver el desafío posterior de la gobernabilidad. En los hechos, desde el inicio de la Pandemia hasta fines de 2024, los oficialismos fueron desplazados del poder en 40 de 54 elecciones, equivalente al 74,1%. Lo anterior, plantea la interrogante de si existen formas de “alternancia patológica” basadas en la desconfianza que se encuentra arraigada en nuestras democracias.
La vulnerabilidad de los oficialismos remite conceptualmente a la idea de contrademocracia de Pierre Rosanvallon. Desde esta perspectiva, el mandato electoral convive con una desconfianza activa que obliga a renovar la legitimidad durante la gestión. Los cuatro casos que presentamos, más allá de los cuestionamientos ideológicos hacia cada gobernante, sugieren una tensión severa entre la desconfianza como contrapoder, frente a la legitimidad surgida de los procesos electorales.
Marcelo Mella Polanco - Director Departamento de Estudios Políticos - Facultad de Humanidades - Universidad de Santiago de Chile
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