Nos hemos enterado con cierta preocupación de los hechos ocurridos el día de ayer, 30 de septiembre, que, ante una legítima opinión y demanda de los estudiantes, un grupo de ellos, a rostro cubierto, irrumpieron en la casa central, en particular en la Oficina del Rector de la Universidad, provocando destrozos al interior, con una violencia desmedida.
Nosotros, que fuimos parte del movimiento estudiantil, de la Universidad Técnica del Estado, tuvimos muchos enfrentamientos con la autoridad de en algunas épocas, pero jamás irrumpimos violentamente en la ocupación de sitios y locales de la Universidad. Y cuando así lo hacíamos, los casinos, las oficinas eran selladas, para que no hubiera ninguna acusación de daños ni de ninguna especie.
No estamos en contra de la reivindicación de los estudiantes, es más, podríamos compartir sus inquietudes, pero no podemos validar la violencia de algunos estudiantes que creen que, cometiendo actos ilícitos, son más revolucionarios.
El movimiento estudiantil debe ser dialogante, debe ser expresivo, debe tener toda la información, y sólo cuando ya no hay respuestas, claras y contundentes, se deben iniciar acciones, masivas, donde se respeten los bienes, y oficinas, que la propia universidad tiene.
Es más, debemos hacernos responsables cuando se asumen acciones de este tipo. Hoy, es tan común taparse el rostro, y así no enfrentar directamente la responsabilidad.
Insistimos, que no somos, ni seremos partidarios de estas acciones violentas. Con fuerza, con capacidad, podemos combatir las injusticias que nos parezcan necesarias denunciar, necesarias de combatir, de frente, de cara a la autoridad, con dialogo, con democracia, con argumentos, con propuestas verdaderas.
Hoy la universidad, se está dando una organización nueva, un estatuto nuevo, donde la participación de todos los estamentos esta garantizada, donde se pueden conocer y discutir las políticas universitarias de toda la comunidad. Los hechos señalados no corresponden.
Creemos en la fuerza del movimiento estudiantil, confiamos en su capacidad de dirigir y orientar a sus integrantes para llevar por el buen camino la solución de sus problemas, y pensamos que situaciones como estas, no debieran repetirse por la convivencia democrática que la Comunidad Universitaria se ha dado.
CORPORACION SOLIDARIA UTE USACH.
Santiago, 1 de octubre, 2025
