LOS PRIMEROS PASOS DE J.A. KAST

Marcelo Mella Polanco – Académico de la USACH -  Apuntes Políticos – 04-02-2026

La investigación comparada coincide en que los gobiernos entrantes suelen beneficiarse de un período inicial de indulgencia pública, conocido como honeymoon effect (“efecto luna de miel”). Durante esta fase, la aprobación tiende a ser elevada, las expectativas futuras se mantienen optimistas y la oposición modera sus acciones de confrontación, otorgando al Ejecutivo un capital político clave para ordenar prioridades y construir gobernabilidad (Mueller, 1970; Beckmann, 2010). Sin embargo, datos recientes de opinión pública apuntan a que el momento político que enfrenta el gobierno entrante de José Antonio Kast, a pesar de ganar en la segunda vuelta por 58,16% y 7.2 millones de votos, se aparta de este patrón clásico, configurando un escenario inicial de alta presión estratégica.

Las primeras mediciones de opinión pública sobre el desempeño del presidente electo permiten anticipar los márgenes reales de gobernabilidad en el bienio inicial de un gobierno entrante. En el caso de José Antonio Kast, los datos de la encuesta Pulso Ciudadano – Activa Research, con trabajo de campo entre el 27 y el 29 de enero 2026, permiten identificar la fragilidad del efecto de “luna de miel” y una prematura erosión del capital político inicial.

En cuatro dimensiones de interés se observa un patrón similar de desgaste inicial para el presidente electo: evaluación de desempeño en base a las primeras decisiones, expectativas que genera el nuevo gobierno, percepción del gabinete inicial y nivel de confianza que produce la figura del presidente electo.

Entre diciembre de 2025, mes de la segunda vuelta presidencial, y última semana de enero de 2026 se observan caídas de los valores entre cuatro y siete puntos en las principales dimensiones de capital político del presidente electo. Este comportamiento sugiere que el apoyo al presidente electo no descansa sobre un respaldo estable y transversal, sino que está fuertemente condicionado por las señales tempranas que entregue, particularmente asociadas al equipo político y al estilo de conducción.

La implicancia estratégica de este patrón es relevante y anuncia que el capital político con el que Kast inicia su ciclo es contingente, frágil y perecible. En este contexto, el margen de error durante la fase de instalación es considerablemente más estrecho que el observado en gobiernos anteriores que lograron consolidar un efecto “luna de miel” más nítido.

La brecha entre el desempeño percibido y la expectativa futura refuerza este diagnóstico. Respecto del desempeño del presidente electo durante las primeras semanas (antes de asumir), la aprobación de Kast cae de diciembre a enero de 48,4% a 42,6% en cuestión de semanas, mientras su evaluación negativa sube de 24,1% a 30,1%, un salto relevante en pocas semanas. Comparativamente, en el primer mes Boric bajó en su desempeño percibido -4,6 puntos, mientras Kast cayó -5,8 puntos, lo que sugiere que las decisiones de los presidentes minoritarios antes de asumir si importa, que multiplicar gestos a la “barra brava” podría acelerar la pérdida de capital político y por tanto, adelantar el fin de la “luna de miel”.

Gráfico 1: Evaluación desempeño G. Boric y J.A. Kast como presidentes electos.

Fuente: Pulso Ciudadano Activa Research

Un dato aún más relevante para la nueva administración corresponde a la proyección de futuro. Las expectativas positivas sobre el próximo gobierno se contraen aún más abruptamente que la percepción del desempeño inicial, con una caída superior a siete puntos (-7,3%) entre quienes creían en diciembre que las expectativas de un futuro gobierno de Kast eran buenas o muy buenas. Este indicador cae de 50,4% a 43,1% en un mes, mientras quienes creen que las expectativas son malas o muy males suben de 24,5% a 29,9% en el mismo período, aumentando el juicio negativo al umbral del 30% antes de la asunción.

Desde una perspectiva estratégica, este fenómeno es particularmente relevante. Cuando se deteriora la evaluación del presente, un gobierno puede corregir el rumbo mediante resultados o gestión. Cuando lo que se erosiona es la promesa de futuro, el problema es más profundo y complejo, debido a que el gobierno puede entrar en modo defensivo desde el primer día, enfrentando un entorno interpretativo donde cada decisión es leída con escepticismo anticipado.

La evaluación del gabinete aparece como el principal vector de este desgaste temprano. En comparación con enero de 2022, cuando la aprobación del gabinete de Boric superaba el 50%, en enero de 2026 esta cae a 38,9% después del anuncio del gabinete de Kast, mientras el rechazo se eleva abruptamente hasta 32,6%. Este dato resulta relevante, porque muestra que el diseño del gabinete, aunque puede contribuir a posponer una manifestación abrupta de las tensiones ideológicas dentro de la derecha, no consiguió en el corto plazo ampliar la base social del gobierno.

Gráfico 2: Evaluación inicial gabinete de ministros G. Boric y J.A. Kast.

Fuente: Pulso Ciudadano Activa Research

La segmentación de los datos es elocuente. Entre jóvenes de 18 a 30 años, más de cuatro de cada diez evalúan negativamente al equipo ministerial. En los sectores socioeconómicos bajos, el rechazo se aproxima al 35%. Entre independientes, el apoyo es moderado y se concentra mayoritariamente en la categoría “regular”. En términos estratégicos, el gabinete consolida a los propios, pero no seduce al votante blando, precisamente aquel que resulta clave para sostener indirectamente la gobernabilidad legislativa y moderar el clima social en contextos de alta fragmentación política.

El indicador más llamativo en estas primeras semanas es el nivel de confianza. Solo un 32% declara tener alta confianza en el presidente electo, mientras que un 40,6% manifiesta poca o ninguna confianza. A diferencia de la aprobación coyuntural, la confianza no se recupera fácilmente con políticas puntuales. Se trata de un activo de largo plazo, vinculado a percepciones de credibilidad, previsibilidad y capacidad de control. En este plano, Kast enfrenta un escenario de polarización asimétrica donde su base política confía, pero el resto de la ciudadanía no solo manifiesta disidencia del nuevo gobierno, sino que desconfía activamente.

Gráfico 3: Nivel de confianza en presidente electo G. Boric y J.A. Kast

Fuente: Pulso Ciudadano Activa Research

Este cuadro abre distintos escenarios estratégicos para el bienio inicial del gobierno del presidente Kast. El más probable es un gobierno de orden con aislamiento relativo y dificultades para construir mayorías, que enfrentará resistencia social y legislativa derivadas de excesos performáticos, con capacidad de avance concentrada en agendas identitarias y de seguridad. Un segundo escenario, más exigente pero no imposible, supone una corrección pragmática, esto es, moderación discursiva en áreas económicas y sociales, y una recuperación parcial del apoyo independiente y de sectores medios. El costo de este camino sería la tensión con la base electoral dura; el beneficio, una mejora sustantiva de la gobernabilidad y la confianza a nivel transversal. El tercer escenario, de mayor riesgo, es escalar la narrativa confrontacional que profundice el clivaje “orden versus caos”, utilizando el conflicto como herramienta de cohesión política, pero a costa de un desgaste acelerado de legitimidad e institucionalidad.

De este modo, el gobierno de José Antonio Kast inicia su ciclo con un mandato electoral claro y una votación muy relevante, pero con un capital simbólico frágil, expectativas futuras en descenso, un gabinete con escasa capacidad de expandir apoyos y niveles de confianza social limitados. Su desafío principal en esta etapa como presidente electo no radica todavía en liderar al oficialismo con coherencia programática y efectividad, sino en evitar que la erosión temprana de expectativas transforme su mandato, desde el inicio, en un gobierno reactivo, aislado y defensivo.

Datos

Encuesta Pulso Ciudadano Activa Research. Enero 2026. Publicación #115. Disponible en: https://chile.activasite.com/estudios/pulso-ciudadano-enero-2026-boric-kast/

Referencias

  • Beckmann, M. N. (2010). Pushing the agenda: Presidential leadership in U.S. lawmaking, 1953–2004. Cambridge University Press.
  • Mueller, J. E. (1970). Presidential popularity from Truman to Johnson. American Political Science Review, 64(1), 18–34.

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