KAST Y EL FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO

Por Antu – Ex dirigente de la UTE -  Para UTE-NOTICIAS – 14-03-2026

Cuál es el significado de una eventual política de reducción del financiamiento universitario bajo el gobierno de José Antonio Kast  , la  dimensión  social, económica y estratégica para el desarrollo del país.

La educación superior en Chile  se caracteriza por fuertes desigualdades de acceso y permanencia, reducir el financiamiento público por vía de menor aporte fiscal directo a universidades o debilitando sistemas de becas y gratuidad ,  tiende a producir un efecto claro :

  • Mayor endeudamiento estudiantil.
  • Exclusión de sectores de ingresos medios y bajos.
  • Mayor segmentación del sistema educativo.

Un gobierno autoritario como el de kast ,   teme a las universidades  , pues siguen siendo espacios de organización política juvenil, movimientos estudiantiles vinculados a la izquierda mantienen capacidad de movilización en universidades como: Universidad de Chile , Pontificia Universidad Católica de Chile , Universidad de Santiago de Chile. Cuando surgen conflictos estructurales , aranceles, financiamiento, democracia universitaria, esos espacios se convierten  rápidamente en focos de protesta nacional.

Las universidades son instituciones que producen conocimiento, pensamiento crítico. Eso las convierte  en espacios incómodos para proyectos políticos que buscan uniformidad ideológica o control social. Un modelo que permita la libertad académica , investigación independiente , un modelo entre enseñar  y  pensar. Este tipo de institución tiende naturalmente a cuestionar el poder político. Kast ve a las universidades como focos potenciales de oposición

En el caso de proyectos ultraliberales, el conflicto es redefinir el papel de la universidad. La educación superior se concibe como servicio de mercado. El financiamiento público debe reducirse. Las universidades deben orientarse a la demanda laboral. Y como lo que importa es el mercado y el no pensar las áreas que producen pensamiento crítico desaparecen de la malla curricular , tales como filosofía , ciencias sociales , investigación , el arte.

La relación conflictiva entre proyectos políticos autoritarios o ultraliberales y las universidades aparece repetidamente en la historia, muchas transformaciones políticas surgieron en universidades. El movimiento estudiantil de Mayo del 68, las protestas contra la guerra de Vietnam en universidades estadounidenses, los movimientos estudiantiles en América Latina. Esto ocurre porque las universidades concentran: jóvenes altamente educados y comprometidos ,debate intelectual, redes organizativas. Por eso los gobiernos autoritarios   perciben a las universidades como espacios difíciles de controlar.

Las universidades cumplen una función fundamental: preservar la capacidad de pensamiento crítico en una sociedad , deben ser una instituciones dedicadas sistemáticamente a pensar la sociedad de manera crítica. Por eso la relación entre Estado, mercado y universidad para el gobierno de Kast va a ser tensa, reducir el financiamiento a las universidades es un intento de controlarlas , reformarlas y reducir su influencia , silenciar  el debate ideológico .

La Reforma Universitaria chilena entre 1967 y 1973, que transformó profundamente nuestras universidades ; democratización del gobierno universitario, participación estudiantil en decisiones académicas, universidades comprometidas con los problemas sociales. En ese periodo las universidades se transformaron en laboratorios de debate político entre distintas corrientes: Marxismo , socialdemocracia ,demócrata cristianismo , liberalismo. Muchos líderes políticos futuros surgieron en ese ambiente

Durante el gobierno de Salvador Allende, las universidades fueron espacios clave de discusión sobre el proyecto de transformación social, centros académicos, federaciones estudiantiles y grupos intelectuales participaron activamente en debates sobre: socialismo democrático ,planificación económica , reforma cultural. En ese contexto, la universidad era vista como motor de cambio social.

Después del golpe militar de 1973, el dictador  Augusto Pinochet intervino las universidades. Se produjeron: expulsiones de profesores , persecución y desaparición de dirigentes estudiantiles y académicos , pérdida de autonomía universitaria.

En los años 80 las universidades volvieron a transformarse en espacios de oposición intelectual al régimen. Las protestas estudiantiles fueron parte importante de las movilizaciones que condujeron al Plebiscito de Chile de 1988.

Tras el retorno a la democracia en 1990, las universidades siguieron siendo semilleros de líderes políticos. Muchos dirigentes que surgieron en federaciones estudiantiles terminaron ocupando cargos importantes en la política nacional. Por ejemplo, el ex presidente de Chile, Gabriel Boric, fue dirigente estudiantil en la Universidad de Chile durante el ciclo de protestas estudiantiles. Camila Vallejos en su papel de vocera del gobierno entre otros tantos.

Uno de los momentos más decisivos fue el movimiento estudiantil de 2011, que cuestionó el modelo educativo heredado de la dictadura. Entre sus demandas estaban: educación gratuita y de calidad , fin del endeudamiento estudiantil , mayor financiamiento público. Ese movimiento transformó el debate político nacional y produjo una nueva generación de líderes.

El cuestionamiento al sistema educativo también fue uno de los factores que alimentó el Estallido social de 2019. Las universidades continuaron siendo espacios de discusión sobre: desigualdad social , modelo económico , reformas constitucionales.

En comparación con otros países latinoamericanos, Chile tiene una tradición donde la política universitaria se conecta directamente con la política nacional. Esto ocurre por varias razones: alta politización histórica de los estudiantes , prestigio intelectual de las universidades públicas ,fuerte tradición de debate ideológico. Las federaciones estudiantiles han funcionado muchas veces como escuelas de liderazgo político.

Consecuencias para el desarrollo del país,  desde una perspectiva de política pública, la educación superior no es solo un gasto social, sino una inversión estratégica. Países que buscan competir en una economía basada en conocimiento , tecnología, innovación, ciencia , suelen aumentar el financiamiento universitario, no reducirlo.

Disminuir recursos  genera : debilitamiento de la investigación científica, fuga de talentos académicos, menor capacidad de innovación productiva. Esto es particularmente sensible para Chile, cuya economía sigue dependiendo fuertemente de recursos naturales como el cobre y el litio, sectores que requieren cada vez más desarrollo tecnológico propio.

La relación entre educación, pensamiento crítico y poder ,  limitar el acceso al conocimiento puede tener consecuencias políticas importantes , aparece un fenómeno político complicado : la estupidez , no solo como falta de inteligencia , sino como incapacidad para pensar por cuenta propia y esta es la consecuencia más devastadora  que persigue este gobierno fascista , pretender ciudadanos que acepten discursos simplificados , que sigan consignas sin cuestionarlas , y que repitan narrativas dominantes sin análisis crítico. Cuando el pensamiento crítico disminuye, la deliberación democrática se debilita.

La estupidez humana no es un accidente biológico ni una simple carencia individual. Es, cada vez más, una construcción social, una tecnología de poder. No nace de la ignorancia espontánea, sino de un sistema que premia la superficialidad, castiga la reflexión y convierte el pensamiento crítico en una amenaza.

Los medios de comunicación juegan un papel central en este proceso. No informan: administran percepciones. No buscan comprender la realidad, sino fragmentarla, simplificarla, volverla digerible y desprovista de conflicto. El pensamiento profundo es lento, incómodo, exige contexto, memoria histórica y contradicción. El sistema, en cambio, necesita velocidad, impacto, emociones breves y olvido inmediato.

Este proceso no es ingenuo ni casual. Es una estrategia política. Los poderosos no temen a la ignorancia, temen a la conciencia. Una población que piensa, compara, recuerda y pregunta es ingobernable para un orden basado en la desigualdad. Por eso se fomenta una ciudadanía reducida y espectadora, consumidora de opiniones prefabricadas, repetidora de consignas ajenas.

La estupidez funcional al poder no consiste en no saber, sino en no querer saber, en aceptar sin examinar, en indignarse sin comprender, en opinar sin fundamento. Se alimenta del individualismo extremo, de la competencia permanente, del miedo al otro y del desprecio por lo colectivo. Divide para que nadie conecte las causas estructurales de su malestar.

En este contexto, pensar se vuelve un acto subversivo. Leer críticamente, dudar de lo evidente, cuestionar el relato dominante, recuperar la memoria histórica: todo eso es presentado como elitista, ideológico o inútil. El sistema necesita sujetos que reaccionen, no que reflexionen; que consuman, no que comprendan; que se adapten, no que transformen.

Para un gobierno fascista como el de Kast , pensar es agresivo , conspira contra las reglas establecidas, afecta los intereses del mercado , esta es su visión y no van a permitir acceso universal a la Universidad , solo las elites que puedan pagar.

ANTU


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