El ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, recibió este martes el informe final de la Mesa de Reactivación Laboral, presidida por el economista David Bravo. Foto: Mintrab.
Por: El Clarín de Chile. 1 julio, 2026
Informe entregado al Gobierno plantea 22 medidas para enfrentar la crisis del empleo. Entre ellas, modificar el cálculo de la jornada laboral, reemplazar gradualmente la indemnización por años de servicio y ampliar las causales de despido. Las recomendaciones no son vinculantes, pero abren un nuevo debate sobre el futuro de la legislación laboral chilena.
Una comisión técnica convocada por el Ministerio del Trabajo entregó al Gobierno un conjunto de 22 recomendaciones destinadas a enfrentar el deterioro del mercado laboral, entre las que destaca una propuesta que ha generado un amplio debate: modificar la forma en que se calcula la jornada laboral, permitiendo que, en determinados períodos, los trabajadores puedan desempeñar semanas de hasta 52 horas.
El informe fue elaborado por un grupo de expertos presidido por el economista David Bravo y convocado por el Ministerio del Trabajo, encabezado por Tomás Rau. Las propuestas surgen en un contexto marcado por el aumento del desempleo —que alcanzó un 9,1% en la última medición del INE—, más de 40 meses consecutivos con tasas superiores al 8% y una pérdida estimada de cerca de 70 mil empleos formales desde 2022.
Aunque las recomendaciones no tienen carácter vinculante, deberán ser evaluadas por el Ejecutivo, que decidirá cuáles de ellas transformará en proyectos de ley.
Cambio en el cálculo de la jornada
La propuesta que ha concentrado la mayor atención se refiere a la aplicación de la Ley de 40 Horas.
El informe no plantea aumentar la jornada ordinaria máxima establecida por la legislación ni modificar el cronograma que llevará a Chile a una jornada de 40 horas semanales en 2028. En cambio, propone cambiar el período sobre el cual se calcula el promedio de horas trabajadas.
Actualmente la ley permite distribuir la jornada en ciclos de hasta cuatro semanas. La comisión recomienda ampliar ese período a 15 semanas —similar al promedio utilizado en varios países de la OCDE— o incluso hasta 52 semanas.
Con un período de cálculo más extenso, una empresa podría concentrar una mayor cantidad de horas de trabajo durante las temporadas de alta actividad y compensarlas posteriormente con semanas de menor carga laboral.
Según el informe, ello permitiría que, en ciertos períodos, la suma de jornada ordinaria y horas extraordinarias alcance hasta 52 horas semanales, sin modificar el promedio legal establecido para el conjunto del ciclo.
Los autores sostienen que el sistema vigente sitúa a Chile entre los países con regulaciones más rígidas para sectores estacionales, como la agricultura, el turismo y algunas actividades exportadoras, dificultando la adaptación de las empresas a las fluctuaciones de la demanda.
Indemnización y despidos
El informe también propone una reforma gradual al sistema de indemnización por años de servicio, vigente desde 1937.
La recomendación consiste en reemplazar progresivamente ese mecanismo por una indemnización a todo evento financiada mediante una cotización adicional al Seguro de Cesantía. En una primera etapa, el nuevo sistema se aplicaría a los contratos futuros, mientras que los trabajadores actuales podrían incorporarse voluntariamente mediante acuerdo entre las partes.
Asimismo, el documento plantea ampliar la causal de despido por necesidades de la empresa e incorporar la denominada «falta de adecuación del trabajador» como una causal adicional de término de la relación laboral, junto con otras medidas orientadas a flexibilizar el funcionamiento del mercado del trabajo.
Una agenda ya anunciada
Las recomendaciones aparecen pocos días después de que el Gobierno anunciara su intención de impulsar una agenda de adaptabilidad laboral.
Entre las iniciativas que el Ejecutivo ha señalado como prioritarias figura reactivar el proyecto que regula los contratos por horas, actualmente en tramitación en el Senado, además de revisar diversos aspectos de la implementación de la Ley de 40 Horas.
El ministro Tomás Rau ha señalado que el objetivo es modernizar la legislación laboral para facilitar la creación de empleo y responder a las necesidades de sectores cuya actividad presenta fuertes variaciones estacionales.
Reacciones
Las propuestas ya comenzaron a generar reacciones contrapuestas.
Desde organizaciones sindicales, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) manifestó reparos a las iniciativas, advirtiendo que una mayor flexibilidad podría traducirse en precarización del empleo y en un debilitamiento de las protecciones laborales.
En cambio, sectores empresariales y algunos economistas han sostenido que una mayor adaptabilidad permitiría mejorar la competitividad de las empresas, favorecer la contratación formal y responder de mejor manera a las fluctuaciones de la actividad económica.
Por ahora, el informe constituye una propuesta técnica. Corresponderá al Gobierno definir si sus recomendaciones se traducen en proyectos de ley que deberán iniciar su discusión en el Congreso, donde se anticipa un amplio debate sobre el equilibrio entre flexibilidad laboral, protección de los trabajadores y reactivación del empleo.
LAS OPINIONES VERTIDAS EN ESTE ARTICULO, SON DE EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.
