SEGURIDAD PÚBLICA: MÁS PAZ, MENOS GUERRA

Por: Mirna Concha. Periodista

Crónica Digital16 agosto 2026

La lógica de la guerra y del “enemigo interno”, heredada de los años oscuros de la Dictadura Militar, mantiene a Chile atrapado en una espiral, en un verdadero laberinto en materia de Seguridad Pública.

El “combate” contra la delincuencia se ha trasladado incluso a la pantalla chica. Acciones comunicacionales al estilo Rambo son televisadas para aumentar el rating y los “likes” en redes sociales: un Presidente disfrazado de militar, zanjas en el desierto y otras puestas en escena cuya creatividad parece no tener límites.

Sin embargo, combatir la violencia con más violencia no demuestra ser, hasta ahora, una estrategia eficiente ni eficaz para cumplir las múltiples y reiteradas promesas electorales destinadas a enfrentar estos flagelos, muchos de los cuales son dirigidos —en buena medida— desde el interior de los propios recintos carcelarios y desde el seno de diversas poblaciones, villas y barrios donde viven precisamente quienes se encuentran en mayores condiciones de vulnerabilidad.

Podríamos concluir que falta sincronía. A quienes diseñan las políticas públicas les hace falta, quizás, bajar a los territorios, vivir el día a día junto a vecinos y vecinas, conocer de cerca el hacinamiento, las carencias, los peligros, las frustraciones y la desesperanza que forman parte de su realidad cotidiana.

En esos mismos territorios también se percibe con mayor fuerza la segregación y la baja calidad de la educación, una problemática que ha ocupado numerosos espacios en discursos y anuncios, pero que, en la práctica, continúa siendo una de las causas profundas de la violencia y la exclusión.

Todas estas condiciones constituyen un terreno fértil para el aumento de la criminalidad.

Ante este escenario, vale la pena ampliar la mirada y analizar estrategias preventivas en materia de Seguridad Pública.

Las “Claves de Política Pública” del Centro de Estudios Justicia y Sociedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile, publicadas en noviembre de 2024, abordan precisamente este enfoque.

Bajo el título “Prevención comunitaria del delito, intervención y estrategias exitosas desde una perspectiva socio comunitaria”, sus autores, Matilde Elton, David Jara, Rolando Carmona y Catalina González, destacan los desafíos que plantea la complejidad del fenómeno criminal y proponen, entre otras medidas, la creación de “Centros Cívicos por la Paz”: espacios e infraestructura orientados a prevenir la violencia y el delito desde los propios territorios

La seguridad no puede reducirse únicamente al despliegue de fuerzas, al endurecimiento de las penas o a acciones espectaculares destinadas a las cámaras. Una política de seguridad verdaderamente eficaz debe ser capaz de anticiparse al delito, recuperar los espacios públicos, fortalecer las comunidades, ofrecer oportunidades y abordar las causas sociales que alimentan la violencia.

El futuro de las nuevas generaciones depende, en buena medida, de que quienes hoy toman decisiones sean capaces de dar un giro profundo a la manera en que entendemos y abordamos la Seguridad Pública en Chile.

Porque, quizás, ha llegado el momento de cambiar la lógica de la guerra por una política de más paz, más prevención y más comunidad.

Santiago de Chile, 16 de agosto 2026 Crónica Digital

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