TARJETA AMARILLA :MONITOR SEMANAL DEL GOBIERNO DE JOSÉ ANTONIO KAST. SEMANA 12 AL 18 DE OCTUBRE.

Marcelo Mella Polanco – Académico de la USACH – 20 de octubre 2026

Semana con temporales de primavera en Santiago y la Zona Central, acompañado de borrascas para el Gobierno.

El gobierno de José Antonio Kast atraviesa una fase de debilitamiento sostenido de su respaldo, aunque las encuestas no muestran un comportamiento idéntico en el margen. Cadem registra el pasado 18 de octubre un 30% de aprobación y un 65% de desaprobación, el peor nivel de apoyo presidencial desde el inicio de la administración, mientras la encuesta Criteria sitúa esas cifras en 28% y 60%, respectivamente.

Para esta semana, la tendencia más relevante es la consolidación de una brecha negativa superior a treinta puntos entre aprobación y desaprobación, acompañada en Cadem por un aumento del pesimismo respecto del rumbo del país. La evidencia disponible sugiere, por tanto, que el problema del Ejecutivo consiste en una erosión de expectativas respecto de su capacidad para traducir su agenda en resultados reconocibles por la ciudadanía.

Frente a ese escenario, La Moneda ha intentado modificar su narrativa. El relato inicial, construido alrededor de la idea de emergencia en seguridad, economía y migración, ha cedido espacio a una comunicación centrada en “hechos”, gestión y resultados concretos. Medidas como la rebaja del TAG, la estrategia Choose Chile o el acercamiento diplomático con Bolivia forman parte de una narrativa que busca demostrar capacidad de ejecución y ampliar el eje original del Gobierno hacia inversión, crecimiento y ayudas materiales a las personas con mayor vulnerabilidad.

Este giro, sin embargo, enfrenta un problema de temporalidad política e impacto subjetivo, pues una decisión o un acuerdo constituyen resultados institucionales, pero no producen inmediatamente mejoras observables en empleo, seguridad o ingresos. Se ha señalado que el desafío para el gobierno consiste hoy en cerrar esa distancia entre outputs gubernamentales y outcomes percibidos por la ciudadanía.

Las controversias recientes dificultan esa operación de reposicionamiento comunicacional. El Presupuesto 2027 convierte la discusión fiscal en un conflicto distributivo, porque junto con un crecimiento agregado del gasto aparecen reducciones objetivas en educación, cultura y programas como “Yo elijo mi PC”, lo que ha generado fuertes cuestionamientos incluso más allá de la oposición. Por más que el gobierno de Kast desee huir de la transaca política… malas noticias. Su gobierno no reescribirá las reglas del juego político. Ninguno puede hacerlo.

Paralelamente, el debate sobre indultos se desarrolla en un contexto de opinión pública restrictiva porque un 60% de los encuestados por Cadem plantea eliminar esa facultad presidencial y una mayoría rechaza beneficios para determinados grupos de condenados. Esto ya lo experimentó el ex Presidente Boric. El aniversario del 18-O agrega una tercera dimensión, porque la decisión gubernamental de no realizar una conmemoración oficial reafirma su énfasis en orden y rechazo a la violencia, pero no elimina la discusión sobre las demandas sociales que dieron origen al ciclo de protesta. En conjunto, estos temas obligan al Ejecutivo a administrar simultáneamente disciplina fiscal, identidad ideológica y capacidad de comunicación, lo que no resulta sencillo con la actual arquitectura de gobierno que subestima la política y a los partidos.

El deterioro del gabinete es otro hecho político relevante de la semana y permite plantear el argumento adicional de que el desgaste presidencial comienza a combinarse con un agotamiento del diseño inicial del equipo de gobierno. Kast inició su administración con una fórmula orientada hacia independientes y perfiles técnicos - 16 de los 24 ministros originales no militaban en partidos-, buscando diferenciar la gestión especializada del Ejecutivo de la negociación partidaria tradicional y el cabildeo parlamentario.

La encuesta Cadem en la segunda semana de octubre, muestra que 17 de los 18 ministros con más de 40% de conocimiento retroceden en aprobación; entre las mayores caídas aparecen Louis de Grange, Claudio Alvarado, Fernando Barros, Daniel Mas y Tomás Rau. Además, 64% considera que el Gobierno debería volver a contar con un ministro vocero.

Estos antecedentes sugieren que la fórmula inicial basada en el capital técnico, en una mínima inclusión de los partidos y en la concentración comunicacional (En el segundo piso) aparece como un diseño agotado justamente en un momento que exige mayor coordinación y control. El desgaste compromete la arquitectura política con la que Kast estructuró su instalación en La Moneda. Nada de esto es nuevo en Chile.

La historia del siglo XX ha mostrado que cuando existe un gobierno de minoría y alta fragmentación partidaria, o se gobierna en coalición o se asume el riesgo de pérdidas aceleradas. A este gobierno le ha costado entender que el diseño de un gabinete de coalición, en las actuales condiciones, no es opcional. Y por supuesto no basta con cambiar al vocero.

Días lluviosos en la región central de Chile y como Ud. sabe…. cuando llueve todos se mojan. También el gobierno y las AFPs, pero eso será parte de la próxima edición de Tarjeta Amarilla.


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