Crónica Digital. 3 noviembre, 2026
La primera visita oficial del Presidente José Antonio Kast a España ha comenzado a generar turbulencias. Lejos de reflejar la pretendida “visión de Estado” con la que se intentó blindar el periplo, reforzado simbólicamente por la inclusión de representantes de los poderes del Estado, los primeros movimientos del Mandatario en suelo hispano han dejado en evidencia una preocupante subordinación de la política exterior a las afinidades ideológicas.
Apenas poco después de aterrizar en Madrid, la agenda priorizó los afectos políticos por sobre el decoro diplomático e institucional. La decisión de reunirse de manera exclusiva con figuras de la oposición al Gobierno español configura un flanco innecesario.
Su primera reunión fue con el presidente del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, quien informó la cita a través de sus redes sociales: “Ha sido un honor y una alegría recibir al Presidente de la República de Chile, José Antonio Kast, y a la Primera Dama, Pía Adriasola, amigos y aliados desde hace años. Este ha sido nuestro primer encuentro desde su llegada a la Presidencia: no pude acompañarlos en la toma de posesión por la campaña electoral de Castilla y León, ni asistir al Foro Madrid en Santiago de Chile, por la invasión de Ceuta. Por fin he podido darle la enhorabuena personalmente”, escribió en X.
Lo que agrava este proceder es el contexto en el que se produce: España cruza un sensible período de efervescencia política y campaña electoral. Involucrarse de facto con facciones opositoras específicas, pues Abascal es uno de los candidatos a Presidente del Gobierno para las elecciones generales convocadas para el próximo 29 de noviembre, omitiendo de forma deliberada cualquier señal de contacto con el actual Presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, constituye una intervención indirecta y un desaire inaceptable hacia las autoridades que detentan legítimamente el Ejecutivo del país anfitrión.
A ello se sumó la recepción sostenida con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una connotada figuración de la oposición de la derecha española, en este caso del Partido Popular. En la ocasión, Kast recibió la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, que previamente ha sido entregada a figuras afines como Javier Milei y Juan Guaidó, y que se otorga por iniciativa personal y unilateral de Díaz Ayuso.
El diario hispano “El País” la oposición de izquierdas “critica a la presidenta regional” por “convertir” el reconocimiento en el “carné de la internacional ultraderechista”, como señaló la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot.
Durante una breve ceremonia en la Real Casa de Correos, Díaz Ayuso, justificó la distinción como un “reconocimiento a su compromiso con la libertad, la seguridad, la prosperidad y la defensa de las instituciones”. Agregó que “en apenas unos meses de mandato, el Presidente Kast ha situado estas prioridades en el centro de su acción de gobierno con la determinación firme de devolver a los chilenos tranquilidad, confianza, control de su propio destino”.
“Te entregamos esta medalla por todo lo que has hecho hasta el momento y todo lo que tienes por delante”, manifestó en tono serio y solemne.
Al recibir esta medalla, Kast afirmó que “no la recibe una persona, la recibe nuestra nación, Chile”. También valoró que provenga de una comunidad que, según dijo, “ha demostrado que la libertad sí funciona”.
Si bien posteriormente se concretó un encuentro institucional de rigor, la audiencia con el Rey Felipe VI, y se ha anunciado que sostendrá un encuentro con Sánchez en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, el daño simbólico ya está hecho. Un Jefe de Estado en ejercicio representa a la nación en su conjunto en un viaje oficial, no a una internacional de partidos afines ni a las trincheras ideológicas propias.
La catedrática Paulina Astroza, abogada y doctora en Ciencias Políticas, es la directora del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Concepción. Frente a la reunión de Kast con Abascal comentó: “Es absolutamente reprochable y demuestra que (el Presidente) no ha entendido nada: no puede ir como Jefe de Estado a España a saludar a uno de los líderes de la oposición (ultraderecha VOX) y más encima en tiempo de elecciones en España. Y con dinero del fisco chileno. Ni austeridad ni prudencia ni respeto por el gobierno anfitrión. Nada. Y acá en crisis”.
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