CUBA APRUEBA LA MAYOR TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA EN DÉCADAS PARA ENFRENTAR LA CRISIS Y PRESERVAR EL SOCIALISMO

                                                                                                Asamblea Nacional de Cuba

Por: El Clarín de Chile.  19 junio, 2026

La Asamblea Nacional autorizó 176 medidas que amplían el espacio para la iniciativa privada, la inversión extranjera y nuevas formas de gestión económica. El gobierno asegura que las reformas buscan defender las conquistas de la Revolución frente al endurecimiento del bloqueo estadounidense y la profunda crisis que atraviesa la isla.

La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó este jueves un amplio paquete de transformaciones económicas que marca uno de los cambios más profundos en el funcionamiento de la economía cubana desde la desaparición de la Unión Soviética y el llamado “Período Especial” de los años noventa.

La decisión fue adoptada durante la Tercera Sesión Extraordinaria de la X Legislatura del Parlamento cubano, donde los diputados dieron luz verde a 176 propuestas agrupadas en 23 ejes estratégicos destinados a enfrentar la grave crisis económica, energética y financiera que afecta al país.

Las medidas fueron presentadas por el primer ministro Manuel Marrero Cruz bajo una consigna que resume el espíritu de la reforma: “hacer lo necesario para conservar lo esencial”.

Según explicó el gobierno, el objetivo es fortalecer la economía nacional para garantizar la continuidad del sistema socialista, preservar los logros sociales de la Revolución y responder a la política de asfixia económica impulsada por Estados Unidos.

Un país bajo presión

Las reformas llegan en uno de los momentos más complejos para Cuba desde la década de 1990.

La isla enfrenta una combinación de factores adversos:

  • Escasez crónica de combustibles.
  • Frecuentes apagones eléctricos.
  • Dificultades para importar alimentos y materias primas.
  • Caída de la producción nacional.
  • Déficit de divisas.
  • Migración masiva de población.
  • Debilitamiento de sectores clave como el turismo.

A ello se suma el endurecimiento de las sanciones estadounidenses durante los últimos años, incluyendo restricciones financieras, comerciales y energéticas. Las autoridades sostienen que las medidas aprobadas constituyen una respuesta estratégica para evitar una mayor contracción de la economía y generar nuevas fuentes de inversión, ingresos y producción.

Más espacio para la iniciativa privada

Uno de los aspectos más relevantes del paquete aprobado es la ampliación de las facultades del sector privado.

Desde hace algunos años Cuba había comenzado a reconocer las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), pero las nuevas disposiciones profundizan significativamente ese proceso.

Entre las medidas aprobadas destacan:

  • Eliminación de diversas restricciones al crecimiento de empresas privadas.
  • Mayor participación de actores no estatales en actividades productivas y de servicios.
  • Nuevas facultades para importar bienes e insumos.
  • Ampliación de la participación privada en áreas consideradas prioritarias para el desarrollo económico.

La decisión representa un paso adicional en la apertura iniciada gradualmente durante los gobiernos de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel.

Apertura en energía y combustibles

Una de las medidas más comentadas es la autorización para que actores privados puedan importar y comercializar combustibles, incluso a nivel minorista.

La decisión busca enfrentar la severa crisis energética que vive el país, caracterizada por interrupciones eléctricas prolongadas y dificultades para abastecer sectores productivos esenciales.

La medida rompe con una tradición histórica en la que el suministro de combustibles estuvo prácticamente monopolizado por el Estado.

Cambios en turismo e inversión

Otro eje central de las reformas apunta al turismo, una de las principales fuentes de divisas de la economía cubana y uno de los sectores más golpeados en los últimos años.

El Parlamento aprobó mecanismos que permitirán:

  • Arrendamientos de instalaciones turísticas.
  • Concesiones de áreas en desarrollo.
  • Otorgamiento de derechos reales de usufructo con carácter oneroso.
  • Venta de determinados inmuebles.
  • Mayor participación de inversionistas extranjeros.

Las autoridades consideran que estas herramientas permitirán atraer capitales y acelerar proyectos que actualmente se encuentran paralizados por falta de financiamiento.

Transformaciones en la empresa estatal

A diferencia de las reformas de mercado impulsadas en otras regiones del mundo, el gobierno cubano insiste en que la empresa estatal continuará siendo el actor principal de la economía.

Sin embargo, las nuevas medidas buscan otorgarle mayores niveles de autonomía.

Según Marrero, el propósito es ampliar las facultades de gestión, mejorar la eficiencia productiva y reducir trabas burocráticas que durante años han afectado el desempeño económico.

El gobierno reconoce que numerosas empresas estatales operan con bajos niveles de productividad y requieren cambios profundos para adaptarse a las nuevas condiciones económicas.

¿Una nueva etapa del socialismo cubano?

Las reformas han abierto un intenso debate dentro y fuera de la isla.

Para algunos observadores representan el reconocimiento explícito de que los mecanismos tradicionales de planificación centralizada ya no son suficientes para enfrentar los desafíos actuales.

Otros las comparan con procesos desarrollados anteriormente por China y Vietnam, donde la expansión del mercado coexistió con la continuidad del liderazgo político de los partidos comunistas.

Sin embargo, las autoridades cubanas rechazan cualquier comparación simplista.

El gobierno sostiene que no se trata de una transición hacia el capitalismo, sino de una actualización del modelo económico socialista destinada a garantizar su supervivencia.

Durante la presentación de las medidas, Marrero insistió en que el objetivo no es desmontar la Revolución, sino fortalecerla.

“La transformación económica tiene como finalidad preservar la soberanía, la independencia nacional y las conquistas sociales alcanzadas durante más de seis décadas”, afirmó.

El desafío de equilibrar mercado y justicia social

La gran incógnita es si estas reformas lograrán impulsar la producción, atraer inversiones y mejorar las condiciones de vida de la población sin aumentar las desigualdades sociales.

Ese ha sido históricamente uno de los principales debates dentro del proceso cubano.

Mientras algunos economistas consideran imprescindible ampliar los espacios para la iniciativa privada, otros advierten sobre el riesgo de generar brechas económicas incompatibles con los principios de igualdad que han caracterizado al proyecto revolucionario.

Por ahora, la dirección política cubana parece haber optado por una fórmula pragmática: introducir mecanismos de mercado allí donde resulten necesarios para sostener la economía, manteniendo al mismo tiempo el control estatal sobre los sectores considerados estratégicos.

La magnitud de las medidas aprobadas sugiere que la dirigencia cubana considera que la crisis actual exige decisiones excepcionales.

La paradoja es evidente: para preservar el socialismo, Cuba ha decidido avanzar en la apertura económica más amplia de las últimas décadas.

El éxito o fracaso de esa estrategia marcará probablemente el futuro de la isla durante los próximos años.

Fuente: Prensa Latina, Reuters, La Jornada

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